POSTAL DE CRONES
Hay fantasmas en el INE que inflan el padrón electoral en Tabasco
¿Serán reales esos 20,430 nuevos votantes provenientes de Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Veracruz emigrados a Tabasco? Los datos presentados por Javier Herrera Escamilla en entrevista con Emmanuel Sibilla en Telerreportaje nos hace dudar y cuestionar si el Instituto Nacional Electoral (INE) es una autoridad confiable, pues no es muy clara la procedencia y la ubicación de los domicilios de esa desbandada de migrantes en nuestro estado. Sus leyes son tan opacas que nos llevan a sospechar de complicidad con ciertos actores e institutos políticos en las elecciones del próximo domingo y las presidenciales en 2018. ¿Será éste el preámbulo del fraude hormiga que puso en la tradición el PRI? Veamos.
¿Cuál es el objeto de que esa cantidad de gente haya emigrado a nuestro estado de acuerdo al padrón electoral del INE en el periodo enero 2014/enero 2015 según información solicitada por el investigador Javier Herrera vía transparencia al instituto electoral? Los datos que nos ofrece el investigador son contrastantes y cuestionables pues cuál es la actividad de los supuestos nuevos habitantes distribuidos en nuestro estado.
Habría que comprobar si dichos domicilios son reales y no ficticios. Pero ¿qué dicen a todo esto los políticos en general, será que sabiendo de una supuesta simulación democrática de parte de la autoridad electoral ellos la avalen?
Es ilógico que gente se desplace del municipio de Solidaridad (Cozumel) a Tabasco, cuando la actividad turística que se desarrolla en esa zona es una fuerte fuente de ingreso para los habitantes de la Península y sus alrededores; lo mismo podría suponerse de supuestos migrantes provenientes de Ciudad del Carmen, Calkini, y Kalamub si la actividad petrolera ha disminuido de manera drástica en nuestro estado debido a las reformas estructurales peñanietistas en materia energética. Las mismas empresas transnacionales han anunciado drásticos recortes.
De Jaltipan, Nanchital, Coetzala y Songolica (Veracruz), donde de Coetzala (menos de 4,500 habs.) un total de 602 habitantes cambian su domicilio a Tabasco y 212 a Nuevo León según datos cotejados por Herrera Escamilla, pero que a pesar de ser un municipio que mide 9.5 km2 tiene una lista nominal de 13,337 tabasqueños que votarán en ese lugar. ¿Y la joya de la corona, Chiapas? Palenque, Rayón, Tuxtla Chico, Pichucalco, Ocosingo, Tila, Sabanilla, Amatán y Catazajá de donde proviene un total de 2,617 nuevos votantes bien distribuidos en los seis distritos electorales de Tabasco.
Esta información nos hace desconfiar del nuevo INE, pues se presta a la no descabellada idea de que hay un grupo de políticos interesados en que se infle el padrón electoral con fantasmas, ya que el instituto electoral se niega a transparentar estos datos que podrían ser parte del plan A de Enrique Peña Nieto ante la caída del PRI debido a la falta de credibilidad por sus excesos y aprovechar la metamorfosis verde y retener de esta manera la mayoría en el Congreso de la Unión; además, como el telepresidente está en picada al precipicio, buscaría pasar la estafeta del gobierno a Manuel Velasco en 2018.
Esto también hace suponer que las multas millonarias impuestas al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) sólo son una simulación de las autoridades, ahora entendemos esa seguridad con que hace una semana el dirigente nacional de los tucanes, Arturo Escobar y Vega, aseguró que Rosalinda López Hernández será la alcaldesa de la capital tabasqueña ante un número de acarreados al estilo madracista en el parque La Choca. ¿De dónde saca el INE 175, 000 votantes en Coetzala si este pequeño municipio cuenta con tan solo 4,500 de los cuales se supone 802 cambiaron su domicilio a Tabasco y Nuevo León? ¿Estamos ante una tomada de pelo nuevamente por parte de esta autoridad electoral que en las elecciones de 2006 y 2012 actuó de manera arbitraria a favor del cinismo de Felipe Calderón Hinojosa y la desfachatez de Televisa, Soriana y otras empresas que operaron para imponer a Enrique Peña en la presidencia de la República? Nuestro voto en las urnas tiene un costo de más de 4 millones de pesos por cada ciudadano, somos el país que más recursos económicos derrocha por una supuesta democracia; es grave que nuestros políticos avalen esta función de circo y que no se informe la verdad de estos procesos y que no se respete la voluntad ciudadana. Esa es una responsabilidad del INE y del IEPCT.