EL PREGUNTÓN SE DIRIGE A OSORIO
El legendario maestro de la oratoria griega, el ateniense Demóstenes, sostuvo: Considera propio de un buen ciudadano preferir las palabras que salvan a las palabras que agradan.
Sinceramente, también como miles de tabasqueños, deseo que el arribazón de 400 agentes de la Gendarmería Nacional al territorio del Estado, traiga la solución al problema de delincuencia e inseguridad en Tabasco. Es nuestra fe y esperanza similar a la que siente y ha demostrado el Titular del Ejecutivo. En tres o cuatro meses la historia nos dirá si tuvo o no razón en la toma de tal decisión.
Inicié una serie de preguntas a Secretario de Gobernación motivadas por la decisión de enviar a 400 gendarmes al territorio de Tabasco. Concluyo hoy con estas. La cuestión de hoy: ¿Sabrán de qué tamaño es la Caja de Pandora y las Medusas que contiene, aquellos que pidieron llegara a Tabasco y aquellos que sugirieron que pidieran mandaran a la Gendarmería?
Primera cuestión: en el territorio de los Estados Federados el mando sobre las policías y fuerzas del orden la tienen los Gobernadores. ¿Estos gendarmes que manda Peña, estarán bajo el mando del Titular del Ejecutivo del Estado? Porque si no es así, entonces el Secretario de Gobernación, a tras mano, se convertirá indebida e ilegalmente en el que manda en Tabasco. Con una gravedad mayor: todos los desaguisados y violaciones a derechos humanos o atrocidades que pudiesen cometer estos gendarmes, caerán sobre las espaldas del Titular del Ejecutivo sin que éste sea quien tenga el control.
Segunda cuestión: el Estado de Tabasco se compone de 17 municipios; es decir, su territorio es uno. El fenómeno delictivo se da en todo su territorio -al igual que en todo el país-, pero Peña manda a su ejército privado al Municipio de Centro. ¿Qué acaso no hay delincuencia en Cárdenas, Macuspana, Tenosique, o Teapa? Si la razón es, porque en los Municipios el mando de los policías los tiene el municipio y no el Titular del Ejecutivo pero en el municipio donde se asientan los poderes del Estado ese mando se le sustrae a los municipios y recae en el Titular del Ejecutivo del Estado, está bien.
Pero si esa decisión se toma por otra razón, como podría ser la brutalidad de decir que porque el Secretario de Gobernación incluyó al Municipio de Centro dentro de una lista de 100 municipios donde él supone hay mayor incidencia delictiva, entonces, no hay detrás de la decisión más motivo o fundamento que el deseo del Secretario de asumir el poder y hacerse con el control.
Tercera cuestión: ¿Se ha calculado el costo beneficio en paz social y orden en el territorio del Estado por el actuar casi nunca controlado de estos gendarmes respecto a la situación que vivíamos antes del arribazón de ellos? ¿A quién lincharan ahora los asustados y zozobrados paisanos cuando vena que realmente las cosas no mejoraron? ¿Qué tamaño de frustración generará el que no se cumpla con las expectativas? ¿Hasta dónde llegará el crispamiento y la rispidez social? ¿Lo habrán calculado los que propusieron la acción?
Cuarta cuestión: las autoridades no pueden actuar si la Carta Magna no les autoriza o da facultades y atribuciones para actuar. ¿Le autoriza la Constitución a Peña y Osorio Chong a ocupar un Estado –no me atrevo a afirmar, invadir-, por medio del uso de su fuerza del orden? Si estamos viviendo en un Régimen de Derecho, entonces, debe existir un sustento legal para tal decisión.
Colofón: más vale afrontar la verdad que nos haga sufrir una vez, antes que sostener un engaño que nos perjudique siempre.