• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 05 de Marzo de 2026

PALABRAS DE VIDA

CONTINUACIÓN EN MEDIO DE LA TORMENTA

Publicado el:

Inelda Hernández de la Cruz.



Un corazón endurecido, es mentiroso busca su propio bien mas no la de los demás, cuantas veces le mintió a Moisés, pidiéndole que orara a Jehová para que le quitará las plagas. Y cuando estas terminaban él seguía con su mala costumbre y Dios no pasa desapercibido la actitud y la ingratitud del hombre; por eso el Faraón tuvo que ser avergonzado y muerto en la travesía del Mar rojo. Dios no puede ser burlado, el conoce hasta las profundidades del pensamiento del hombre.
“Y endureció Jehová el corazón de Faraón rey de Egipto y él siguió a los israelitas, pero estos habían salido con mano poderosa. Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos y he aquí que los egipcios venían tras ellos y tuvieron miedo en gran manera, y clamaron a Jehová. Y Moisés dijo al pueblo; no temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos “Éxodo 14; 10,13 y14. Un corazón endurecido no mira las consecuencias de la desobediencia y arrastra hasta su familia, aún la vida de aquellos que le sirven como en este caso el gran ejército que el mismo Faraón llevo a la muerte. Mientras que el pueblo de Israel confío en el poder de Dios y su grande misericordia. Y así es como miraron la manifestación del Dios eterno y poderoso; abriéndoles el camino en medio del Mar Rojo, él abre caminos para aquellos que reconocen que el único poderoso, fuerte, invencible es él y nadie más que él. Maravilloso es nuestro Dios, en el podemos confiar y reconocer que somos débiles para que se glorifique en nuestras vidas.
Si la mano poderosa de Dios esta con su pueblo quien podrá destruirlo, “Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.” Salmo 27 -3
El mundo de hoy, está viviendo en medio de la amargura, mortificados por la enfermedad que no respeta ni ricos, ni pobres la plaga también está matando a muchos médicos, enfermeras, adultos y ancianos y dicen por ahí que vino para quedarse, y yo no lo creo; lo que sí creo es que hay un Dios Todopoderoso, que todo lo sabe y todo lo puede. Y es el único que puede detener este mal que ha venido para recordarnos que él dueño de la vida es él.
Hasta este momento, no hay medicina y si lo hay lo desconocemos. Porque vivir en la incertidumbre atormentados pensando en que la enfermedad les puede llegar mejor es confiar en quien mueve todo; Dios creador del universo; que hizo los cielos y la tierra y todo los que habita en este mundo. “Estad quietos, conoced que yo Soy Jehová” Salmo 46:10. No hay tiempo que no llegue y Dios siempre está donde le invocan en todo tiempo. Solamente hay que esperar pacientemente; así como él nos espera y llama. Confiemos plenamente en él. Nunca nos va a fallar
Él único médico por excelencia, es Jesús, es la única medicina que puede curar todos los males, nadie puede superarlo, ni las grandes potencias del mundo. Aunque ellos se creen poderosos por su dinero, pero son los más pobres del universo porque su dios es la riqueza “donde este vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”. Mateo 6:21
El pueblo de Israel sufrió mucho, pero de todas esas penalidades Dios lo libro en todo tiempo hasta el día de hoy
Es necesario entender que la situación crítica que vive el mundo por esta enfermedad maligna, es un llamado especial que Dios está haciendo a toda la humanidad sin distinción de credos; llego el tiempo de despertar para los cristianos dormilones, para aquellos que no creen que hay Dios y piensan que esto es un juego. Todo lo que está pasando es un acontecimiento real; algo que ni usted ni nadie se imaginó que sucedería. Pero está ocurriendo, estamos en la tormenta; parece que no hay salida. Muchos están luchando con sus propias fuerzas, encerrados voluntariamente en sus casas, desesperados, aburridos, acongojados, tristes, estresados, deprimidos, cansados de esperar y por si fuera poco la mayoría sin trabajo.
Solo les recuerdo que toda tormenta pasa y vienen días llenos de luz y paz, Dios es bueno y siempre nos da la oportunidad de vivir una vida diferente a la de ayer; cada día que pasa y llega la ocasión de hacer cosas mejores.
Viene a mi mente cuando los discípulos en medio del mar se levantó una gran tormenta y los discípulos de Jesús temieron ser tragados por el ancho mar. Después de haber intentado con sus propias fuerzas se dieron por vencidos y despertaron a Jesús que dormía tranquilamente en la proa del barco. Levantándose inmediatamente “dijo al mar; Calla enmudece. Y cesó el viento y se hizo grande bonanza. Y les pregunto ¿por qué tienen desconfianza? ¿No tenéis fe?” Marcos 4-38-40
Cierto, vivir inseguros con respecto a esta terrible enfermedad, provoca mucho miedo, pero si Jesús está en tu corazón no hay nada que temer; solo tienes que tener fe y solamente fe en Jesucristo el dador de la vida. Si todavía no le has dejado entrar en tu vida, él te está llamando quiere ayudarte, sanarte y quitar todo miedo y te da esperanza de vivir tiempos mejores aún en medio de la tormenta. Animo, no le hagas esperar.
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