POSTAL DE CRONOS Resistencia civil, conflictos, especuladores
El convenio entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el gobierno de Arturo Núñez para el pago del adeudo de energía eléctrica por parte de la resistencia civil no ha sido un fracaso como lo consignan algunas voces que no buscan más que sacar provecho ante la posición del Partido de la Revolucionario Democrática (PRD) de continuar con esta resistencia. Del “fracaso” también habla el PRI, partido que está en el gobierno federal y que debería estar abonando a una solución.
Las decisiones que tome la dirigencia del PRD o cualquier otro partido sobre la querella entre la ciudadanía y la CFE no pueden tomar como punto de partida el convenio entre la empresa paraestatal y el gobierno del estado; es irresponsable ya que se corre el peligro de que este convenio se disuelva pero no por falta de voluntad del ejecutivo estatal sino por la falta de tacto político de otras fuerzas. Y hasta de la propia CFE. No sería descabellado suponer que todo esto se ha originado debido a los conflictos por las altas tarifas entre algunas alcaldías perredistas y la CFE y que por tanto esa es la bandera que ha retomado el PRD. O tal vez el verdadero objetivo de este posicionamiento sean las negociaciones que quieran forzar algunos personajes electos para ser beneficiados en la próxima legislatura en el Congreso del Estado.
De parte del gobierno nuñista no pueden haber supuestos en cuanto al acuerdo para que los deudores puedan pagar a la CFE, hay un documento oficial firmado. Por lo tanto, los argumentos que aseguran un fracaso en este asunto son sólo una forma de interpretación mañosa incluso de algunos escribidores que se han acostumbrado a vivir de la extorsión a través de la prensa pues el gobierno decidió interceder para que se diera la sensibilización y una posible solución a este conflicto que no inició ayer sino hace casi dos décadas por los cobros de las altas tarifas de parte de la paraestatal hacia los consumidores. El 46 por ciento de los deudores que ya firmaron el convenio con la CFE han estado de acuerdo con las condiciones sin que nadie los haya obligado, de ahí en adelante si cualquiera de las dos partes llegara a incurrir en alguna falta o abuso correspondiente al citado convenio ellos serían los responsables, pero no se podría culpar al gobierno. Subrayo, existe una responsabilidad implícita y explícita de la empresa de electricidad.
Este nuevo pronunciamiento de resistencia civil tiene tintes políticos. Si la sociedad civil decidiera actuar contra el cobro excesivo por el consumo de energía eléctrica se organizaría sin necesidad de un partido o líder político y podrían resolver sus problemas por el abuso no sólo de parte de la CFE sino de cualquier otra empresa o empresarios. Desafortunadamente el paternalismo con el que los gobiernos anteriores pudieron mantenerse en el poder se confunde con la intercesión del gobierno actual para tratar de resolver este conflicto añejo y no faltarán quienes aprovechen la cuña para sacarle provecho político al asunto.
Aunque el gobierno del estado procede del PRD, su responsabilidad gubernamental recae sobre todos los ciudadanos incluidos quienes no militan en ese instituto político. Es legítimo rebelarse contra los abusos de quien sea, protestar contra este tipo de actuación que rebasa la tolerancia. Los adeudos millonarios que reclama la CFE son una situación heredada al actual gobierno; rebasan el movimiento conocido como resistencia civil, porque al no pago se “colgaron” también empresarios y políticos con solvencia suficiente. De lo que trata, y debe tratar el convenio es beneficiar a los más pobres. Sin embargo, la paraestatal en liquidación –porque pasa a ser empresa productiva-, hay que aclararlo puesto que muchas veces a la ciudadanía se le mal informa como en los casos de los conflictos con Petróleos Mexicanos (Pemex) o el aumento a los costos de la gasolina o el diésel, toman decisiones en las que nada tienen que ver los gobiernos estatales o municipales. Es decir, si la CFE o Pemex realizan acciones que van contra el bienestar de los ciudadanos no existe injerencia de las autoridades locales estatales. En lo que sí es responsable el ejecutivo estatal es mediar para que este tipo de escenarios tenga una solución a través del diálogo y los acuerdos como el convenio de colaboración con la CFE firmado a favor de los deudores a principios del año en curso.
Por supuesto que es responsabilidad del gobierno estar del lado del pueblo, evitar que sea la CFRE o sea Pemex, actúen de manera arbitraria.