Las elecciones intermedias de 2027 en Tabasco, donde se renovarán ayuntamientos, diputaciones locales y federales, ya tienen a los partidos de oposición en modo precampaña.
PVEM, Movimiento Ciudadano, PRD y PRI empiezan a destapar nombres, pero el panorama es desolador: los “cartuchos quemados” de siempre vuelven a la carga.
Evaristo Hernández Cruz, Luis Felipe Graham Zapata y Héctor Peralta Grappin son los rostros que más suenan, y con ellos, la pregunta obligada: ¿tienen alguna posibilidad real de triunfar ante Morena? La respuesta corta y cruda es no.
La oposición en Tabasco no es una amenaza; es un eco debilitado que apenas mueve las redes sociales.
Empecemos por el PVEM. Evaristo Hernández Cruz, exalcalde de Centro, dejó a Morena y se sumó al Verde como “coordinador de acción política”. El delegado zonal del PVEM, Fernando Castellanos, ya lo bautizó como “candidato natural” para la alcaldía de Centro.
¿Natural? Más bien reciclado. Hernández Cruz ya gobernó el municipio más importante del estado y su paso dejó más ruido que resultados concretos. Ahora, con el PVEM aliado nacional de Morena pero compitiendo localmente por separado, busca revancha.
Es un cartucho quemado clásico: experiencia, pero con el desgaste de quien ya probó y no convenció del todo, sino que dejó endeudadas las arcas municipales que su actual alcaldesa tuvo que sanear.
Quiso hacer negocio con el edificio de la presidencia, pero el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador lo paró en seco. En 2025, las fuerzas de seguridad hallaron un arsenal en una residencia del exclusivo fraccionamiento El Country y resultó que el dueño de esa propiedad es Hernández Cruz.
Se dijo en ese momento que el dueño de ese fraccionamiento, de apellido Pérez, le regaló tres o cuatro predios en esa zona residencial. Por su puesto que eso debió ser un pago de favores, porque nadie en su sano juicio regala propiedades que valen una millonada.
Ese es el candidato “natural” que los del verde ya presumen como su principal carta para las elecciones intermedias y sacan cuentas alegres.
En Movimiento Ciudadano aparece Luis Felipe Graham Zapata. Exsecretario de Salud en el sexenio priista de Andrés Granier, frustrado aspirante a gobernador y excandidato a la alcaldía de Centro por el PRI, y con un pasado que incluyó años prófugo por ser el principal responsable de la crisis de salud que se vivió al final del gobierno granierista.
Que utilizó los recursos de la dependencia para promocionarse políticamente como aspirante a la gubernatura. Esa fue la consecuencia de la crisis hospitalaria que se vivió al final del peor sexenio que le ha tocado vivir a los tabasqueños.
Le fincaron responsabilidades y huyó. Estuvo prófugo todo el sexenio de Arturo Núñez Jiménez, y reapareció una vez que asumió la gubernatura Adán Augusto López Hernández, fue a una estación de radio para clamar su inocencia y a contar su periplo como prófugo de la justicia.
Como Granier, alegó que todo fue una venganza política y señaló a Núñez como responsable de esa persecución. La crisis hospitalaria no fue un invento, sino una dolorosa realidad y fue propiciada por el saqueo que sufrió esa dependencia a cargo de Graham Zapata, así que no puede ahora llenarse la boca de que es inocente. Los corruptos nunca van a reconocer que lo son.
El extitular de Salud se afilió al MC en 2025 con el argumento de que “vine a sumarme, no ando buscando un puesto”.
Pero el rumor lo ubica ya como carta fuerte para el Centro. Graham trae bagaje pesado: escándalos de salud pública y una imagen de viejo político que regresa tras la tormenta. Lo mismo o peor de siempre.
Otro cartucho quemado que huele más a nostalgia priista que a renovación. El PRD, que sobrevive por inercia, tiene a Héctor Peralta Grappin. Exalcalde de Comalcalco, exdiputado local en el Congreso estatal. Ahora metido en negocios lucrativos con Pemex, con socios de dudosa reputación.
Peralta ya intentó repetir en la alcaldía de Comalcalco que gobernó cuando el PRD era gobierno en el estado.
Su partido se ha reducido a un cascarón sin estructura territorial significativa. ¿Candidato a alguna alcaldía o diputación? Probablemente, pero irrelevante. Es el eterno perdedor institucionalizado.
El PRI, por su parte, no tiene aún un “quemado” estrella definida para Centro, pero su delegado regional Pedro Gutiérrez no descarta una candidatura común con el PVEM precisamente en la capital. Y eso que el Verde dice que es aliado de Morena.
EL PUEBLO LOS ESPERA…PARA ABUCHEARLOS
El diputado federal plurinominal Erubiel Alonso Que, ha dicho que aspira ser el candidato a la presidencia municipal de Centro, pero si ni siquiera tuvo el valor de buscar un cargo de elección popular en los comicios de 2024 en el estado.
Prefirió que su amigo y líder nacional priista, “Alito” Moreno lo anotara en la segunda circunscripción que abarca a estados del norte y noreste del país, y no en la tercera, que es donde están situado Tabasco y las entidades del sureste. Aquí ni de chiste hubiera llegado a San Lázaro.
Fabián Granier también ha alzado la mano, que quiere ser diputado federal. Ya veremos si tiene las agallas para postularse y buscar el voto sin los recursos que su papá destinaba a manos llenas a los candidatos priistas cuando era el mandamás en el estado.
No se olvida que cuando su papá despachaba en la Quinta Grijalva, él disponía de una oficina donde regalaba de todo a la gente, con la intención de favorecer las aspiraciones política de quienes impulsaban, como Luis Felipe Graham Zapata.
Sea quien sea, el tricolor llega con el último de décadas de poder perdido y sin candidato que despierte entusiasmo real.
¿Y las posibilidades de triunfo? Cero realistas. Tabasco es tierra de Morena por excelencia: la cuna de Andrés Manuel López Obrador. En 2024, Javier May Rodríguez ganó la gubernatura con holgura.
Las encuestas ubican al partido gobernantes con una amplia ventaja. No sé ve cómo pueda la oposición ganar la mayoría de las alcaldías y diputaciones locales. Desde 2018 no han ganado una sola diputación de mayoría.
La oposición va fragmentada: PRI y PVEM coquetean con alianza local en el Centro, pero MC y PRD van solos. Sin coalición amplia, sin figuras frescas y sin propuesta que compita con posibilidades de triunfo, es muy probable que se repita el fiasco de 2024, donde apenas rascaron migajas.
¿Qué peso tiene realmente la oposición? Mínimo. El propio gobernador May la ha calificado como “de redes y bots”, sin presencia en territorio. No hay encuestas serias que den ventaja a nadie fuera de Morena en 2027.
Los “cartuchos quemados” no representan alternativa; son la prueba de que los partidos opositores no logran renovarse ni atraer talento nuevo. Repiten nombres desgastados porque no tienen nada más que ofrecer.