PEÑA O EL HUNDIMIENTO NACIONAL TOTAL
Aunque quisiéramos maquillar las cifras para medianamente hacer aparecer como regular la situación que vivimos en el país, no podemos. Usted que vive en el país y que cotidianamente padece las premuras de todo tipo –sean económicas, por inseguridad, por falta de bienestar, o por la atención en las oficinas gubernamentales al hacer algún trámite, por la ineficaz, lenta y tortuosa procuración y administración de justicia, o por inutilidad en el ámbito de la instrucción y la educación, el abandono del campo o de los centros de salud pública, nos tacharía de mentirosos si intentásemos avalar la tarea de Peña al frente del Gobierno federal.
Peña ha llevado al país al hundimiento total; se lo dejaron enfermo terminal Salinas y Zedillo; con Fox y Calderón pasó a estado de moribundo; pero con Peña, es un cadáver viviente o un país en estado vegetativo comatoso. Voy a darle algunos datos de la desastrosa administración de Peña y su pri “renovado”.
En 2 años de gobierno de Peña (fines de 2012 a 2014), la población en pobreza creció en 2 millones de personas; pasaron los pobres de ser 53.3 a ser 55.3 millones (representaban el 45.5%; representan el 46.2% de la población nacional). Uno de cada 2 mexicanos vive en condición de pobreza. (Informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social –Coneval-). En desarrollo social y combate a la desigualdad: fracaso rotundo.
En los 2 primeros años del desorden gubernamental de Peña, el ingreso laboral per cápita de los mexicanos disminuyó 6.3% (finales de 2012 a 2014). Las personas ocupadas en México en 2014 tenían un ingreso laboral promedio de 5 mil 721 dólares ajustados a paridad de poder de compra de 2012, un monto menor en 385 dólares (o 6.3% menos) que en 2012; significa que el ingreso laboral anual per cápita de México pasó de 48.7 a 45.7 pesos, 3 pesos menos en los últimos 2 años, según los datos del Informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Es tal el fracaso de la política económica neoliberal de Peña que: para 2014, el 46.4% de la población ocupada (30.2 millones de personas) ganaba entre uno y tres salarios mínimos (menos de 180 pesos), 13.3% (6.6 millones de personas) recibía hasta un salario mínimo por su trabajo (menos de 65 pesos) y 7.5% de la población ocupada (3.7 millones de personas) no recibió ingresos por su trabajo. Peña no tiene de qué vanagloriarse, su gobierno hunde a los mexicanos en la pobreza y en la miseria.
Sus políticas, que se ensartan en un modelo monetarista (al que Peña se adhirió por órdenes de su amos los jefes del Consenso de Washington y el Fondo Monetario Internacional y sus empleados Aspe y Videgaray), también ha demostrado fracaso total: el peso ha perdido casi una cuarta parte, (24.6%), de su valor durante el gobierno neoliberal de Peña. El peso, ahora tiene una equivalencia de .06.2 centavos de dólar (0.062 dólares), su mínimo nivel desde enero de 1993 cuando entró en vigencia la reforma económica que eliminó tres ceros de la denominación del peso inventada por el sicario económico Pedro Aspe quien en esa fecha ya era jefe y socio de Luis Videgaray en Protego Asesores.
Peor aún, en datos de lo que se vanaglorian estos pobres diablos neoliberales, también fracasan: la reserva internacional de divisas del país se ubicó en 191 mil 303 millones de dólares el pasado 17 de julio, un nivel inferior en 4 mil 707 millones respecto al máximo alcanzado el 30 de enero de 2015, cuando alcanzó los 196 mil 10 millones de dólares. Y dígame si estos señores no son verdaderos asesinos: tener reservas de 196 mil millones de dólares y no usarlas para paliar el hambre y la pobreza de 55.3 millones de mexicanos.
Y diga usted si no, Peña y su desastroso gobierno neoliberal protege a las verdaderas mafias del país y mundiales: durante el primer semestre de 2015, los 45 bancos que integran el sector bancario en México obtuvieron utilidades por 54 mil millones de pesos, cifra 13.8% mayor a la del mismo periodo del 2014 (según informó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores –CNBV-). Las utilidades de la banca usurera y mafiosa se derivaron principalmente de ingresos por intereses y por el gran margen financiero que paga tasas negativas a los ahorradores y cobra mayores intereses por los créditos otorgados.Si usted creía que el Cártel de Sinaloa, el de Juárez, el Del Golfo o los Zetas, la Yakuza o la Camorra, el Cartel del Valle o de Los Úsuga eran las mafias, se equivoca. Esos cartelillos son niños de teta comparados con los bancos, el gobierno liberal de Peña, la FIFA y las Federaciones de Futbol y el conglomerado industrial de venta de armas. Esas son las verdaderas mafias. Y es tan incompetente Peña y su gobierno neoliberal que el déficit financiero del sector público mexicano fue elevado con sus políticas económicas estúpidas a 345 mil 35 millones de pesos (durante el primer semestre de 2015), un desequilibrio que resultó 56% más profundo que el observado en el mismo periodo del 2014. Son tan estúpidos estos sujetos que se engolosinaron en una bestial masiva contratación de deuda. De acuerdo con el Informe de las Finanzas Públicas y la Deuda Pública correspondiente al primer semestre del año, el saldo del endeudamiento del sector público se elevó a 7 billones 503 mil 117 millones de pesos, una cantidad superior en 555 mil 671 millones de pesos a la registrada en diciembre de 2014.
Estos son sólo una probadita de datos del desastre nacional peñista.