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La Verdad del Sureste

LOS MÉRITOS Y LAS RESPONSABILIDADES


A diferencia de otras organizaciones, en el Movimiento Antorchista los méritos van siempre de la mano con las responsabilidades. Aquí no cuenta ser amigo, familiar o cercano a algún dirigente para que una persona adquiera tareas de mayor nivel de responsabilidad. Por el contario, cada activista tiene que crecer políticamente con mucho esfuerzo y trabajo, y el premio a ese buen trabajo es más trabajo, más responsabilidades políticas y, por lo mismo, se exige de cada uno de los miembros del Movimiento una conducta ejemplar. En otras agrupaciones políticas, cuanto más responsabilidades se tiene, más mal se trata al pueblo: se le ignora, se le menosprecia, se le ataca y se le abandona a su suerte. En Antorcha es diferente: entre más responsabilidades tengan los líderes, más humildes, respetuosos, atentos y solidarios deberán ser con los desamparados y desprotegidos; deberán escucharlos y atender sus peticiones y planteamientos; deberán ser más honestos y honrados; deberán ser más sensibles ante los problemas que sufre el pueblo día a día, detectarlos y, de esa manera, educar y organizar al pueblo para dar la lucha por la solución de sus demandas más sentidas.
    Así como el Movimiento Antorchista trabaja cotidianamente, en relación con los puestos públicos se obra de la misma manera: los puestos no están en función de prebendas, favoritismos, “amiguismos”, nepotismo o acciones denigrantes; por el contrario, ser presidente municipal, diputado o regidor antorchista, más que un privilegio es una carga moral y una gran responsabilidad política; implica una mayor carga de trabajo y poner los pies sobre la tierra. Los puestos públicos que se llegan a conquistar no son vistos como la solución a los problemas personales o la realización egoísta del individuo ni para hacer uso del poder con fines personales y convertirse en un individuo prepotente que maltrata a sus gobernados, que los ignora; por el contrario, en Antorcha estar al frente de un puesto público significa tener más trabajo, ser atento con los ciudadanos, trabajar por y para ellos; significa entregarse por entero a la causa de los desprotegidos; sacrificar los goces y placeres personales para entregarse de lleno a los que más lo necesitan. Así, las responsabilidades políticas están en función directa con la representación política que cada compañero tenga y, por lo mismo, su responsabilidad deberá quedar por entero respaldada con su trabajo práctico.
    Pues bien, todo esto viene a cuento porque he leído en varios medios de circulación local y nacional ataques contra Antorcha en el sentido de que hay favoritismos de tipo personal o familiar para adquirir responsabilidades en la próxima contienda electoral. Se ha dicho, por ejemplo, que varias de las candidaturas que ha alcanzado Antorcha en el estado de Puebla son para los familiares del ingeniero Aquiles Córdova Morán, y se ha dicho, también, que las candidaturas en el Estado de México se reparten a favor de la familia del biólogo Tolentino y la licenciada Maricela Serrano. Estas acusaciones son absolutamente falsas y evidencian la intención de desinformar y de engañar al pueblo. Si en otras agrupaciones hay favoritismos familiares o se otorgan candidaturas y puestos con fines pragmáticos para llegar al poder por el poder, en Antorcha no sucede así. En varios estados de la República hemos visto desfilar a hijos o parientes de políticos en puestos públicos: la familia Moreira en Coahuila; la familia Hernández Deras en Durango; la familia de Felipe Calderón, cuya esposa va como candidata independiente al cerrársele las puertas del PAN; la familia Beltrones en Sonora; las familias Del Mazo y la de Ugalde Meneses, en el Estado de México; la familia Moreno Valle, cuya esposa es ahora candidata a la gubernatura de Puebla, entre otros casos que por obvio de espacio no mencionaré, pero cuyo mérito más grande ha sido crecer bajo el poderoso influjo de la relación familiar con un fuerte respaldo económico y político, pero sin arraigo en el pueblo.
    Pues bien, al Movimiento Antorchista se le quiere meter en el mismo costal, pero se equivocan: en Antorcha cada quien tiene sus responsabilidades en función de sus méritos en el trabajo práctico. Veamos: efectivamente, la doctora Soraya Córdova Morán, es familiar del ingeniero Aquiles; en fecha reciente, ella logró reunir a 100 mil antorchistas en el Estadio Cuauhtémoc de la ciudad de Puebla. ¿Su candidatura obedece al parentesco con el dirigente nacional del Movimiento Antorchista o a la representación que tiene? La maestra Hersilia Córdova Morán, hermana del Maestro Aquiles y candidata a la presidencia municipal de Atlixco tiene la capacidad de reunir a 30 mil atlixquenses; el maestro Eleusis Córdova Morán, también hermano del maestro y candidato a diputado plurinominal, reunió recientemente en Izúcar de Matamoros, Puebla, a 30 mil antorchistas; Lenin Campos Córdova, dirigente en San Luis Potosí y sobrino del ingeniero Aquiles, reunió en la capital potosina a más de 130 mil antorchistas. Repito: ¿es el carácter familiar lo que los hace candidatos? No. Es la representatividad y sus méritos en la lucha lo que determina que sean candidatos. Por su parte, el bió- logo Tolentino reunió en el Estadio Azteca para festejar el 40 aniversario de Antorcha a 150 mil antorchistas del Estado de México; la compañera Maricela, a 80 mil en Ixtapaluca: ¿ser esposos los hace ser candidatos, o es la representación popular que tienen la que les confiere esa responsabilidad? Juzgue el lector.
    Ahora bien, hay otros candidatos del Movimiento Antorchista que no son familiares del ingeniero Aquiles, ni de Tolentino y Maricela, como es el caso del ingeniero Samuel Aguirre Ochoa, que el año pasado organizó dos eventos en los que reunió, entre ambos, a 60 mil antorchistas; Fernando González reunió a más de 20 mil en el municipio de Los Reyes-La Paz; Telesforo García Carreón, a 100 mil en el aniversario de Antorcha en Chimalhuacán; Rosalba Pineda, a más de 100 mil; Fernando López Palacios, a 25 mil antorchistas de la zona de Huauchinango, Puebla, entre otros. Como se ve, todos los candidatos del Movimiento Antorchista cuentan con amplio respaldo popular y eso es lo que determina su candidatura, no sus nexos familiares o que las reciban como prebendas o regalos del partido; los candidatos antorchistas lo son porque representan al pueblo, porque representan los intereses de los más desprotegidos.
    Llamo al pueblo a no dejarse engañar; gracias a la lucha y al trabajo de gestión de los diputados antorchistas han podido llegar obras y servicios a miles de mexicanos. Por eso invito a que no se dejen llevar por ataques bajos y sin sustento, pero que a un lector poco informado pueden apantallar. Como dice la Biblia: “por sus hechos los conoceréis”, y no hay un solo candidato antorchista que no merezca esa responsabilidad como fruto de sus méritos, y el respaldo popular será la mejor prueba de esos méritos a pesar de no contar con espacios publicitarios oficiales, gracias a los cuales otros se han podido dar a conocer.

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