El megaproyecto –similar a Ciudad Satélite que existe en la Ciudad de México- planea construirse en el poblado de Dos Montes, donde el Instituto Nacional de Antropología E Historia (INAH) acaba de descubrir una zona arqueológica, donde existen ductos de Pemex y donde están el aeropuerto internacional y el centro natural Yumka.
El gobierno municipal de Centro, Jesús Alí de la Torre y el gobernador del estado, Andrés Rafael Granier Melo, han hecho los trámites correspondientes para cambiar el uso de suelo de Dos Montes. Ahora ya no es zona agrícola y ganadera sino urbana. Esto se decretó el pasado 2 de febrero, publicado en el Periódico Oficial del Estado. “…El ayuntamiento de Centro ha elaborado un Plan Parcial de Desarrollo Urbano, el que intenta declarar e inscribir en el Registro Público de la Propiedad, para oficializar su desarrollo y con recursos públicos, construir la infraestructura y equipamiento necesarios para el proyecto”, escribió el arquitecto e Ingeniero José Agapito Domínguez Lacroix, en la revista VANGUARDIA del 26 de julio pasado.
En el análisis, Domínguez Lacroix deja entrever que si la inversión para construir Ciudad Esmeralda es totalmente privada, entonces los servicios básicos como la introducción de agua entubada, red de drenajes, planta de tratamiento de aguas negras, energía eléctrica, entre otros, representan gastos que deben correr a cuenta de los inversionistas, pero no a costa del erario público.
“Llevar a cabo el proyecto como se ha presentado, comprometería gran cantidad de recursos públicos y significaría que para el año 2012, el municipio de Centro tendría habilitada a un alto costo, desperdiciada y para la especulación privada, una reserva de suelo urbano con servicios, para albergar al 60 por ciento de la población, que todo el estado podría tener para el año 2050, lo que marcaría una gran falta de capacidad para la planeación del desarrollo urbano, puesto que provocaría un verdadero desequilibrio poblacional, que alteraría el Sistema Estatal de Ciudades, al estimular y propiciar la concentración de las dos terceras partes de la población total del Estado, en un solo centro de población (Villahermosa) y la otra tercera parte, distribuida en el resto de la entidad”. Según datos oficiales, el proyecto contempla 6 mil 300 hectáreas a desarrollar en treinta años, aunque la primera etapa, denominada Ciudad Esmeralda y con 6 mil viviendas, se desarrollará en los próximos cuatro años.
También a la zona serán trasladadas las dependencias estatales, oficinas judiciales, centrales de abasto y autobuses, entre muchos otros edificios, por tratarse de una zona alta (Tabasco Hoy, 30 de marzo de 2011).
El proyecto también contempla crear ciudades en las zonas de Parrilla-Playas del Rosario y en Macultepec- Ocuiltzapotlán; y del mismo modo en el programa de Desarrollo Urbano se planea incluir las reservas Sur (Altabrisa) y Reserva Norte. Se pronostica que para el año 2050, Tabasco tendrá 5 millones 680 mil 95 habitantes, de los cuales y en el municipio de Centro habrá un millón 559 mil 881 personas. Para dar paso a la creación de Ciudad Esmeralda, se enterró la Ley de Desarrollo Urbano del Estado de Tabasco creado en 1978, cuya parte estratégica contemplaba lograr un desarrollo equilibrado de la población y sus asentamientos. Se propuso un sistema de ciudades, integrado por un sistema ubano y un sistema rural. En este plan, se dedujo que Dos Montes se aplicaría una política de desestimulo para evitar su crecimiento poblacional, por ser un centro poblacional muy próximo al aeropuerto internacional y al Yunka, pero también por la existencia de una amplia red de líneas de hidrocarburos de Pemex. Y por tanto no apta para el desarrollo urbano. Por lo pronto en Dos Montes, inversionistas michoacanos ya iniciaron la construcción de la segunda etapa del campo de golf. También recién acaban de inaugurar la planta de tratamiento de aguas negras y una planta de agua entubada “para tener en el bolsillo a los pobladores de aquella zona”.
POSDATA 1.-
El problema del megaproyecto Ciudad Esmeralda, es que participan como fuertes inversionistas, prominentes políticos tabasqueños, a quienes sólo les interesa incrementar sus fortunas personales.
La desgracia de las familias tabasqueñas, convertida en negocios rentable para los que reciben todo el respaldo (dinero del erario público) de los gobiernos municipal y estatal.
POSDATA 2.-
El químico Granier tiene un ultimátum: o recompone el destino del PRI o ambos se hunden… Porque Felipe Calderón tiene la bota puesta en Tabasco. POSDATA 3.- Todos los aspirantes a cargos de elección popular tendrán que definirse, ya. La homologación de los procesos electorales de la estatal con la federal, aprobada por la Cámara Diputados, se los exige.
