Para muchos la política es el bálsamo secreto para todos sus males. Del gusanillo de la política no se escapan los cultos, los sabios, los académicos, los profesionistas, los comunicadores, los líderes, los honestos, los deshonestos, los ignorantes y hasta los pendejos. Todos hablan el mismo idioma de la política. Al principio, la política fue para el tabasqueño su razón de ser.
La más noble de las actitudes. Era el arte de luchar por los demás, por los más pobres, por los marginados, por los desposeídos, por la justicia, por la libertad. Inclusive, hubo un tiempo de que a Tabasco se le denominó “Laboratorio de la Revolución”. Pero como la política fue prostituida y corrompida, aquellos valores quedaron a la saga para darle lugar al interés de hacerse rico pronto y fácil a costa del erario. De ahí es donde a cualquier pendejete le nace la idea de querer ser presidente, gobernador, acalde, senador o diputado. De ahí tenemos que los burócratas, los zánganos mal llamados “lideres naturales”, los dirigentes sindicales, gremiales y de la sociedad civil, los delegados municipales, los comisariados ejidales y hasta los boleros aspiran a ocupar un cargo de elección popular, con la esperanza de salir de pobre o de amasar mayores riquezas. Inclusive, hay muchos y muchas, miles, que bajo el denominativo de “estructura partidista” utilizan la política como modus vivendi, porque se la pasan los tres o seis años mamando del presupuesto como “aviadores” en las dependencias gubernamentales, para dar golpe solo en campañas electorales.
Con esa idea de enriquecerse a costa del dinero del pueblo, hoy por hoy pululan cientos de aspirantes y suspirantes, que sin pudor alguno pregonan a los cuatro vientos su disposición de ocupar un cargo de elección popular, dispuestos, eso sí, a “sacrificarse” por el conglomerado, cuando todos sabemos que lo único que buscan es agarrar hueso para seguir viviendo del presupuesto, es decir, de nuestros impuestos. P
or suerte, la sociedad tabasqueña ya no se deja engañar por esos “profetas” de la democracia y cansada que está ya de tantas promesas incumplidas, se apresta ansiosa por ser protagonista de un cambio que le permita superar los atrasos de pobreza y de marginación social en que se encuentra inmersa, ocasionado por el estado de corrupción en que han caído los que por muchos años han ejercido el poder *Correo electrónico: proabogados@hotmail.com
