La llegada del diputado federal Erubiel Alonso Que a Movimiento Ciudadano (MC) desató una severa crisis e inconformidad interna en Tabasco, encabezada no solo por el alcalde de Emiliano Zapata, José Armin Marín Saury, sino también por otros liderazgos del partido naranja en el estado.
La incorporación del exdirigente priista, arropada a nivel nacional por Dante Delgado y Jorge Álvarez Máynez, fracturó de inmediato el discurso de unidad del partido en el estado debido a los fuertes reclamos por su pasado político.
Marín Saury fue categórico al declarar públicamente que si Erubiel Alonso aparece en las boletas, pedirá formalmente que no voten por él. El edil recordó un agravio del proceso electoral de 2015 en el PRI, acusándolo de haber "vendido" candidaturas en dos millones de pesos y de operar imposiciones.
Sostuvo que su único fin es "avisarle a Tabasco que no es una persona de fiar". El conflicto escaló de inmediato cuando el presidente municipal de Tacotalpa, Ricki Arcos, se sumó a las protestas cruzando mensajes frontales en redes sociales con Jorge Álvarez Máynez.
Arcos desmintió que Alonso Que represente un liderazgo real en el estado y lo calificó abiertamente como un "bandidazo".
Esta fractura ocurre en un momento en que las bases tradicionales de MC en Tabasco miran con recelo la llegada de cuadros de otros partidos políticos. De hecho, la designación previa de la exmorenista Karla Rabelo Estrada como coordinadora estatal ya mantenía fricciones internas bajo sospechas de infiltración del grupo de Adán Augusto López Hernández.
A pesar de que Erubiel Alonso ya manifestó sus intenciones de competir por la alcaldía de Centro para los comicios de 2027, los alcaldes en funciones de la llamada "fuerza naranja" han dejado claro que su incorporación rompe con la identidad de la "nueva política" que promueve la dirigencia nacional.
El conflicto pone en riesgo real y directo el crecimiento electoral de Movimiento Ciudadano (MC) para 2027, amenazando con dinamitar su posición como la segunda fuerza política de Tabasco.
Aunque la dirigencia nacional justificó la incorporación de Erubiel Alonso Que como una "suma de estructura", el costo político interno ya comenzó a fracturar los tres pilares del triunfo del partido en la entidad.
MC DEPENDE DE ARMÍN Y RICKY
En el último proceso electoral, MC consolidó su fuerza ganando los municipios de Emiliano Zapata, Tacotalpa y Paraíso. Que dos de esos tres alcaldes en funciones, Armin Marín y Ricki Arcos, encabecen públicamente el rechazo debilita al partido.
Si las estructuras municipales de estos ediles deciden operar en contra o de brazos caídos en 2027, MC perderá sus principales bastiones y sus fuentes de votos más seguras.
El principal valor de marca de MC es presentarse como "lo nuevo" frente al pasado, aunque de nuevo no tiene nada, simplemente recicla lo viejo para darle un cariz de novedoso.
Sumar a un exdirigente del PRI con un historial tan cuestionado por sus propios excompañeros provoca que la ciudadanía perciba al partido simplemente como un refugio de cuotas y "chapulines".
Esta pérdida de congruencia debilita el voto de castigo que MC suele captar de los ciudadanos inconformes con otros partidos.
Existe una profunda desconfianza en las bases naranjas debido a la llegada de figuras como la coordinadora estatal, Karla Rabelo, de origen morenista y ligada al grupo del senador Adán Augusto López.
La llegada de Erubiel Alonso —arropado por Rabelo— refuerza las sospechas internas de que la dirigencia local está siendo operada por manos externas con otros propósitos ajenos totalmente a los que pretende ese partido en el estado.
Lejos de sumar los activos que prometía, el expriista ha abierto un boquete en la credibilidad de MC Tabasco. Una operación cicatriz se ve difícil de realizar a juzgar por las posturas radicales de quienes se oponen abiertamente a su incorporación. Hay sumas que restan y esta es una de ellas.