MEMORIA TABASQUEÑA
LA GUARDIA NACIONAL DE TABASCO QUE TRAICIONÓ A JUÁREZ
(Miembro de la Academia de Historia de la UJAT)
En 1846, ante la intervención norteamericana y la ausencia de patriotismo de una oligarquía militar, encabezada por Santa Anna, los liberales decidieron crear la Guardia Nacional, con un decreto publicado el 11 de septiembre de ese mismo año. Después de las derrotas ante los norteamericanos y la pérdida de la mitad del territorio, bajo los gobiernos conservadores, la Guardia Nacional fue absorbida por el ejército y su quehacer
se diluyó en la hegemonía del autoritarismo de los conservadores en el poder.
Los liberales, después del triunfo del Plan de Ayutla, el 16 de enero de 1857 publicaron la Ley de la Guardia de Seguridad; luego, el 26 de enero crearon la Inspección General de la Guardia de Seguridad, para controlar el funcionamiento y operaciones de la de la misma Guardia, conforme a la Ordenanza General del Ejército.
En Tabasco, en el Periódico Oficial, a partir del 28 febrero de 1857, el gobernador José Justo Álvarez empezó a publicar la Ley de la Guardia de Seguridad; desde esa fecha y hasta finales del mes de marzo, cuando se terminó de publicar esa ley, los tabasqueños pudieron conocer que los objetivos de dicha institución eran: “1) Conservar la tranquilidad pública; 2) Proteger las personas y las propiedades; 3) Cuidar el orden en las poblaciones; 4) Vigilar los caminos; 5) Prevenir los delitos; 6) Perseguir a los malhechores y vagos; 7) Auxiliar a las autoridades en la ejecución de las leyes; 8) y escoltar los caudales Públicos.”
Al mismo tiempo, que los tabasqueños conocían la Ley Orgánica de la Guardia de Seguridad, también conocieron la Ley de la Instrucción Pública; la Ley Orgánica del Registro del Estado Civil; la Ley para castigar los delitos contra la nación, contra el orden y la paz pública; el decreto y Reglamento de la Escuela Nocturna para Adultos de San Juan Bautista; la Ley de Sucesiones; y desde luego, el contenido completo de la Constitución de 1857, que paulatinamente, fueron jurando en los diferentes poblados y villas.
Popularmente, en Tabasco la nueva institución fue asociada a los trabajos que realizaba el Secretario de Gobernación Federal Lafragua y la nombraron como la Guardia de Seguridad Pública. En el Periódico Oficial, se publicaron comentarios a favor de su urgente integración en Tabasco, para vigilar los caminos, transportar a los reos y, proteger a los ciudadanos y sus bienes. En ese tiempo, los tabasqueños estaban entretenidos en elegir a un nuevo gobernador y al congreso estatal que elaboraría la nueva constitución de Tabasco. Les preocupaba, una fuerte plaga de langosta que se encontraba en su territorio, también asumir una posición ante la elección del Presidente República y al Presidente la Suprema Corte de Justicia; de cuyo proceso, resultaron electos: Ignacio Comonfort y Benito Juárez. El 24 de junio de 1857, José Justo Álvarez entregó el gobierno al recién electo gobernador: Victorio V. Dueñas, que inmediatamente, el 3 de julio de 1857, publicó el decreto que reformó el artículo 22 de la Ley orgánica de la Guardia de Seguridad, que señalaba cómo debía integrarse y, cómo debía darse el mando. Y ese mismo día, publicó el Reglamento para la Inspección de la Guardia de Seguridad. Después, el 12 de agosto, publicó el decreto a través del cual el congreso local, le autorizaba “…levantar, organizar y armar la Guardia Nacional, como lo crea más conveniente y según lo requieren las circunstancias actuales.” Por ello, la Guardia de Seguridad, se concretó en la Guardia Nacional.
Así, con el objetivo de proteger los intereses de los tabasqueños, consolidar la tranquilidad pública y tener una fuerza para protegerse de amenazas extranjeras, Dueñas publicó un decreto, el 25 de agosto, para integrar la Guardia Nacional en Tabasco. Luego, para legitimar su posición política, el 1 de septiembre de 1857, mandó publicar Reglamento (original) para organizar, armar y disciplinar a la Guardia Nacional, emitida por el gobierno federal el 11 de septiembre de 1846.
Con estas disposiciones, el gobernador ordenó que se establecieran juntas en todos los municipios, para crear la Guardia Nacional. Luego, mientras celebraban la Independencia de México y aprobaban la constitución local, los tabasqueños empezaron a elegir a los oficiales de la nueva Guardia Nacional, entre otros: Simón Sarlat, Mariano Martínez, Ramón Ricoy, Antonio Espejo, Laureano Mendoza, José María Muñoz, Francisco Gutiérrez, Manuel Foucher, Mateo Pimienta, Francisco Vidaña, Manuel González, Francisco Urgel, Manuel Pérez Fuentes, Pedro C. Méndez, Eustaquio María del Solar, Pedro A. González, etc. En su mayoría, esos oficiales, encabezados por Simón Sarlat y Manuel Foucher, cuando se publicó el Plan de Tacubaya en diciembre de 1857, se adhirieron a él; desconociendo las constituciones federal y local, al Presidente Comonfort y a su sucesor: el Lic. Benito Juárez. Con ese posicionamiento, la Guardia Nacional de Tabasco traicionó su origen liberal y se convirtió en un elemento que definió el poder que se ejerció en Tabasco, hasta el porfiriato.
En 1846, ante la intervención norteamericana y la ausencia de patriotismo de una oligarquía militar, encabezada por Santa Anna, los liberales decidieron crear la Guardia Nacional, con un decreto publicado el 11 de septiembre de ese mismo año. Después de las derrotas ante los norteamericanos y la pérdida de la mitad del territorio, bajo los gobiernos conservadores, la Guardia Nacional fue absorbida por el ejército y su quehacer
se diluyó en la hegemonía del autoritarismo de los conservadores en el poder.
Los liberales, después del triunfo del Plan de Ayutla, el 16 de enero de 1857 publicaron la Ley de la Guardia de Seguridad; luego, el 26 de enero crearon la Inspección General de la Guardia de Seguridad, para controlar el funcionamiento y operaciones de la de la misma Guardia, conforme a la Ordenanza General del Ejército.
En Tabasco, en el Periódico Oficial, a partir del 28 febrero de 1857, el gobernador José Justo Álvarez empezó a publicar la Ley de la Guardia de Seguridad; desde esa fecha y hasta finales del mes de marzo, cuando se terminó de publicar esa ley, los tabasqueños pudieron conocer que los objetivos de dicha institución eran: “1) Conservar la tranquilidad pública; 2) Proteger las personas y las propiedades; 3) Cuidar el orden en las poblaciones; 4) Vigilar los caminos; 5) Prevenir los delitos; 6) Perseguir a los malhechores y vagos; 7) Auxiliar a las autoridades en la ejecución de las leyes; 8) y escoltar los caudales Públicos.”
Al mismo tiempo, que los tabasqueños conocían la Ley Orgánica de la Guardia de Seguridad, también conocieron la Ley de la Instrucción Pública; la Ley Orgánica del Registro del Estado Civil; la Ley para castigar los delitos contra la nación, contra el orden y la paz pública; el decreto y Reglamento de la Escuela Nocturna para Adultos de San Juan Bautista; la Ley de Sucesiones; y desde luego, el contenido completo de la Constitución de 1857, que paulatinamente, fueron jurando en los diferentes poblados y villas.
Popularmente, en Tabasco la nueva institución fue asociada a los trabajos que realizaba el Secretario de Gobernación Federal Lafragua y la nombraron como la Guardia de Seguridad Pública. En el Periódico Oficial, se publicaron comentarios a favor de su urgente integración en Tabasco, para vigilar los caminos, transportar a los reos y, proteger a los ciudadanos y sus bienes. En ese tiempo, los tabasqueños estaban entretenidos en elegir a un nuevo gobernador y al congreso estatal que elaboraría la nueva constitución de Tabasco. Les preocupaba, una fuerte plaga de langosta que se encontraba en su territorio, también asumir una posición ante la elección del Presidente República y al Presidente la Suprema Corte de Justicia; de cuyo proceso, resultaron electos: Ignacio Comonfort y Benito Juárez. El 24 de junio de 1857, José Justo Álvarez entregó el gobierno al recién electo gobernador: Victorio V. Dueñas, que inmediatamente, el 3 de julio de 1857, publicó el decreto que reformó el artículo 22 de la Ley orgánica de la Guardia de Seguridad, que señalaba cómo debía integrarse y, cómo debía darse el mando. Y ese mismo día, publicó el Reglamento para la Inspección de la Guardia de Seguridad. Después, el 12 de agosto, publicó el decreto a través del cual el congreso local, le autorizaba “…levantar, organizar y armar la Guardia Nacional, como lo crea más conveniente y según lo requieren las circunstancias actuales.” Por ello, la Guardia de Seguridad, se concretó en la Guardia Nacional.
Así, con el objetivo de proteger los intereses de los tabasqueños, consolidar la tranquilidad pública y tener una fuerza para protegerse de amenazas extranjeras, Dueñas publicó un decreto, el 25 de agosto, para integrar la Guardia Nacional en Tabasco. Luego, para legitimar su posición política, el 1 de septiembre de 1857, mandó publicar Reglamento (original) para organizar, armar y disciplinar a la Guardia Nacional, emitida por el gobierno federal el 11 de septiembre de 1846.
Con estas disposiciones, el gobernador ordenó que se establecieran juntas en todos los municipios, para crear la Guardia Nacional. Luego, mientras celebraban la Independencia de México y aprobaban la constitución local, los tabasqueños empezaron a elegir a los oficiales de la nueva Guardia Nacional, entre otros: Simón Sarlat, Mariano Martínez, Ramón Ricoy, Antonio Espejo, Laureano Mendoza, José María Muñoz, Francisco Gutiérrez, Manuel Foucher, Mateo Pimienta, Francisco Vidaña, Manuel González, Francisco Urgel, Manuel Pérez Fuentes, Pedro C. Méndez, Eustaquio María del Solar, Pedro A. González, etc. En su mayoría, esos oficiales, encabezados por Simón Sarlat y Manuel Foucher, cuando se publicó el Plan de Tacubaya en diciembre de 1857, se adhirieron a él; desconociendo las constituciones federal y local, al Presidente Comonfort y a su sucesor: el Lic. Benito Juárez. Con ese posicionamiento, la Guardia Nacional de Tabasco traicionó su origen liberal y se convirtió en un elemento que definió el poder que se ejerció en Tabasco, hasta el porfiriato.