Sólo por ingenuidad se podría ignorar que Roberto Madrazo Pintado está moviendo sus fichas, influencias y las debilidades de otros para acomodar a lo que queda de su grupo aprovechando la temporada de cosecha electoral. No hay que olvidar que la divisa de El Moretón (por lo de madrazo y pintado, como lo bautizó Germán Dehesa) es aquella que hizo ampliamente conocida el político-empresario Carlos Hank y que sintetiza el cinismo de los herederos del viejo régimen: “en política, lo que se compra con dinero sale barato”. Primero llevó de la mano a su hijo Federico Madrazo para tomar en renta la franquicia del Partido Verde. Con acierto el amigo Diógenes llama al PVEM, Partido Verde Madracista. Claro que a este Madrazo El Pequeño no le importó manchar la poca imagen de su cachorro Madrazo El Piquito. Logró que lo impusieran como secretario general del PVEM en Tabasco, aunque el teatro se le vino abajo por intervención del tribunal electoral. Pero para chicanadas el Tramposo de Berlín se las gasta solo y ha dado maroma y media para mantener al frente de los verdes a su vástago.
Pero de lo que hoy trata mi colaboración es de un asunto urgente, para que no digan que nadie lo advirtió: una nueva traición que se está cocinando entre aquellos a quien el gobernador Arturo Núñez dio el beneficio de la duda.
EL FUTURO ESTÁ PELÓN
¿Recuerda usted a aquel personaje que circulaba en un jeep rojo y que pregonaba que se subieran al cambio? Me refiero a Jaime Mier y Terán, mejor conocido en el bajo mundo como “Doctor Muerte”.
El galeno de marras buscó chantajear al PRI para que le diera la candidatura al gobierno estatal, patrocinado por Roberto Madrazo. Pero sólo quería juntar sus canicas para poder vender caro su amor. Como se trataba de cambiar el rumbo de Tabasco, el Doctor Muerte vio la oportunidad de sumarse a la coalición encabezada por Arturo Núñez. Claro, no era por convicción: quería la secretaría de Salud, pero además colocar a la estructura operativa de Roberto Madrazo en el nuevo régimen. Y en cierto modo lo consiguió.
No tenía tamaños ni la confianza para ser integrante del gabinete y se le dio la gran oportunidad de estar al frente del Colegio de Bachilleres. Pero no entendió que “amor con amor se paga” y aplica esto de “chance con traición se paga”.
Ahora le platico que Mier y Terán no sólo obtuvo lo que parecía imposible: un cargo de mucha responsabilidad a pesar de sus antecedentes. Estar al frente de una institución que forma jóvenes. Pero la ambición es mucha y el Doctor Muerte está intentando otra maniobra que puede y debe terminar en un fracaso tanto de él como sus patrocinadores: con el apoyo de Roberto Madrazo y de nada menos que Humberto Mayans busca hacerse ver como aspirante a la alcaldía de Centro. También sigue la política de “a río revuelto ganancia de traidores”.
Me cuentan mis fuentes, que nunca fallan, que el Burlador de Berlín y Mingo Mayans, también conocido como el Marqués de Tilapia, se han reunido para operar la candidatura de Mier al interior del PRD, ayudados por aliados que tienen dentro del solaztequista. Aunque usted no lo crea, dentro del amarillo hay manos de Mayans y Madrazo. En otra colaboración le diremos quiénes son.
Lo que importa es alertar de las maniobras que se realizan dentro del PRD por parte de Madrazo y Mayans Canabal. Es público el manoseo que el PVEM ha hecho de las aspiraciones de varios perredistas y de otros integrantes de la vieja coalición opositora. Lo que le interesa a Madrazo es inflar los votos del Verde para recuperar la inversión que hizo con Pico Madrazo. Y lo que le interesa a Mayans es vender sus oficios al PRI y a Peña Nieto para que lo saque del exilio en la frontera sur. Están advertidos: los saqueadores preparan su retorno.