Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

PAGAR PARA MORIR


Ante la falta de una industria farmacéutica nacionalistas en México, estamos supeditados a los interese económicos de los laboratorios de las grandes transnacionales que actualmente dominan el mercado del mundo y en México.
    Esta semana amanecimos con la nota que diera el Presidente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (UNEFAM) a los diversos medios de comunicación, en el sentido del incremento de los precios a la medicina de patente elaborados por laboratorios de las grandes transnacionales hasta en un 30 % en comparación con los nacionales o genéricos que van entre 5 y 8%
    Independientemente del incremento a los costos de los medicamentos de patente, está la duda misma,  si realmente curan o son negocios redondos de estas compañías.
    Un negocio en grades dosis, se comenta en los círculos neoliberales. Y para ello damos el siguiente dato que nos de Carlos Machado en uno de sus artículos:
    “El mercado farmacéutico mueve unos 200.000 millones de dólares al año. Un monto superior a las ganancias que brindan la venta de armas. Por cada dólar invertido en la fabricación de un medicamento se obtienen mil en el mercado. Este mercado, además, es uno de los más monopolizados del planeta, ya que sólo 25 corporaciones copan el 50 por ciento del total de ventas.”
    El Psiquiatra Allen Frances   dijo literalmente, en una entrevista,  que la industria farmacéutica está causando más muerte que los carteles de la droga. En el mismo sentido se pronunció en una entrevista al confidencial otro eminente Medico Danes  Peter C. Gotzschees. En su libro documento asegura que el consumo de medicamentos con recetas es la tercera causa de muertes tras enfermedades cardiovasculares y el cáncer. En Estados Unidos, por ejemplo, la prescripción de medicamentos causa cerca de 200 mil defunciones todos los años. Así está claro que la industria farmacéutica está causando más muerte que la droga. Este eminente especialista se va más a fondo al comparar a la industria farmacéutica con el crimen organizado: “No trabajan para mejorar la salud, sino para obtener los máximos beneficios” y para ello “extorsionan, cometen fraude, violan la legislación y mienten”
    Ante esta situación debemos de poner en práctica una de las máximas de Hipócrates Padre de la Medicina Moderna. “Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina”

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más