POSTAL DE CRONOS
El dinosaurio beltroniano que se nos viene encima
En el país no hay una nueva realidad económica como la que menciona Manlio Fabio Beltrones, en verdad es la misma para las grandes masas desde hace varias generaciones. Una gran mayoría mantiene el estatus de nuestra clase política plena de privilegios y una minoría, que son los dueños de las riquezas del país es la que decide qué se hace o qué no conviene hacer para que México salga de un retroceso de más de un siglo en todos los ámbitos. Es decir, esa gran mayoría es la clase trabajadora y es la que paga siempre los platos rotos que la clase política va dejando en su retorcido quehacer en aras de una modernidad que nunca llega.
Para los políticos de profesión como el nuevo dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quienes viven de los privilegios que les otorga el poder, la realidad de los bolsillos de los mexicanos es cosa corriente, algo que se tiene que dar como parte de los supuestos procesos democráticos que la partidocracia mexicana menciona en sus discursos desgastados por la demagogia y la pobreza. Lo que ellos dicen ver, un país de maravillas, se contradice no sólo por la percepción que tenemos sino por la crudeza de la miseria que se traduce en los grandes problemas que padecemos los mexicanos: inseguridad, educación deficiente, economía volátil y dependiente de la explotación de hidrocarburos, así como una crisis de valores que va de la mano de la corrupción política e institucional.
Además del exceso demagógico de Manlio Fabio Beltrones, quien deja ver claramente que en el gobierno de Enrique Peña Nieto hay más debilidades que fortalezas. Es evidente que la frivolidad del partido que dice saber cómo gobernar y dar buenos resultados, se acentuará a medida que esta dirigencia vaya caminando rumbo a las elecciones de 2018. En el PRI se sabe que la mayoría de los mexicanos no confía en los partidos políticos, pero que el índice de desconfianza recae sobre el dinosaurio y que ya no es tiempo en que los dichos valgan más que los hechos. Y los gobiernos priistas han pasado de ser los grandes herederos de la revolución mexicana a los mayores ladrones de las riquezas nacionales.
Sabe Manlio Fabio que ahora más que nunca tendrá que fortalecer alianzas con otros partidos políticos afines, no es sorprendente que no haga referencias negativas hacia el partido más tramposo de las elecciones pasadas, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), pues estas afinidades le podrán asegurar el triunfo por encima de las otras fuerzas políticas, en particular al movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador, su enemigo público número uno. Don Beltrone es un político que ha sabido vivir del sistema, no es gratis que algunos columnistas lo consideren un lobo de mar, como otros definen a Roberto Madrazo Pintado como un animal político. Nosotros diríamos: la perversidad política en su máxima expresión.
Por cierto, que la relación de estos dos personajes tan proclives a la simulación democrática es muy buena, y eso beneficia al PVEM en Tabasco, pues no se descarta ante la debilidad del PRI choco una alianza para beneficiar al júnior Madrazo Rojas y más que nada para posicionar a los verdes al unir fuerzas con lo que queda del tricolor en el sureste. Terrible sería este escenario para los tabasqueños, pues a Manlio Fabio Beltrones lo que le interesa es recuperar los terrenos perdidos y no le importará en lo mínimo la mala imagen tanto de Roberto Madrazo Pintado así como del partido Verde; en la política mexicana todo se vale y mientras más desprestigio tengan los políticos mejores resultados obtendrán en las urnas. A eso es a lo que viene Manlio Fabio.
La consigna beltronista es levantar al PRI a como dé lugar, devolverle los cotos perdidos; Manlio Fabio Beltrones sabe cómo evadir la realidad a como lo han hecho desde que son gobierno, para eso les sirven las leyes y el poder que les confiere el Estado mexicano y las instituciones que manejan a su favor:
ahí tienen el veredicto final sobre el escándalo de la casa blanca presidencial, los dictámenes oficiales sobre las matanzas en Ayotzinapa y Tlatlaya; las versiones de la presunta fuga del Chapo Guzmán, etc. Todo forma parte del engranaje de la simulación que ahora viene a reforzar Don Beltrone.