POSTAL DE CRONOS
Las propuestas de los verdes, producto de una nube de cannabis
¿Cuántos diputados del Partido Verde hablarán inglés y sabrán computación? Imaginamos que ellos hablan un perfecto español y por ende dominan la lengua anglosajona a la perfección como para obligar a los niños mexicanos que aprendan una lengua extranjera y que todos dominen el idioma shakespeariano y no el cervantino.
¿Será que los del PVEM estarán pensando mandar más mexicanos a pizcar manzanas en los campos gringos? La mente perversa que nos han demostrado poseer los verdecologistas con todas sus mentiras no nos dejaría lugar a dudas. Ellos están prometiendo reformas a diestra y siniestra, su publicidad es vaporosa, tanto que hasta en los noticieros de TV Azteca se inventan historias como la de una profesional en contaduría pública que por no saber inglés y computación terminó como taxista en la Ciudad de México. ¿Cuántos contadores públicos exitosos hablan o necesitan el idioma con que Sir Walter Raleigh escribía sus sonetos de amor?
En estos días es sorprendente cómo los estudiantes tienen un conocimiento extraordinario y usan con facilidad los diferentes gadgets (los verdes saben qué significa esta palabra) que la industria tecnológica lanza al mercado, por lo tanto la computación no es un impedimento para que, cuando llegue el momento en que los jóvenes vayan a solicitar un empleo no se los nieguen por no contar con la experiencia necesaria; si los empresarios no conceden la oportunidad a los inexpertos profesionales no es por falta de conocimiento del inglés y la computación sino por las leyes laborales que nuestros mismos legisladores han aprobado (entre ellos los “verdes”) y las nulas condiciones para generar empleos que estas oportunidades no sean equilibradas entre la oferta y la demanda de empleos en nuestro país.
En empresas como Halliburton, Weatherford o Schlumberger, por mencionar algunas de las que tienen contratos exclusivos con Pemex, saber inglés y computación no es una garantía para que te den la oportunidad de ingresar en su campo laboral, para ello es necesario tener la preparación necesaria en alguna ingeniería afín a la exploración de pozos petroleros o alguna carrera profesional proclive a esta materia. En las tiendas de autoservicio, departamentales transnacionales y nacionales el saber inglés o computación no es un requisito indispensable para que contraten a quienes aspiran a un empleo por vez primera. En nuestro país, quien realmente necesita hablar inglés lo aprende de manera autodidacta o se inscribe en escuelas especializadas porque en sus empleos es un requisito indispensable. Pero no es requisito ser un angloparlante para que el Partido Verde recicle esta ley y se apropie de la propuesta de que ´el inglés y la computación´ sean asignaturas obligatorias en todos los niveles educativos. ¿Será que a los diputados del PVEM les avergüenza el pésimo inglés que habla Enrique Peña Nieto?¿Será que la Güera Velasco ya está tomando sus clases por si llega a la silla presidencial (en una obra de teatro de TV Azteca)?
Es más, ahora desde el jardín de niños ya aprenden inglés y hay un programa que se encarga de enseñar a los estudiantes de primaria y secundaria la lengua extranjera en cuestión (van a decir “los verdes” que porque lo pidieron ya está, mentirosos como son) ; en los niveles medio superior y superior de la educación pública y privada también se aprende esta asignatura pues forma parte del mapa curricular de las carreras profesionales que así lo requieren. ¿Qué hay de nuevo en esta propuesta electoral de los candidatos del PVEM a servidores públicos? Absolutamente nada. Sucede que sólo están transitando en la nube verde del cannabis, se les debe practicar diariamente el antidoping para que no engañen más a los ciudadanos electores. ¿Por qué en lugar de sembrar árboles para que las ciudades tengan un pulmón con que respirar siembran espectaculares con una propaganda que no hace más que incrementar la contaminación urbana? Además con tantos recursos que este instituto político está empleando en publicidad ya rebasó los topes de campaña electoral pero con el cinismo que caracteriza a esa casta política se declaran en cero gastos. ¿Será que como proponen que el inglés sea obligatorio ellos gastan en dólares como los millones que gastó Roberto Madrazo Pintado para afianzarse la gubernatura de Tabasco en 1994? Estos sí que contaminan la política.