Mudanzas

Matando, salando y secando al sol 

 

1.- Hernán Bermúdez y Jaime Lastra, lo más nocivo de la herencia gurriista. 

2.- Ya nadie se acuerda de Jesús Alí. Así de efímero su paso por Morena. 

3.- Al famoso “padre tiktokero” le causan horrores los secretos de confesión.


TODO FALLECIMIENTO DE UNA PERSONA es un hecho lamentable, doloroso principalmente para amigos y familiares. Eso ha sucedido con la muerte del exgobernador sustituto, Manuel Gurría Ordóñez, quien falleció el sábado a los 94 años de edad. 

 

Sin embargo, a él se le juzga por su actuación pública y en ese terreno el juicio de la historia no es favorable. Él es el responsable de haber permitido que Hernán Bermúdez Requena iniciara aquí su carrera delictiva. 

 

Traído por Jaime Lastra, Gurría Ordóñez nombró a Bermúdez Requena director de Seguridad Pública de su gobierno tras designar a Lastra Bastar procurador de Justicia, movimientos que derivaron en una de las etapas más oscuras en materia de seguridad, pues florecieron los asaltos bancarios, los secuestros atribuidos a policías judiciales que se trajo de México a trabajar con el actual diputado federal.

 

A partir de esa fecha, 1992, empezaron a aparecer informes de inteligencia sobre las actividades ilícitas de Bermúdez Requena, quien ya era considerado “persona de interés” para los órganos militares, en cuyos reportes se decía que en esa década se dedicaba ya a distribuir cocaína en bares y restaurantes de Villahermosa.

 

Gurría Ordóñez corrompió como pocos a un amplio sector de la prensa local a través de su vocero, Jorge Alberto Javier Quero, quien se enriqueció en esa posición. Él fue el que compró la conciencia de Audelino Macario para que traicionara la confianza de quienes lo hicieron director de La Verdad del Sureste.

 

Audelino Macario se vendió por dinero y cambió la línea editorial del periódico porque resultaba muy incómoda para el gobierno gurriista. Descubiertos sus acuerdos económicos con Quero, y ya fuera de La Verdad del Sureste, comenzó a editar portadas apócrifas, trabajo sucio en el que se ha especializado y que actualmente lleva a cabo en contra de Javier May y su gobierno. 

 

En lo político el gobierno de Gurría también fue un desastre. Fue una administración corrupta, represora, responsable de la inseguridad que se vivió en ese periodo al poner en mano de mafiosos los aparatos de seguridad del estado. 

 

En el plano personal no hay nada qué decir del exgobernador. Solo que lamentamos su fallecimiento y extendemos nuestras condolencias a su familia y amigos. Descanse en paz. 

 

LA RENUNCIA DE JESÚS ALÍ a Morena sigue dando de qué hablar en Tabasco. Y no precisamente para bien de este controvertido político. Su salida no representó ningún impacto negativo para el partido gobernante, a pesar del intento por magnificar el hecho por parte de los detractores del gobierno de Javier May. 

 

En la clase política se conoce muy bien la calidad moral del dimitente. De modo que lo que haya dicho en su carta renuncia suena más a despecho que a verdad. Se trató, como dijo el dirigente estatal, Jesús Selván, de una “depuración natural”. 

 

Afortunadamente Alí le hizo un favor al movimiento haberse marchado. Ese no era su lugar, ni su espacio. Nunca ha estado en la lucha social ni defendido al pueblo. Ni cuando militaba en el PRI actuaba por principios y convicción, sino por intereses personales que, por lo general, estaban por encima de los intereses ciudadanos. 

 

Han pasado varios días de su dimisión y ya nadie se acuerda de Alí. Así de efímero ha sido su paso por la izquierda. Hace unos días, un importante dirigente político de izquierda, dijo a sus oyentes respecto de este personaje: “Ya se fue con quien lo trajo a Morena”. 

 

No hubo necesidad de echarlo. Solito se fue, como también deberían de irse muchos otros que llegaron a Morena en 2018. Son un estorbo al movimiento.

 

EL SACERDOTE MIGUEL ÁNGEL CAMACHO, famoso y conocido en redes sociales como “El padre tiktokero”, hizo una confesión durante la homilía de este domingo en el templo católico donde oficia misa: ventiló algunas cosas de los creyentes que acuden a confesarse con él. 

 

Lo hizo porque, según el clérigo, “hay gente que siente curiosidad” y quisiera saber los secretos de confesión. “No, hermanito, no es nada agradable estar escuchando lo más bajo del ser humano, lo más sucio, lo más perverso”, dijo. 

 

“El padre tiktokero”, comentó a su feligresía que “no es fácil” estar en el confesionario escuchando los “pecados” de los confesantes; tanto, que por momentos tiene que levantarse y pedir que lo disculpen un momento, que necesita “dar una vuelta”, porque se marea “de escuchar tantas cosas”. 

 

Sin embargo, señaló que los sacerdotes tienen que escuchar las confesiones por ser “un mandato de Dios” y en donde él “muestra su misericordia, lava al ser humano y su alma”. Será en el plano espiritual, porque hay mucha hipocresía en quienes confiesan sus pecados. Lo hacen solo para no sentirse culpables por sus malas acciones o actos de crueldad.

 

La gente no cambia solo por rezar padres nuestros y Dios te salve marías. No basta con ir al confesionario para ser una mejor persona. Eso es simple y pura hipocresía, porque tras salir de ahí sigue siendo la misma persona, nada cambia. El verdadero cristiano es aquel que es consecuente con su forma de ser y de actuar. 

 

DESTE EL TAPANCO 

 

Buenas noticias para el sector ganadero de Tabasco y de la región sureste golpeado por la incidencia del gusano barrenador del ganado, que provocó el cierre de la frontera de Estados Unidos al hato nacional. 

 

La Secretaría de Bienestar informó que la estrategia nacional para contener esta plaga está dando buenos resultados: las más de 574 mil trampas artesanales instaladas en los estados afectados han capturado más de 1.6 millones de moscas, entre ellas de la especie Cochliomyia hominivorax, cuyas larvas son las causantes del gusano que contamina al ganado.

 

“Controlar el ciclo reproductivo de la mosca es esencial para contenerla”, señaló la dependencia en un comunicado. 

 

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