Que horribles es llegar a la Banca Comercial en nuestro país –todas son extranjeras, excepto Banorte- que pésimos servicios en cuanto a la atención al público, llegar a estos bancos es una verdadera odisea. Es estar preparado para perder media mañana, al pretender realizar un simple trámite, desde un depósito, hasta un cobro. O bien alguna consulta con algunos de los ejecutivos. De entrada te tienes que someter a las largas colas “selectivas” para llegar a las dos o tres cajas abiertas, cuando en realidad pueden dar servicio de manera simultánea hasta con 10 o 12 cajas, pero son tan gandallas estos banqueros neoliberales, que no solo pagan lo mínimo, sino que explotan al máximo a sus trabajadores con largas jornadas de 10 a 12 horas, para atender miles de usuarios que diariamente mueven millones de pesos por diversas transacciones en las sucursales de nuestro estado. Algunos Bancos utilizan prácticas discriminatorias o elitista, anunciando con diversos señalamientos en su interior del inmueble como los siguiente: Clientes preferentes, empresas, reservación, y al final en la cola más larga va la perrada en cuya leyenda que dice usuarios sin cuenta.- por desgracia me ha tocado ser de la perrada en algún momento- con todo el respeto a fiel amigo del hombre. Ustedes me dirán para evitar problemas y contratiempos pues, que utilicen los sistemas de internet, para consultas, pagos, traspasos, etc. Todo lo que con lleva esta parafernalia neoliberal, ….pero hay que ubicarnos en nuestra realidad, estamos en México país cuyo niveles económicos, tecnológico y educativos con relación a los países neoliberales, es de una tremenda diferencia de 200 años de atraso, y que nos imponen este sistema, para así mantenernos supervisados con sus equipos tecnológicos, y personeros afines a ellos como son la Banca, y Hacienda vía SAT . Lo cierto es que la banca comercial en nuestro país no solo es extranjera es usurera y discriminatoria, Generalmente observamos cada semana y cada quincena como la banca comercial a través de sus cajeros automáticos, se convierten en verdaderas tiendas de raya del Porfiriato a la época actual, grandes colas para cobrar, pero también te descuentan de manera automática desde tus créditos vía nómina, hasta los, que te dan en la diferentes tiendas departamental. Convirtiéndose en un círculo vicioso –consumo, crédito, pago mínimo, consumo- y así sucesivamente quedando enganchado en estas prácticas usureras neoliberales, que sangran el patrimonio de los mexicanos.