POSTAL DE CRONOS
Evaristo Hernández y su fallida mapachería electoral
Evaristo Hernández Cruz hace circular un video en las redes sociales donde acusa directamente al Gobierno del estado de Tabasco de haber operado en contra suya al conocer los resultados del conteo de los votos que al final favorecieron al perredista Gerardo Gaudiano Rovirosa. En realidad el candidato perdedor ve la película que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) impuso como estrategia para arrebatar a cualquiera que fuera su oponente todo cuanto significara poder. Sin embargo, la otra realidad que Evaristo no alcanza a ver, o no quiere ver a su conveniencia, es que el PRI decidió abandonarlo a él desamparándolo en la contienda electoral reciente.
Hernández Cruz habla de supuestas carretadas de dinero que se distribuyeron a favor de Gerardo Gaudiano a través de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Ordenamiento Público (SOTOP), contrariamente otros candidatos priistas quienes fueron electos como alcaldes, Cuco Rovirosa (Macuspana) y Efraín Narváez Hernández (Tacotalpa), no están enganchados en el discurso en que Evaristo quisiera contra la administración nuñista. El ex alcalde que buscaba la reelección no quiere aceptar su derrota y confunde molinos con gigantes. Realmente le preocupan las deudas millonarias que adquirió para sostener una estructura que lo apoyó desde 2012 y además que esta derrota lo elimine definitivamente como aspirante a la gubernatura del estado en 2018. Está en un callejón sin salida y lo único que le queda es acusar a alguien como el culpable de su derrota. Con un lenguaje de político opositor radical, algo inusual en un priista tradicional, Evaristo anuncia impugnaciones ante los tribunales electorales para buscar la anulación de los resultados que le fueron adversos. También anunció fallidas movilizaciones.
El supuesto candidato que se promocionaba como un ejemplo para la unidad familiar en el municipio de Centro ahora está dedicado a berrear cual niño caprichoso, pero oculta que tiene un proceso jurídico en contra suya ante la Secretaría de la Función Pública por complicidad con funcionarios granieristas en menoscabo de la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI). Evaristo Hernández muestra su otra cara, la de la oveja perseguida por lobos pero en realidad él lleva un lobo dentro de sí mismo. No reconoce que no le alcanzaron sus propuestas para convencer al electorado y mucho menos reconoce que dentro del mismo PRI se convirtió en una persona non grata. Los priistas tendrán sus propias razones. Mientras tanto, busca que su queja se divulgue por los medios que sean contra el gobierno de don Arturo Núñez pues al principio acusaba al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) por la descarada compra de votos. Ahora resulta que esa culpa la adjudica a otros.
¿No le alcanzaron los recursos para pagar encuestas que lo ubicaran como el eminente triunfador en el municipio de Centro? ¿El dragón se le desgastó demasiado pronto y los ciudadanos ya no creyeron en cuentos chinos? La testarudez y frustración de Evaristo Hernández están operando en contra suya, le están nublando la razón; la supuesta popularidad después de haber sido alcalde de la capital del estado se le desinfló y no le queda más que hablar de una elección amañada a favor de uno de sus contrincantes políticos. Su presunta inocencia no hace más que contradecirlo pues él sabe demasiado bien quiénes son los que siempre han operado para influir en las decisiones de los electores y los resultados en estos eventos y que además introdujeron en Tabasco una de las mejores maquinarias de la mapachería electoral liderada por el exgobernador oaxaqueño Ulises Ruiz.
La lección está dada. Ya la ciudadanía está cansada de la actitud de los políticos y sus partidos; no es con la compra de los votos y el derroche desmedido de recursos como lo hiciera el PVEM a favor de Rosalinda López y Evaristo Hernández Cruz como se ganan las elecciones, no es a base de falsas promesas como la repartición de vales y becas, o la burda mentira de adjudicarse logros ajenos como la ciudadanía caerá en las garras de gente sin escrúpulos que al obtener resultados adversos eleven sus gritos en pos de la democracia.
Así Evaristo Hernández y su oxidada estructura, que no alcanzaron a convencer a través de la compra del voto a los ciudadanos del municipio de Centro y perdieron por una diferencia de más de diez mil votos. Pero el golpe para Hernández Cruz vino de su propia familia política. Así son, así actúan.