POSTAL DE CRONOS
El clasismo y la discriminación electorales del Jefe Diego
“No te juntes con la chusma”, le recomendaba doña Florinda a su hijo Kiko en la famosa serie mexicana El Chavo del 8. E inconscientemente desde muy temprana edad quienes crecieron a la par de esa emblemática representación de las vecindades de la populosa Ciudad de México de los años 50 del siglo XX, repetían esa palabra que tal vez de un modo inocente discriminaba a quienes eran de una condición económica inferior.
Hoy, al calor de las campañas electorales que culminarán con la jornada del 1 de julio próximo hemos leído y escuchado en las redes sociales cómo los simpatizantes de éste o aquel candidato sobrepasan sus límites de tolerancia y terminan propinándose insultos unos a otros. Tenemos chairos y derechairos en el contexto de un lenguaje despectivo hacia las demás personas que muestran preferencias políticas distintas. Unos se mofan de otros y salen a relucir las diferencias sociales que caracterizan a la mixtura que conforma el mexicanismo.
“…lo cierto es que para nosotros, cualquier opción será mejor o menos mala, que entregar el país a un orate, a un enfermo, a un sicópata” declaró en el noticiero de Carmen Aristegui el polémico Diego Fernández de Cevallos, el Jefe Diego, contra el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, con quien ha tenido varios desencuentros en su carrera política y a quien considera un inferior que no tiene el derecho de tomar las riendas de un país donde la clase política y empresarial son los privilegiados de la herencia dinástica para poder gobernar a los mexicanos.
Pero el Jefe Diego ya olvidó sus palabras dichas cuando fue liberado por sus secuestradores el 20 de diciembre de 2010 después de varios meses de cautiverio: “En este país sólo podremos tener paz y tranquilidad cuando valga lo mismo la vida de un candidato a la presidencia, de un excandidato, de un cura o cardenal, de un soldado o de un campesino. Cuando todas las vidas humanas nos valgan lo mismo y se respeten igual, de ricos y de pobres, ese día México será grande”.
¿Pactar con el PRI o con quien se tenga que pactar para que López Obrador no llegue a la Presidencia de la República, es un temor a ser gobernado por alguien salido de esa “chusma” que se expresa a través de las herramientas que ofrece el sistema político mexicano como una de los derechos constitucionales a la representatividad constitucional? El clasismo político está a flor de redes, el Jefe Diego lo describe con sus expresiones y eso prende el ambiente que vivimos en el país. A veces la intelectualidad no tranquiliza el espíritu bronco de los mexicanos.