PRESUNCIÓN DE INOCENCIA I
Los constantes y casi diarios asesinatos de civiles, que presuntamente forman parte de células delictivas, son muestra de que el “Sistema” de Justica Penal Acusatorio y Adversarial no sirve, aunque Peña y los empleados del gobierno neoliberal lo estén imponiendo a la fuerza por órdenes de sus amos, el gobierno de EU. Y aunque todos los días salgan Peña, Osorio, Arely Gómez, Machangele Fromow y los gobernadores de todos los Estados de toda inclinación política y sus procuradores a ponderar tan inoperante y aberrante “Sistema”.
Las casi diarias sentencias absolutorias de jueces locales y federales a delincuentes peligrosos, son también muestra de que ese “Sistema”: no sirve. Nadie se atreve a decirlo o pareciera que hay un complot de una cofradía del silencio.
Y no puede servir tal “Sistema” ya que está diseñado para potenciar la impunidad y sobreproteger al delincuente, no distingue entre asuntos graves, de mediana gravedad y leves, ajustándolos todos a criterios de levedad y fútil liviandad, privilegia los superficial y adjetivo a lo sustantivo –como a los diseñadores del “Sistema” no les alcanza el intelecto para hacer cosas de fondo y sustancia, se colgaron en el procedimiento, poniéndolo por encima de lo sustantivo-, y para empeorar su cuadro, ni el procedimiento sirve –está diseñado por consultores que quizá sepan de otras materias, pero ni una jota en materia penal y judicial. Afirmo: fue diseñado por personas que no saben de derecho.
Un botón de muestra –hay cientos-: cuando los latinoamericanos estudiamos Derecho, desde el primer momento sabemos que en todo el continente latinoamericano –de México a Argentina- impera un tipo de derecho que emana de la tradición greco-romana. Es decir, la familia jurídica que da origen a nuestro derecho es la denominada Neo Románica. En Filosofía del Derecho nos ensañan que una familia jurídica tiene un “nicho epistemológico” indisoluble y esencial que da origen a características de esa familia jurídica que son definitorias, y que forman parte de su esencia –de su ser-. Esto es, que las características definitorias y esenciales de un sistema jurídico no pueden ser trastocadas o cambiadas arbitrariamente como si fuesen una bola de plastilina.
Pues estos sujetos que diseñaron el “Sistema” de justicia penal oral, no supieron ni un gargajo sobre el asunto y metieron en su “múgrido Sistema” figuras de derecho de la familia jurídica de la Common Law; es decir, trataron de hacer una “cruza” extralógica, estrambótica y aberrante entre la familia Neo Románica y la familia de la Common Law. Y como la orden se diseñar tal “Sistema” les vino de sus amos, el conglomerado de poder de EU, pues abiertamente borraron las partes más esenciales e importantes del sistema jurídico que imperaba en el país y ahora, tratan de imponerlo en los demás de América Latina.
En Filosofía del Derecho se profundiza en áreas como la Introducción al Estudio del Derecho, los Sistemas Jurídicos Contemporáneos –cuando lo llevan al Derecho Comparado- y en Teoría Jurídica y se distingue con absoluta nitidez las diferencias abismales entre las cinco grandes familias jurídicas que son nicho epistemológico de los sistemas jurídicos contemporáneos.
Este dato, que para la mayoría de la gente pasa por desapercibido es de toral importancia y me permite decir, que el “Sistema” denominado de justicia penal adversarial y oral, es un fracaso, no sirve, y no servirá. Aunque Peña y sus corifeos lo ponderen hasta el hartazgo. Peor aún, va a generar, como ya lo está haciendo en los 4 Estados donde opera plenamente, un gran colapso de la aplicación, procuración y administración de justicia.
Si de por sí, los rezagos, olvidos y abandonos en que en ese rubro han mantenido al país los gobiernos del pri, del pan y ahora del pri-an-vem son mayúsculos, con el “Sistema” penal impuesto por EU a sus lacayos, la situación se tornará catastrófica y va a llevar a la absoluta anarquía.
Diariamente en noticieros televisivos, radiofónicos o en prensa, el gobierno federal, sus voceros y los gobiernos estatales, hablan de que es una maravilla tal “Sistema” (que el gobierno de EU les obligó a implementar), pero todos los días la realidad demuestra que no es así. Cada hora los mexicanos vivimos muestras patentes de que tan aberrante “Sistema” es un rotundo fracaso. Dicen que el anterior sistema ha sido rebasado por inoperante e ineficiente, y quieren hacernos creer que con el mamotreto de “nuevo sistema” que diseñaron –mejor dicho que les diseñó y mandó a implementar EU-, se van a resolver los errores y las deficiencias del sistema penal.
Con el simple hecho de decir tanta burrada elogiando al “nuevo sistema” ¿ya se van a detener los delitos y se acabará la corrupción de policías, ministerios públicos, jueces, magistrados y peritos? Con repetir una mentira un millón de veces ¿ésta se convertirá en verdad? A poco con el “nuevo sistema” los militares, marinos y grupos de policías federales dejaran de asesinar a civiles y las bandas de delincuentes se van a ir a su casa a trabajar honestamente. ¿Con el “nuevo sistema” los jueces federales, magistrados unitarios o de circuito y los ministros van a dejar de vender al mejor postor las sentencias y dejaran de liberar a delincuentes peligrosos confesos?
En efecto, el sistema penal anterior tenía fallas serias; pero eran subsanables. Eso es un hecho de diagnóstico y ese diagnóstico no avala que el “Sistema” que diseñaron sea mejor que el que están tratando de desaparecer y substituir; las fallas del nuevo “Sistema” son de imposible reparación; tiene abismales grietas, fallas tan profundas como la falla de San Andrés, y son insubsanables. No tengo que esperar mucho: ya hay miles de muestras palpables; les guste admitirlo o no; les guste que se les señalen o no.