POSTAL DE CRONOS
Una juanita para Roberto Madrazo; las ambiciones desmedidas
Roberto Madrazo es uno de esos personajes que tira la piedra y esconde la mano. Así lo hizo contra Andrés Manuel López Obrador en 1994 y contra Francisco Labastida en el 2000. Así lo hizo cuando mandó como pantalla a Ady García para diputada federal, quien luego se quitó para que subiera su hijo Federico Madrazo; lo hace ahora cuando coloca a Rosalinda López como una “juanita” para sacar votos para el Partido Verde, que en realidad los pretende para que su hijo Pico sea candidato a gobernador en el 2018.
Rosalinda López Hernández no parece estar contenta como candidata de los partidos PVEM-PAN; no es más esa mujer combativa que militó en las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD), debe haber algo o alguien que la incomoda: así lo hemos notado en algunas entrevistas donde su rostro no es igual que hace dos o tres meses atrás. ¿Será que se ha dado cuenta de que está siendo utilizada por el dueño de la franquicia verde, Roberto Madrazo Pintado?
Sabe muy bien que hay limitantes a sus maneras de actuar dentro de la política, ideales que traicionó al abandonar al partido que la cobijó y que le abrió muchas puertas dentro del servicio público; pero sobre todo traicionó la confianza de Andrés Manuel López Obrador yéndose al partido de Roberto Madrazo, el acérrimo persecutor del macuspanense.
La ahora diputada “independiente” tiene que reconocer que acarreará con el desprestigio de un partido que a nivel internacional es reconocido, después del PRI, como uno de los más corruptos en México. Además de la decadencia en que Beto y Pico han sumido al apellido del insigne don Carlos A. Madrazo Becerra. ¿Cómo podrá Rosalinda López Hernández quitarse de encima toda esa basura política que se ha echado encima al aceptar la candidatura a la alcaldía de Centro por un Partido Verde que despilfarra recursos millonarios con tal de expandirse en la región sureste y que desaparecerá por completo al PAN? ¿Será que Rosalinda López Hernández previó en aquel circo-homenaje dedicado al 45 aniversario luctuoso del exgobernador Carlos Madrazo Becerra, donde el gobernador chiapaneco Manuel Velasco fue invitado a presidir como orador principal, el oscuro escenario en el que se internaría?
La candidata del PVEM-PAN sabe que a Roberto Madrazo lo único que le interesa en posicionarse ya no con el PRI, sino con el PVEM en Tabasco y conseguirle una diputación a su nada talentoso primogénito Pico; y además es consciente de que ha puesto al mando de este clan las estructuras que ella formó dentro del PRD.
Es una juanita más a las órdenes del político que más daño ha causado a los tabasqueños; Rosalinda López Hernández no ha sabido jugar sus cartas y ha enseñado la jugada y sus dotes políticas al servicio de una ola de predadores verdes que sí cumplirán contaminando el ya de por sí contaminado sistema político en nuestro estado.
Una juanita más, una conejita de indias, esa es la imagen que proyecta doña Rosalinda López Hernández; la combativa ex izquierdista ha entregado su libertad de actuar, ha hipotecado ese compromiso social que decía poseer al servicio de un nuevo corporativo político y ha traicionado a los ciudadanos. Ya sus seguidores perredistas le cobrarán la factura el próximo 7 de junio en las urnas. Mientras tanto la diputada López Hernández seguirá las indicaciones de su jefe Roberto Madrazo sin salirse del guion; a éste no le interesa lo más mínimo la alcaldía de Centro, le interesa el desplazamiento de los priistas madracistas hacia el PVEM, le interesa los servicios que la diputada independiente le pueda prestar para lograrlo y tratar de disminuir las fuerzas obradoristas representadas por Morena.
Y quien mejor que la que todavía quiere engañar con la sombra de AMLO, pero este ya dijo: que no se engañen, Madrazo es un depredador.