QUIEN BUSCA… ENCUENTRA
Leyendo el Diccionario Enciclopédico del Estado de México, llegué a su página 311. Una foto en el ángulo superior derecho. Leo: “Montiel Rojas, Arturo, Gobernador Constitucional (del Estado de México)”; se desarrolla su currículo. Usted dirá, ese dato ¿qué tiene de novedoso o asombroso si casi todos sabemos que Montiel Rojas, además de impulsor y familiar de Peña Nieto a la Gubernatura de esa entidad, fue Gobernador del EdoMéx?: que tal Diccionario terminó de imprimirse el 18 de junio de 1999 –16 días antes de la elección constitucional para Gobernador- y comenzó a circular el día 28 de junio –6 días antes de la jornada electoral-. El Diccionario fue coordinado por Humberto Musachio y Luis Fernando Granados, se imprimió en los talleres X Pert Press S. A. de C. V., lo encuadernaron en los Talleres de Arte S. A. de C. V.; así perdiera o ganara Montiel Rojas por mil, 20 mil o 200 mil votos, Arturo Montiel iba a ser impuesto como Gobernador. La elección daba lo mismo y era lo de menos. Los hijos de Arturo Montiel Rojas, eran socios del hijo de Ernesto Zedillo Ponce de León: Arturo y Juan Pablo Montiel Yáñez y Ernesto Zedillo Velasco eran copropietarios de las mueblerías In House –con sede matriz en Santa Fe- (el 24 de enero de 2006, a estos jóvenes “empresarios” se les demandó por un cuantioso fraude en una abultada compra de aparatos electrodomésticos). Y los viejos Ernesto y Arturo eran socios al menos desde 1981, una constructora junto con Teodoro Mendoza Plata y Juan Monroy Pérez, aquella de los 40 mil metros cuadrados -20 mil del cerro Las Cruces en Atlacomulco- de terrenos donde existe una mina de tezontle que le birlaron a la tía de Arturo, Guadalupe Montiel Flores aprovechándose de su avanzada edad y de residir en Ensenada, BC.
Leyendo el libro Mis Tiempos de Don José López Portillo, ex Presidente de la República –denostado diariamente por los banqueros y empresarios que fueron afectados por la estatización de la banca por usurera –la avaricia es un pecado capital bíblico-, llegué al Capítulo titulado: Asuntos importantes de la catedral de Toluca o la grande y triste rifa por la catedral, que relata, un poco a vuela pluma el insultante fraude y la oprobiosa corruptela del otro pariente e impulsor de Peña, el obispo católico Arturo Vélez Martínez. atlacoulquense como Peña.
Decidió construir la Catedral de Toluca; para tal efecto inventó el Patronato Pro Construcción Catedral. El obispillo recibió millonarias aportaciones, pasó la charola, piadosa y mendicante, realizó, sorteos de autos, residencia, aparatos electrodomésticos, vendimias, funciones de teatro, rifas, kermeses, cursillos y toda suerte de actos mercantiles para hacerse de dinero. Con el apoyo de la devota mujer de Adolfo Ruiz Cortines, María Izaguirre, surcó el territorio nacional para conseguir aportaciones voluminosas. Incluso consiguió un crédito por varios millones de pesos que le otorgó el periódico Excélsior para promocionar sus rifas a cuenta de tal crédito.
Ya cuando estaba gorda la cuenta o el cochinito, magistralmente desapareció el Patronato. ¡Y aparecieron sus hoteles! El obispo Vélez, se levantó como el hotelero más potentado del Valle de Toluca: el Motel del Rey, la Quinta del Rey, Villa Jardín (la que vendría a ser la discoteca más famosa de aquellos tiempos –noventas- donde corría no sólo vino, y a la que asistían sus sobrinos Enrique y Arturo), el Hotel Holiday Inn, un alojamiento cinco estrellas en Paseo Tollocan. En fin, el negocio había sido redondo: ¡pero la casa del señor no avanzaba!
Excélsior, defraudado en millones por el obispillo, contrató el despacho de abogados J. de J. Taladrid para llevar el caso y cobrarle al Obispo Vélez, y éstos encargaron el caso al futuro Presidente José López Portillo y Pacheco. Al final, el obispillo no pisó la cárcel: la deuda fue pagada por Alfredo del Mazo, el otro pariente de Peña con aportaciones de Sánchez Colín –entre otros- (también tío de Peña, ya que su madre María del Perpetuo Socorro Nieto Sánchez es su prima hermana). Del Mazo y Sánchez Colín fueron Gobernadores del Estado de México, antes que Montiel y Peña.
Y no cabe duda de que el que busca… encuentra.
Leyendo el Tomo Uno de la Cuenta Pública del año 2007, que el gobierno de Peña en el Estado de México envió a la Legislatura del EdoMéx, se lee que para ese ejercicio fiscal la Legislatura le autorizó, para publicidad al gobierno peñista la cantidad de 132 millones de pesos; pero el gobierno ¡se gastó 204 millones de pesos! En agosto de ese 2007, se lee también allí, Peña fue a Tezoyuca, a inaugurar el alumbrado en una calle en la que con una inversión de 105 mil pesos en total le instalaron luminarias, y con posterioridad a tal inauguración y visita el gobierno peñista, durante una semana pagó la emisión de dos anuncios diarios en horario Triple A en Televisa, cuyo costo por anuncio es superior a 350 mil pesos; esto es, se gastó 700 mil diarios por una semana para difundir la instalación del alumbrado público de una calle en la que solo invirtió 105 mil pesos. Millones gastados en la propaganda y promoción de la obra y miserable suma en la inversión.
Esas eran muestras de lo que vendría a ser un gobierno en manos de Peña.