El informe de seguridad presentado por el gobernador Javier May Rodríguez demuestra el funcionamiento de la estrategia de pacificación, arrebatando a la oposición su bandera política más rentable.
Durante meses, el bloque crítico fincó su discurso en una crisis de violencia permanente. Sin embargo, los datos destruyen esa narrativa de campaña: la reducción del 40% en homicidios dolosos y del 42.86% en feminicidios evidencia que la coordinación institucional y la inteligencia policial dan los resultados que Tabasco necesitaba.
Frente a la numeralia oficial, el catastrofismo opositor se queda sin argumentos técnicos.
Este éxito responde a un viraje radical en el combate al crimen. El despliegue de la Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica (FIRT) "Olmeca" demuestra que la presencia policial efectiva desarticula las dinámicas delictivas antes de que se traduzcan en tragedias.
Los indicadores del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública lo confirman: bajar el promedio a 1.69 homicidios diarios en el primer cuatrimestre del año es un logro de gestión pública.
Mientras la oposición magnifica hechos aislados en redes sociales, el gobierno estatal responde con detenciones, decomisos y una baja sistemática en delitos de alto impacto como el secuestro y el robo de vehículos.
El combate a la extorsión y el golpe histórico al robo de hidrocarburos consolidan la estrategia, secando las fuentes de financiamiento de la delincuencia organizada. La coordinación entre la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional y las fuerzas estatales afectó la estructura económica criminal.
Muestra de ello es el incremento superior al 1,200% en el decomiso de combustible ilegal respecto al año anterior y la reducción de más del 20% en denuncias por tomas clandestinas.
Tabasco dejó de ser un estado impune de "huachicol" para convertirse en territorio hostil para este delito.
Asimismo, mediante la estrategia nacional contra la extorsión, se ha logrado la detención en flagrancia de generadores de violencia dedicados al cobro de piso y extorsión comercial en municipios como Centro.
FUERZA, INTELIGENCIA, HONESTIDAD
La administración no solo reacciona con fuerza, sino con inteligencia policial y honestidad política.
Al reconocer abiertamente que persisten disputas entre bandas locales, el mandatario se aleja de la vieja política que ocultaba la realidad y asume la responsabilidad con un enfoque de "Cero Impunidad".
Esta postura comenzó a sanar la percepción ciudadana. La encuesta ENSU del INEGI ya registra una disminución de más de 8 puntos porcentuales en el temor ciudadano dentro de Villahermosa.
A la par de los operativos de la FIRT Olmeca, los programas de Escuelas de Paz y las Jornadas de Paz atacan de raíz la base social que la delincuencia pretendía reclutar.
La oposición quedó atrapada en su propio laberinto discursivo. Sostener que el estado sigue inmerso en la violencia frente a una baja generalizada de delitos que ronda el 40% resulta insostenible ante la ciudadanía y minimiza el esfuerzo de las fuerzas armadas.
El gobierno de Javier May Rodríguez demostró tener el control de la agenda de seguridad y la capacidad ejecutiva para pacificar la entidad. La narrativa del miedo topó con la pared de los resultados; Tabasco avanza firmemente hacia la tranquilidad al desmantelar el motor económico del crimen y devolver la viabilidad comercial a sus sectores productivos.
Es muy pronto para cantar victoria o echar las campañas al vuelo. Se tiene que seguir por esa misma ruta. La delincuencia no da tregua ni descanso. Falta mucho por hacer en este terreno, hay remanentes de La Barredora que siguen siendo una amenaza a la seguridad.