Los ex presidentes patrioteros
Fácilmente el pueblo de México puede señalar a los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto como los políticos patrioteros que haciendo uso de un discurso democrático socavaron las instituciones políticas, y buscaron darle un giro a la historia del país con el propósito de dotar de mayores espacios de participación a empresas de particulares en los aspectos económicos, sociales y políticos.
La reforma energética, en el caso concreto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE-Empresa Productiva del Estado), tiene el particular propósito de entregar a particulares los beneficios de la generación, comercialización y uso de las energías.
Como ejemplo vale la pena analizar el por qué, y la forma en la que se le ha entregado a particulares el uso y usufructo de la infraestructura total nacional, llámese: presas, millones de líneas de conducción terrestre y subterránea, millones de postes, transformadores, medidores y fábricas de otros insumos. Sistema de organización y administración físico, legal y digitalizado, consistente en instalaciones y tecnología disponible y en uso, personal especialista, estructura laboral, comercial y financiera.
Toda una enorme empresa consolidada que el mismo gobierno corrompió en sus sistemas organizativos, administrativos y políticos – partidistas, diluyendo las inmensas utilidades mensuales generadas por la venta de servicios.
De acuerdo al diario Excelsior, en el 2017, los ingresos de la CFE alcanzaron 466 mil 141 millones de pesos(casi medio billón de pesos), un 32 por ciento o 114 mil 36 millones de pesos de incremento frente a 2016, para el 2018, los ingresos esperados, obviamente son mejores.
Dato que revela que las anteriormente paraestatales no crecieron y nos han hecho creer que solamente las empresas privadas tienen la capacidad de resolver los problemas inherentes a sus bajos rendimientos. Esto si comparamos los ingresos registrados antes y después de la entrada el vigor de la reforma energética en enero del 2014.
Miren ustedes: Si la CFE tiene como clientes a las 31 millones 949 mil 709 viviendas –usuarios y los casi 5 millones de empresas que señala el Censo de Población y Vivienda (INEGI 2015), estaríamos hablando de un mercado seguro con esa cantidad de usuarios, con ingresos millonarios por renta del servicio.
Entonces como es posible que se diga que no es negocio, o peor aún que se declaren en quiebra. Hay que aclarar que antes de la señalada reforma energética, la falta de transparencia y la total desinformación financiera privaba en esta institución y en otras paraestatales. Tiempos donde era inconcebible saber los ingresos de la ahora EPE.
Tiempos de opacidad y uso político y electoral de sus recursos. Lo mismo es en Pemex. Y lo mismo quiere hacer al convertirla a EPE.
Actualmente los candidatos patrioteros como Ricardo Anaya Cortés, Margarita Zavala de Cortés y José Antonio Meade de Cortés (Cortés con el capital internacional, patrioteros y megalómanos de la política mexicana), lanzan mensajes de campaña, tratando de convencer al electorado que solo las empresas privadas son las indicadas para resolver los problemas de corrupción y generar utilidades.
Información que por supuesto es falsa y que obliga a la revisión del sistema de contratos firmados a partir de las reformas.