Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

Palabras de Vida

EL AMOR Que permanece


Amor es una palabra que muchas veces se prenuncia, es fácil decir te amo pero que difícil es demostrarlo cuando surgen los problemas. Se olvida que dijiste  esa palabra precisamente cuando en verdad lo tenías que demostrar con hechos y no con palabras. El verdadero amor no solo se siente cuando estas alegre o tratas de conquistar alguien. Sino el que  hace a la persona sensible, buena, amable, cariñosa, tierna que nunca olvida los la palabra amor sino que la vive, la siente  y a pesar del tiempo sigue amando.
    Es difícil dar amor y  perdonar  cuando solo recibes maltrato, acusaciones falsas y lloras por tanta incomprensión. Si es verdad, duele mucho cuando alguien dice amarte y te condena después de haber jurado amarte y respetar hasta que la muerte los separe. Esto sucede en los matrimonios, es triste ver hogares destruidos  a causa del egoísmo, comunicación, envida, chismes. Ciertamente en esta vida  nadie  es perfecto la palabra de Dios dice “no hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda no hay quien busque a Dios”. Si no buscamos a Dios, sino queremos nada con él, entonces tampoco podremos amar, nos engañamos a  nosotros mismos cuando decimos te amo y al poco tiempo se acabo el amor;  esto sucede porque no han conocido a Dios,” porque Dios es amor” Dios amó tanto al mundo que mando a su hijo amado Jesús para salvar al mundo de su pecado, pero este fue rechazado y no solo rechazado sino crucificado por amor al mundo. Esto no quiere decir que él actuó como aquellos que le mataron, no él demostró que a pesar de todo sigue amando.
     Hoy el mundo  sigue el camino de tinieblas, perdición ignorando el amor de Cristo, vive su vida sin importarles nada, no tienen compasión. Son pocos los que desean el verdadero amor y dan amor. Hay un mandamiento bien  claro que dice “amaras al señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo”. Lucas 10-27. Como puede el hombre terrenal amar si rechaza a Dios. De ninguna manera podrá ser sincero puesto que no reconoce al dador de la vida que por amor, no destruye a este mundo pecador.
     El rechazo a Cristo es porque muchos aman las tinieblas y hacen cosas en las tinieblas y las cosas malas permanecen en ellos. “Porque todo aquel que hace lo malo aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas”, Jesús es luz, su sola presencia emana resplandor.   Y descubre todo lo malo. El que práctica lo bueno no tiene miedo de acercarse a Jesús, porque el aceptar a Jesús es aceptar andar en la luz.
     Dios mando a su único hijo al mundo ofreciendo su amor,  su invitación fue clara, dijo les amo tanto reciban a mi hijo amado, quiero estar con ustedes para siempre, pero no quisieron ni quieren hasta hoy recibir este amor que se ofrece cada día.  La sencilla y triste verdad es que la mayoría de las personas no aceptó, y no acepta, la invitación de Dios. Encarnando el amor de Dios, Jesús vino precisamente a las personas que él creo con tanto amor,  sin embargo, la mayoría de esas personas lo rechazó. No valoraron, ni valoran  tan infinito amor, siguen empeñados en vivir en las tinieblas haciendo cosas ocultas que un día serán descubiertas y para ese entonces será demasiado tarde porque todos los que rechazan a Cristo por vivir  una vida desagradable ante los ojos de Dios. Tendrán su paga y será en el lugar de tormento  donde el fuego  nunca se apaga y el gusano nunca muere.
     Vienen tiempos difíciles para aquellos que ignoran la luz, que siguen rechazando el amor verdadero, el que nunca falla. Pero que un día ya no se ofrecerá más. Cuando llegue ese día dice la palabra que para los desobedientes será demasiado tarde porque los ojos tiernos y compasivos de Dios, ya no miraran con amor  sino con ira. Porque nuestro Dios es un Dios de Amor pero también es  un Dios Justo y Santo y cumple lo que dice “todo pasará más mis palabras no pasaran”.
    Tiemble toda la tierra, porque Nuestro Dios es Fuerte y temible, nada oculto hay de sus ojos, él conoce todos nuestros pensamientos,  no hay nada que Dios no conozca, él sabe todo. Reconocer que sin él nada somos es de hombres y mujeres entendidos. Aceptar su amor es más que una simple bendición es la vida entera.
    El amor de Dios es grande, se da sin medida, se ofrece a todos, este amor no es pasajero. No cambia se da por entero, no es una emoción. se da en lo más intimo y se manifiesta cuando hacemos algo a quien amamos.
    Se da a cambio de nada, sin esperar nada, actúa y toma la iniciativa de hacer las cosas por el bien de los demás. El amor de Dios es fiel nunca nos falla, aunque nosotros muchas veces le fallamos el nos perdona y nos levanta y nos ayuda a seguir adelante. Sin su ayuda nadie puede hacer nada, con él hay seguridad, esperanza su grande amor lo cubre todo.El amor de Dios nos da fortaleza, nos anima a seguir adelante en medio de todo problema, nos dice que seamos valientes porque él estará con nosotros en todo tiempo su grande amor nos sustenta. El amor de Dios es eterno, nunca cambia siempre nos amara, cumple su promesa de que nunca nos fallara y “ estará con nosotros  hasta el fin del mundo.
    Por eso ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.  Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro Romanos 8- 35-39
     Amado lector no desprecie el verdadero amor, Dios ofreció a su amado hijo en sacrificio de muerte en la cruz para demostrarle el gran amor que siente y tiene  por usted, no le rechace más, acepte su invitación antes que sea demasiado tarde.       Ya no siga sufriendo por el amor de un hombre o de una mujer, no siga sufriendo porque esta enfermo acuérdese que ni la muerte, ni lo profunda ni nada  podrá separarnos del amor de Cristo mientras hay vida hay esperanza, acepte su amor verdadero y eterno. Nunca le fallará porque él le  creo a su imagen y semejanza.   Por eso no quiere su perdición, Dios le anhela, quiere ayudarlo, quiere darle las fuerzas que le falta “ Ven hijo mío dame tu corazón” Dios pide el corazón para llenarlo de gozo y de alegría en medio del dolor, tristeza o problemas quiere sanarte que seas feliz. Comentarios [email protected].

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más