NUEVO ESPLENDOR
El Gregueriano: “Cuando a un hombre lo sigue un pueblo entero, es porque el corazón en las manos lleva”. Carlos Pellicer Cámara.
Con junio se van –gracias al Altísimo- 30 años de podredumbre, desigualdad, injusticia y corrupción.
a) El 1 de julio “se consumó la victoria electoral de todo un pueblo, frente a “la inmoralidad y la decadencia de los últimos tiempos”; el 1 de julio el pueblo organizado y con una guía, derrotó a 30 años de corrupción, de contubernio entre las élites más fatales y nefastas del país, mismas que han situado en las antípodas, el bienestar de la inmensa mayoría y la concentración inequitativa e injusta de todo en manos sucias de unos cuantos.
b) Con el triunfo abrumador de Morena y arrollador del imán nacional Don Andrés Manuel López Obrador, ya ha perdido el partido conservador, llámese como se llame, sean 3 o 4 sus horrendos rostros y logotipos.
Ha perdido ese partido perverso que cimentó su poder con la sangre de cientos de miles de muertos y amasó su depravación sobre la desigualdad abismal de pobreza y opulencia.
Pero, aunque debería haberlas, el hombre que “el corazón en las manos lleva” ha reiterado “no habrá represalias”.
c) La contundente victoria del domingo 1 de julio –victoria del pueblo mayoritario y de un hombre que concretó en su alma y persona los deseos más sentidos de ese pueblo- no surgió de manera espontánea, ni de la noche a la mañana, ni es obra exclusivamente del descontento generado por el régimen actual que ha sumado 30 años de atrocidades e inequidad social, sino que “se ha ido concretando con la abnegación de muchos“ y el sacrificio de miles de personas como usted y como yo.
d) Fue el pueblo el que puso y decidió un nuevo y esperanzador gobierno. Don Andrés Manuel López Obrador –ya no le puedo denominar Andrés Manuel, pues su dimensión ha variado:
se ha profundizado su presencia en la historia del país y ha enraizado en el alma nacional-, se echó en sus hombros a la nación y la materializó en votos.
e) Y el mismo pueblo obtendrá, con su voto, el triunfo –ya no sólo electoral- sino del que espera será el mejor gobierno del siglo en el país: y el pueblo sabe que no se ha equivocado.
Uno de los grandes aciertos del movimiento de avivamiento nacional ha sido poner en evidencia “las formas de manipulación y control del actual régimen”. Y eso fue lo que mayoritaria y abrumadoramente este país rechazó: las mañas mafiosas y los enclaves perversos y putrefactos.
f) A quedado claro qué partidos –y aquí no sólo me refiero a los partidos políticos sino también las élites cupulares- representan lo mismo.
Hoy la gente es más consciente de la existencia de un pequeño grupo que controla las instituciones, la gente entiende mejor de cómo domina ese grupo y de su desmedida ambición, de su desmedida avaricia.
g) El grito nacional fue: “Lo quiera o no lo quiera: la mafia va pa´ fuera”.
Es claro el mandato popular: “Separar el poder político del poder económico”.
h) La gran manipulación del voto y el “clientelismo” -prácticas que están haciendo con mayor frecuencia y de forma muy anticipada ciertos partidos mañosos- no pudo detener a un pueblo participativo y deseoso de poner a un Presidente suyo.
El robo de boletas electorales, no les fue “efectivo” para detener un torrente de votos y de participación ciudadana.
i) Las formas más comunes y otras aún ocultas y desconocidas de cómo los partidos mañosos habían practicado para perpetrar el fraude electoral (la coacción y el cohecho electoral, la compra de votos y la intimidación y las amenazas al elector), fueron aplastadas por un océano de votos y participación valiente del elector.
j) Más de 55 millones de mexicanos fuimos a votar con certeza y seguridad pues deseamos un renacimiento nacional y salir del hoyo negro en el que pri y pan nos han hundido durante estos 30 años. Millones de mexicanos pusimos como Presidente al Lic. López Obrador con una diferencia de más de 15 millones encima del segundo lugar.
k) Somos ganadores e inauguramos el renacimiento nacional; non solo il miglioramento sarà, non solo aggiornamento: nuovo splendore.
La rinascita sará.