PALABRAS DE VIDA
El derecho del niño debe ser respetado
“Porque yo fui hijo para mi padre, delicado y único a los ojos de mi madre.” Proverbios 4-3
Buenos días amados lectores, antes pido disculpas por mi atrevimiento con respecto a que si las parejas homosexuales tienen derecho de adoptar niños o niñas por el solo hecho de que se casen. En mi opinión digo que no, pues no tienen calidad moral ni espiritual para educarlos.
Parece ser, que los diputados y senadores se les ha olvidado que el trabajo que se les encomendó no es para aprobar leyes de homosexuales, y no me digan que estoy discriminando a las personas que tienen esa preferencia antinatural, pues solo es una opinión con el único afán de que la “sociedad” si puede llamarse así, porque parece que los dueños de ella son unos cuantos.
Si, son unos cuantos porque la verdadera sociedad es la que deberá abrir sus ojos y ver que los que aprueban estas leyes inmorales precisamente están viviendo una vida totalmente equivocada.
La verdadera sociedad somos nosotros, no permitamos que los que aprueban las leyes nos perjudican.
Se ha aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo, esta ley se aprobó sin duda alguna por los diputados y senadores por conveniencia, sin respetar a los ciudadanos que todavía tienen la esperanza de que se recuperen los valores como el respeto y el derecho que todo ser humano posee. En este caso hablo del derecho de los niños de ser respetados. Ciertamente hay niños que por motivos ajenos a su voluntad no tienen a sus padres y otros posiblemente fueron abandonados y carecen de una familia que los proteja y les enseñen los principios espirituales y morales que son fundamentales para que sean personas capaces de distinguir lo bueno y lo malo en el mundo en el cual se desenvuelven.
«El ser humano necesita firmeza y flexibilidad, autoridad y condescendencia, corazón y cabeza, fortaleza y ternura. Se trata de características complementarias que son aportadas por el padre y la madre. Es imposible una educación completa en un ambiente homosexual. Es antinatural condenar a un niño a una educación privada de padre o madre». Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría.
Estoy de acuerdo, con este párrafo, la familia es la base de toda sociedad hablo de una familia heterosexual, es la que se inicio desde la creación del mundo “Dios creó al hombre a su imagen, varón y hembra. Y los bendijo fructificad y multiplicaos” génesis 1-27-28. Es imposible que dos personas del mismo sexo puedan tener hijos y darles hijos en adopción es la cosa más absurda que se pueda pensar.
«Si la relación entre dos mujeres o entre dos hombres es natural, ¿por qué hay una imposibilidad biológica para procrear? Además, está comprobada la mayor promiscuidad de las uniones homosexuales, que se rompen cuatro veces más. Imaginemos las consecuencias sobre los niños –tan necesitados de seguridad y de estabilidad– por un segundo abandono». Mónica Fontana, Especialista en Terapia Familiar
Tengo un testimonio al respecto, soy maestra de una escuela de nivel medio superior, y por supuesto que atiendo a jóvenes con diversas características y gustos. Hubo un joven que me llamo mucho la atención porque no cumplía con sus tareas, se veía sano, pero cuando en realidad el no tenía vida, porque sus compañeros se burlaban de él por tener un padre homosexual es hijo adoptivo, yo ignoraba eso, hasta que el joven intento suicidarse amarrándose una soga al cuello. Pero por fortuna no logro su objetivo. Cuando digo hubo es porque éste joven ya no volvió a ser el mismo ciertamente no falleció vive pero como que no existe. Sinceramente esto me impacto demasiado como para que yo tenga una opinión a favor de las parejas homosexuales.
En lo personal me opongo a que se les de ese derecho de adoptar niños o niñas. No hay que olvidar que nadie tiene derecho de decidir por la vida de un niño. Ellos como ser humanos merecen ser respetados y amados.
Los niños o niñas deben darse en adopción a padres que tengan el deseo de tener hijos y no los tienen. El DIF es la institución que deberá encargarse de que los niños o niñas que necesiten un hogar para que los tengan, con personas que llenen los requisitos legales, espirituales, morales y económicos para darles una educación que realmente requieren como seres humanos. No olvidemos que los niños tienen derecho de nacer y vivir en un verdadero hogar. En donde se distinga quien es el padre y la madre.
«La sexualidad no es algo anecdótico por eso, ignorarla es prescindir de una realidad que al final se impone. El acoger a un hijo y educarle implica todo el ser, y por ello influye la orientación sexual. Los niños y niñas necesitan de la dualidad y su falta supone unas carencias insustituibles». Charo Glez. Martín, Pedagoga.
Adoptar un niño o niña es un derecho que solamente deben tener los verdaderos matrimonios heterosexuales. Si los homosexuales se casan pues que se casen es su problema y la ley los ampara. Pero no tienen el derecho de adoptar para perjudicar el sano crecimiento de los niños que nada tienen que ver con sus preferencias, aunque ellos tengan el deseo de hacerlo.
Unamos nuestras voces los niños chiquitos no pueden decir que no. Así como los niños que son abortados tampoco pueden defenderse. Ayudémosle, ellos tienen derecho de crecer y vivir en familia, no seamos participes de esta monstruosidad. Aunque los homosexuales han ganado campo en esta “sociedad corrompida”. Se que en lo más profundo de su corazón ellos no desean esa vida. Algunos de ellos crecieron posiblemente en hogares en los cuales no tuvieron amor ni mucho menos respeto y sus derechos fueron violentados. Pero no por ello, tienen el derecho de quitarles a los niños lo que les corresponde.
«El niño establece vínculos distintos y complementarios con el padre y con la madre.
Tiene derecho a desarrollarse y a alcanzar su identidad personal donde experimente las características específicas de la feminidad y la masculinidad. No es lícito experimentar con seres humanos. Es un error antropológico. Jose Ignacio Prats, Psicopedagogo
«Las leyes naturales establecen la alteridad sexual. De ahí surgen los hijos y ahí se ampara su protección. La adopción de homosexuales va contra la naturaleza y la felicidad humana. Supone por tanto una perversión de lo que la persona está llamada a ser» Gloria Tomás, Médico.
Hay estudios que dicen que los menores criados por padres homosexuales se niegan hablar abiertamente del asunto. Usted dirá.
“Ni los afeminados, ni los homosexuales, entraran al reino de los cielos” 1ª. Corintios 6-9. Solo tienen que arrepentirse de sus pecados y reconocer que son hombres y no mujeres o mujeres y no hombres y que no deben insistir en adoptar niños o niñas para no impedirles el derecho y respeto que merecen. Comentarios [email protected]