Mientras los partidos políticos desojan la margarita para decidir quién va como candidato, para la presidencia de la República por sus respectivos partidos ( PAN, PRD, PRI). El Peje, Andrés Manuel López Obrador, seguro de si mismo pero sobre todo del capital político que, arrastra reflejado en las encuesta, se muestra impasible e inmutable, como nerón cuando tocaba su arpa mientras roma arde. Así de ese tamaño es la seguridad de Andrés Manuel López obrador ante la actitud de los partidos políticos quienes inmerso en sus polémicas internas y decisión, el camina a la gloria del triunfo a través de su Movimiento de Regeneración Nacional como una vía segura de transitar hacia una gran alianza con las fuerza de izquierda y sociedad civil del país.
Amlo nada de a muertito. Mientras el PRI define entre los dos más visibles Beltrones y Peña Nieto, a pesar de tener una clara definición entre estas dos personas, persisten grupos al interior que ven a un peña nieto desinflado tras la salida como gobernador del estado de México, su figura pública que hasta cierto punto se mantuvo por las televisoras que lo encuadraban por su posición, hoy esa imagen ya no es la misma, y esta debilidad será aprovechada por quienes aun ven a un Beltrones como la figura que trae el proyecto del tricolor.
Amlo nada de a muertito. Si bien es cierto que el PAN aun no tienen un fuerte prospecto para su proyecto político, no hay que subestimar que, está en el poder y utilizara todos los medios a su alcance para refrendar su triunfo nacional, prueba de ello es la información privilegiada con la cuenta que, seguramente la utilizara en su momento para contrarrestar a sus adversarios políticos, como el casos más notable es, el artero misil dirigido al corazón político del PRI, al propio dirigente Huberto Moreira, quien ya no ve lo duro sino lo tupido, tras el señalamiento y denuncia del sobre endeudamiento cuando fue gobernador de Coahuila, pero lo más grave de este caso es la utilización de documentación falsa para adquirir dichos impresitos por más de 20 años. Ante esta defecación de los partidos y sistema políticos AMLO nada de a muertito, enfilado hacia la gloria del triunfo.