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La Verdad del Sureste

PAPACALIENTE ANDRÉS GRANIER: CUENTAS QUE PAGAR


PAPACALIENTE ANDRÉS GRANIER:  CUENTAS QUE PAGAR
Difícil, muy difícil será el paquete que el ya pronto gobernador del Estado, ARTURO NUÑEZ JIMÉNEZ habrá de recibir el primero de enero del 2013. Un Estado en plena quiebra, al que solo una gran capacidad administrativa puede sacar adelante. Todo el pueblo lo dice, que nunca en toda la historia del Estado, habíamos vivido semejante convulsión económica y social. Cientos ó mejor dicho, miles de empleados sin el pago de sus salarios y de sus aguinaldos; miles de hogares resintiendo las carencias de los beneficios que cada fin de año podían disfrutar. Qué lejos quedaron aquellos días, cuando el Chelo Granier repartía el dinero a manos llenas y hombres y mujeres de los sectores menos favorecidos haciendo largas e interminables colas para anotarse en las listas que los haría beneficiarios de los dineros de todos los tabasqueños. Muchos de ellos no los necesitaban, se decía que había hasta petroleros y personas que tenían una posición económica desahogada. Pero extender la mano para recibir la dádiva se volvió costumbre en este Estado y en todo el país. Dice el dicho popular que: las costumbres se vuelven leyes. Y sí, la perversidad de un sistema político hizo que el pueblo esperara cada tres años, las despensas, los pollitos, marranitos, materiales de construcción y todo cuanto pudiera ser útil para captar el voto popular incluyendo el dinero en efectivo. El chelo Granier es el más triste ejemplo de la corrupción política de nuestro país. ANDRÉS RAFAEL GRANIER MELO, llegó al poder sin trayectoria política, es más, se dice que sin filiación al partido que lo hizo presidente municipal y después gobernador. Su apoyo y tal vez su mejor impulsor, para caminar en los caminos de la política fue sin duda su suegro, Don JORGE CALLES BROCA, dueño del periódico “El Presente”, de mucha presencia en el Estado en aquellos tiempos; pero de no haber sido por su compadre, HUMBERTO DOMINGO MAYANS CANABAL, el chelo GRANIER, aún estuviera entre muestras de sangre y olores a heces fecales en el laboratorio que tenía en la calle Juárez. Fue pues HUMBERTO DOMINGO, quien lo sacó de su laboratorio, para llevarlo al laboratorio de SAPAET en los tiempos de GONZÁLEZ PEDRERO. Su llegada a la gubernatura, bajo el sistema político de comprar y coaccionar el voto, fue casi arrolladora, con un margen de votación que no dejaba dudas de su triunfo; pero ese triunfo no garantizaba la capacidad de gobernar, ni nada decía de su gran vocación para la corrupción. Y fue precisamente en la inundación de noviembre del 2007, cuando demostró su vocación para la rapiña. Y en grande. Se quedó con la ayuda que llegó de los países europeos. De la ayuda que se deteriora con el tiempo, pues ni modo que le preguntemos en dónde se encuentra, pero ¿en donde quedaron los implementos agrícola que nos trajeron hasta aquí, los enviados del reino de Arabia Saudita?. Porque eso fue noticia, que cubrieron los medios de comunicación locales. La inundación pues, le dejó grandes beneficios; en aquellos tiempos, ya se corría la noticia que la economía del Estado estaba en números rojos; que seguramente habría problemas para pagarle a los empleados de gobierno, pero la gran inundación fue su tabla de salvación, de ella se agarró y la siguió tomando como parapeto para justificar su incapacidad como gobernador y para tapar todos los huecos económicos que se iban generando en su administración. Los vividores de la ubre presupuestal, los que cobraban en la dirección de información y relaciones públicas por escribir notas adulatorias, de igual manera utilizaban a la inundación para justificar la incapacidad y la corrupción del gobierno granierista. Hoy, todo está a la vista y las gentes que en aquellos tiempos votaron por el hombre simpático, no simpático físicamente, sino el que besuqueaba a niñas y ancianitas, para hacerse el populachero, esa gente hoy lo repudia y lo aborrece y de ladrón no lo bajan. Hoy, estamos en el umbral de un nuevo gobierno y la tarea del licenciado ARTURO NUÑEZ JIMÉNEZ, como dije al principio, es harto difícil, pero lo avala su capacidad, su honestidad y su trayectoria política de 40 años y lo compromete, su calidad de venir de una oposición cuyo propósito es generar el cambio, para no seguir en este estado de cosas que nos tienen amarrado a un atraso vergonzante. Pero el cambio tiene que ver con los sentimientos del pueblo que ha sido brutalmente engañado, que le han robado las esperanzas de progreso y bien estar. El pueblo pide castigo para quienes se han llenado las bolsas de un dinero que no les pertenecía; para quienes se hicieron de propiedades al amparo del poder y la corrupción; para quienes menospreciaron la salud pública y dejaron los hospitales en el peor quebranto, sin medicinas, ni artículos para cubrir lo más elemental para la salud pública; para aquellos que dejaron sin sueldos a los trabajadores. ANDRÉS RAFAEL GRANIER MELO tiene una cuenta que pagar y el nuevo gobernador tiene que poner en balanza de buen juez, los sentimientos del pueblo tabasqueño, pues aunque muchos dudan por el compadrazgo que los une, ARTURO NUÑEZ JIMÉNEZ ha dicho, que si bien es cierto que no ha de realizar una cacería de brujas, la justicia alcanzará a quienes hayan quebrantado la ley. Al tiempo pues. Correo: [email protected]
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