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La Verdad del Sureste

Palabras de vida

Sumisión y obediencia como medio de liderazgo en la mujer



Buenos días queridos lectores.
Yo no entiendo porque tanta violencia hacia la mujer o mejor dicho por que sigue prevaleciendo la lucha entre el hombre y  la mujer  ¿Por qué hizo Dios a la mujer?  Lo hizo por deseo del hombre pues se encontraba solo y quería  tener con quien compartir todo lo que Dios le había regalado ¿de que manera lo hizo?  De un profundo sueño la saco de su costilla derecha la cual tomo y amo con delicadeza. Pero como dicen cuando algo  no te cuesta no cuidas ni siquiera piensan que cuando se tiene una mujer al lado no es porque lo merezcan sino porque ellos desean tener una compañera para no  sentirse solos y cuando la tienen la menosprecian, la hacen sentir objetos de placer sin aprovechar esa bendición divina.  Hay que tener cuidado varones tu eres el responsable de tu dicha o desdicha
    La mujer es una revelación del verdadero amor de Dios hacia el hombre juntos lograrían el cambio de esta sociedad que hoy y cada día se esta hundiendo en la miseria y la falta de los verdaderos valores que afectan severamente a los hogares, a la familia y a los hijos. Ya no hay respeto para la madre, para la hermana, para la sobrina mucho menos para la extraña hablando ligeramente de lo que viene a mi mente y observo con tristeza tal contraste de un mundo que desea paz y no guerra.
    Dios, no  dio a la mujer para ser maltratada sino para ser la ayuda inteligente del hombre por eso es que la mujer puede desempeñar cualquier actividad de acuerdo a su naturaleza.
    La sociedad ha sido injusta y ha malinterpretado el papel de la mujer y ella en parte lo ha permitido también, tanto así que el machismo no permite que en muchos hogares la mujer tome decisiones o iniciativas.  No hay dialogo.
    Pero los tiempos están cambiando la mujer ha despertado, las mismas necesidades han motivado a que hoy en día en la pareja, los dos trabajen, y en todo orden de cosas las mujeres ocupen puestos de importancia.
    Lo único malo que algunas mujeres se aprovechan de esta oportunidad y  actúan de manera deshonesta y traicionan a sus maridos y no solo a ellos sino a ellas también pues todo lo que se haga fuera de lo aceptado siempre repercute en la vida de la persona y  aun todavía afecta a toda la familia. No olvidemos que la mujer es una parte importante en toda sociedad.
Así en la política, en el gobierno publico, en las empresas, en las funciones directrices, y en mucho mas, las mujeres han demostrado que no solo saben ser buenas amas de casa, sino que además son muy profesionales en las cosas que les competen, bueno, diremos que casi, porque también hay notorias excepciones.
    Pero como en todo, también han llegado a veces a excesos en la exigencia de oportunidad y participación, formando movimientos feministas que mas proclaman confrontación y enfrentamiento con los hombres. Lo cual lesiona la paz y buena voluntad que debe existir entre los seres humanos. Y esto es lo que ha provocado lo que hoy se esta viviendo. No estoy de acuerdo con esas mujeres que se manifiestan con odio a luchar por se reconocidas también  como si fueran hombres. Ni tampoco estoy de acuerdo del hombre que maltrata y minimiza a la mujer hasta un estado de hacerla sentir que no vale o solo les sirve para satisfacción sexual.
Es tiempo de reconocer que tanto el hombre y la mujer han equivocado el verdadero camino, es tiempo de reflexionar que el hombre no es sin la mujer ni la mujer sin el hombre. Los dos fueron formados por Dios a su imagen y semejanza. Ambos tienen un valor incalculable.
    Tampoco piensen mis compañeras mujeres que estoy contra la lucha de las mujeres de ninguna manera yo apoyo todo aquello que nos edifica pero aquello que nos envilece no.
    Es cierto que hoy se nos esta tomando en cuenta en trabajos que antes no se nos consideraba, pero eso no quiere decir porque han salido a las calles a conquistarla no. Sino porque todos tenemos derecho de ser tomados en cuenta.
    En lo particular pienso que lo que se quiere  conquistar no es agradable a Dios,  ya que  se quiere hacer lo que el hombre hace; faltarle el respeto, como muchos de ellos lo hacen devolverles golpe por golpe, eso no es correcto. Muchas veces he escuchado comentarios de hombres que dicen “las mujeres hoy quieren que las respeten, que te levantes y les des la silla pero si ellas dicen que son iguales que nosotros entonces que se aguanten” o “ las mujeres decir si él lo hace yo también” imaginemos entonces  quien es quien ¿Dónde quedo la idea de Dios de hacer del hombre y la mujer ayuda  mutua.
    Si bien es cierto, la verdadera  conquista de la mujer  no se logra haciendo caminatas gritando, ofendiendo, denigrándose y exigiendo ser reconocidas no solo para trabajos sino que también para tener los mismos derechos como ciudadanos, que si las tenemos pero con esas actitudes en vez de ser reconocidas lo que se ha logrado es más descontento y separación provocando con esto una sociedad desintegrada como la podemos observar.
     La obra de Dios no debe ser tratada con menosprecio ni la mujer ni el hombre ambos tienen el mismo derecho de honrarse mutuamente y de vivir armónicamente. No olvidando que son elementos importantes para el desarrollo de la sociedad humana.
    La Historia Universal registra el resaltamiento con brillo propio de muchas mujeres, y la misma palabra de Dios nos advierte y enseña que en el rol de la mujer del Antiguo Testamento y también en los tiempos del Nuevo Testamento, las mujeres ocuparon tanto en lo publico, como en lo privado, una acción de participación plena, a diferencia de los pueblos árabes y paganos.
    Con frecuencia la mujer asumió posiciones de liderazgo, aun en los movimientos de carácter religioso. Así vemos, la especial influencia que tuvieron Sara, Rebeca, Raquel, y Lea en la historia patriarcal; así también, la alabanza de María la hermana de Moisés, con panderos y danzas, guiando a las mujeres para alabar a Jehová.
    La conducción que hiciera Débora a un ejército de 10,000 hombres, su triunfo, su gobierno y juzgamiento a Israel. La piedad y dulzura de Ana, madre de Samuel. La sensatez de Abigail para salvar a su insensato esposo.
Por otra parte no olvidemos que como mujeres también podemos decidir que nos conviene o no, en este caso  a mi manera de pensar como mujer  si decido tener por compañero a un hombre que tome que se drogue y otros vicios más,  luego me maltrata y se ensaña conmigo  de quién fue la decisión claro que mía,  por lo tanto a quien le voy a echar la culpa de que en mi hogar haya violencia pues desde el principio debo ser consciente de mi elección.
    Nosotras como mujeres debemos ser inteligentes Dios nos hizo inteligentes pues nos hizo a su imagen y semejanza, no nos engañemos nosotras mismas buscamos nuestra ruina o nuestro éxito.
Es por ello que a nuestros hijos  debemos enseñarles que para casarse primeramente hay que saber elegir con quien, no olviden que Dios nos dio inteligencia para saber, por eso como madres nosotras somos las educadoras. Es importante ensenarles a  nuestras hijas o hijos  las buenas costumbres que no sean no vanidosos ni pendencieros. Que sean respetuosos tal como debe ser una persona. Los más grandes deportistas, artistas, y gente de ciencia son fruto de personas que impactaron sus vidas, que los guiaron e inspiraron ir más allá de sus límites. Personas que les exigieron y demandaron a usar todo su potencial, que le daban el ánimo suficiente para que lucharan por sus metas y propósitos, que no le dieron descanso donde otros se detenían, sino que los convirtieron en extraordinarios y excelentes.
    En el  libro de Esther podemos leer como esta mujer de Dios siendo educada por su tio  Mardoqueo, fue obediente sin ser presionada, fue educada para asumir grandes responsabilidades  sobre todo respetuosa y honesta llego a ser Reyna sin gritos  y exigencias para que reconocieran su derecho,  como hoy lo hacen algunas mujeres actuales que hasta se desnudan para que las tomen en cuenta. Es más, ni se respetan así mismas ni a las autoridades.
    Un hombre excelente reconoce a una mujer de excelencia. El Rey Asuero quedó prendado de la belleza y gracia de Esther, él podía ver en ella su complemento y plenitud como hombre y como líder. La Palabra dice que la amó más que a todas, le puso la corona real, celebró con todos sus príncipes y siervos, y fue benevolente y generoso con su pueblo. La pareja correcta no sólo afecta tu vida sino que saca lo mejor de ti en beneficio de los demás. Mujer si eres cristiana o si no lo eres también te invito, a que leas  la biblia en el libro de de Esther, allí encontraras las características que movían a Esther ya que ella era inteligente, sumisa y obediente. Fue formada con el único propósito de que ella más adelante ejerciera dominio y mando. Ya que la sumisión le llevo a desarrollar autoridad, la obediencia la importancia de saber dirigir y ordenar. Una mujer con estas particularidades demandara la fuerza y firmeza de un varón. Comentarios [email protected].

 

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