POSTAL DE CRONOS
Una sarta de mentiras y malos chistes
- El Tabasco de las Soluciones (en realidad atrasos) de Manuel Andrade
¿Quién es Manuel Andrade Díaz, aparte de ese gordo bonachón que empapaba de sudor los paliacates y que usó a su hijo Manuelito para tratar de ganarse la simpatía de la gente? Pues “Él” fue el gobernador que ofreció Soluciones para Tabasco pero que no nos dijo qué hizo o cuál fue el fin de los recursos millonarios del Plan Hídrico y que, de haberse empleado ese dinero para lo que fue etiquetado Tabasco no se hubiera inundado en 2007. El Gordo Andrade era quien se atrevía a decir que Tabasco era el lugar más seguro para vivir, y precisamente en su sexenio fue cuando comenzó la ola de inseguridad que hoy se ha recrudecido en nuestro estado. Que no se olviden las ejecuciones y las cabezas que rodaban en la misma capital tabasqueña, las mantas que aparecían en varios municipios, robos y secuestros. La Hermandad y Juan Cano, los ranchos, las fosas clandestinas; todo cuanto derivó en la ejecución de Ponciano Vázquez y cierto expresidente municipal de Huimanguillo, mismo que tiempo después fue ejecutado. ¿Qué nos puede decir al respecto “Él”, quien nos ofreció solucionar los problemas a los tabasqueños?
Tampoco olvidamos de que Manuel Andrade Díaz inauguraba obras federales como si hubieran sido realizadas por su propia administración, de ahí la idea del partido Verde Ecologista de apropiarse de obras ajenas para hacerse publicidad. Tampoco olvidamos al famoso Don Natán, personaje que inventó para hablar de sus presuntos avances en la salud pública pero que a la larga no fueron más que palabras que se llevó el viento. También su soberbia como gobernador priista lo llevó a vetar a un delegado de Sedesol en el sexenio foxista porque éste se atrevió a echarle en cara el mal uso de los programas sociales federales a favor de su gobierno y su instituto político para mantener su clientela electoral en nuestro estado (eso apesta a populismo puro).
Hay que recordarle al Gordo Andrade, para que se le bajen los humos de soberbia, que la notaría pública que él le regaló a su primo Javier Díaz fue revocada por la os Tribunales, pues esta adjudicación se llevó a cabo a través de un proceso amañado (como ha sido característico de estos funcionarios priistas); este exgobernador, el más joven en la historia tabasqueña y el más irresponsable invento de Roberto Madrazo, no fue más que un hábil prestidigitador que convirtió las supuestas Soluciones en ilusiones; sin embargo él emergió como un exitoso y prominente empresario que adquirió gasolineras (con prestanombres, por supuesto), aerolíneas y grandes propiedades al amparo del dinero que le dio el poder.
Ahora, en su papel de diputado plurinominal en el Congreso del Estado aparentará y tratará de engañar una vez más a los ciudadanos con el viejo discurso de que él está preocupado por lo que sucede en la entidad; reclamará lo que él dejó de hacer durante su sexenio, culpará y exigirá resultados al gobierno actual. Pero ¿ quién le reclama a Manuel Andrade Díaz todo el cáncer que nos heredó durante y después de su gobierno? Dicen que es un orador excelente, sin embargo esas dotes oratorias las ha utilizado para embaucar y hacer daño a los tabasqueños: la inundación de 2007 y la inseguridad pública son la herencia más sobresaliente de este ilustre orador. Aunque hay mucho más. ¿Dónde están las Soluciones prometidas?
¿Quién es “ÉL”? Pues quien va a ser sino Manuel Andrade Díaz, un priista que vuelve a vivir de nuestros impuestos y que sólo buscará beneficiar al PRI para beneficiarse él mismo. Esta camarilla va por las posiciones perdidas en 2012, en particular por la gubernatura del 2018. Lo de trabajar en favor de la población tabasqueña sólo será parte del adorno discursivo de su famosa oratoria, eso lo veremos en sus intervenciones en la próxima legislatura local. Andrade Díaz sabe cómo operar la famosa maquinaria electorera del instituto político en que milita; así lo hizo en el municipio de Jalapa imponiendo a otro priista y exfuncionario granierista Roger Pérez Évoli, cuando desde sus mapacheras le avisaron que el perredista Luis Cárdenas llevaba las ventajas en el conteo de los votos; ¿cómo solucionó este dilema? Pues con un millón de pesos para comprar a los funcionarios de casilla que reviraron los resultados a favor de su amigo Pérez Évoli. Y aún hay más, como dijera el brazo derecho de El Tigre: sólo que al gordito Andrade parece que se le olvida lo que más le conviene y viceversa. Por lo pronto las secuelas de su mal gobierno están hoy a la orden del día. Esas son sus Soluciones para Tabasco. Todo aquello que salga del Gordo son juegos de artificio.