El PRI que no quiere ser oposición
El PRI en Tabasco se ha convertido en un barco sin rumbo, pero varios capitanes quieren manejar el timón y llevarlo a su propio puerto, sin tomar en cuenta a su tripulación, la cual muestra signos de cansancio y hartazgo.
Todo empezó en la era de Andrés Granier Melo, el polémico gobernante que regalaba de todo, desde bicicletas, despensas, licencias, terrenos, placas de taxis, hasta casas después de la inundación. Claro, esos “regalos” no eran de gratis: tomaba el dinero del presupuesto público, pero también hacía sus cochinitos….y sus cochinadas.
Luego, ustedes saben la historia, el ex gobernador fue detenido, pero no pisó la cárcel, aunque tampoco anda libre. Bajo pretexto de una enfermedad hoy todavía está en una clínica del penal de Tepepan, en la ciudad de México, donde cumplió ya sus 67 años de edad. En Tabasco también lo están esperando para que regrese…lo que se llevó.
Después vino la debacle con Jesús Alí, un turco bien terco, personaje político que buscó la gubernatura del estado, y bajo su bipolaridad, y con la ayuda por el desprecio de la gente de no querer nada con el PRI, por primera vez el PRD pudo hacer historia y ganó las elecciones en la entidad.
A partir de ahí, el tricolor no aprendió su papel: ser oposición. Y se dedicó a denostar al gobierno en turno, a pesar de los desfalcos y el robo descarado que varios funcionarios del tricolor hicieron al estado y lo dejaron prácticamente en la lona financiera, de los cuales algunos andan huyendo y otros permanecen encerrados.
Al mismo tiempo tomó forma el nombre de Erubiel Alonso Que en la dirigencia del partido, un político de poca ralea, quien se supone le daría un nuevo brío, y con ello enfrentar las elecciones para alcaldías y diputaciones en el 2015. Desafortunadamente, desde su arribo a 16 de Septiembre, el “quesero mayor” se dedicó a reuniones de café, a tener largas noches en la oficina, pero sin concretar lo que la militancia esperaba, ese nuevo PRI para ganar y regresar al poder, o por lo menos para que fuera un partido.
Recordemos cómo José Dolores Espinoza May renunció a la dirigencia de la CNOP, y al mismo tiempo a 12 años de militancia, además culpó a su líder (Erubiel) de no estar haciendo las cosas bien, mientras el PRI guardaba silencio por esa partida.
Así, igual, tomaron sus maletas Alicia Dagdug, Federico Madrazo, José Manuel Cruz Castellanos, Mario Llergo, José Manuel Cerna Gil, quienes coincidieron en una deslealtad, pero del propio Erubiel Alonso, de quien no comparten su forma y fondo en la política.
Ahora, después del Tercer Informe de Gobierno, Erubiel simuló una rueda de prensa donde dio a conocer sus inquietudes y posturas de ese documento, señalando que hay poco avance a favor de la ciudadanía. Quiso emular aquellos “contrainformes” del antiguo PRD. Mala copia.
Y la pregunta es: ¿quién está en retroceso?, cuando el PRD ganó más alcaldías, pero además sigue a pie firme en el Congreso. Como decíamos: el PRI no sabe ser oposición, le cuesta trabajo adaptarse a los cambios, pero sobre todo, le cuesta trabajo, y sufre al saber que en 2018 continuará de esa forma.