Fue impuesto por órdenes de los más obscuros designios del capital financiero internacional. Es chaparro y orejón el dictadorzuelo. Ocupó la Presidencia de la República del 1 de diciembre de 1988 al 30 de noviembre de 1994. Convirtió su sexenio en un reguero de muertes, tanto físicas como políticas.
En el sexenio cruento y nefasto, Carlos Salinas de Gortarí impuso, a rajatabla, su modelo de gobierno apátrida. Y amarró al carro mugroso y maligno de los capitales financieros internacionales, al país.
Durante la dictadura legal de Salinas, se realizó la más perversa privatización masiva de empresas estatales, incluida la banca que fue entregada a los capitales internacionales.
La implementación del programa neoliberal aumento terriblemente la desigualdad en el país. Fue el último presidente al que se le asignó una partida presupuestal cuyo gasto no estaba sujeto a comprobación, denominada comúnmente partida secreta.
Su antecesor, el expresidente Miguel de la Madrid Hurtado, declaró enfático su repudio a Salinas de Gortari como presidente acusándolo de corrupción y narcotráfico, por lo que el expresidente De la Madrid se arrepentía de haberlo hecho su sucesor.
Mas hoy no relataré otras atrocidades del Salinato, solo unas: las relativas a las muertes políticas que ordenó Salinas. Son lecciones de la historia para que hagan memoria los Gobernadores de ciertos Estados que se mueven cual gusanos, reptando, según ellos hacia la “separación” de la Federación.
Como se ha leído en los medios masivos de difusión, algunos gobernadorzuelos se andan aliando con un grupillo de “empresarios” para exigirle al Presidente López Obrador les de dinero a raudales para “salvarse” de los efectos en la economía doméstica de la pandemia. No es que no tenga el Gobierno Federal ese dinero por lo cual no se les da, sino que, se conoce que son una caterva de sinvergüenzas que con toda seguridad se quedarían para sí con la mayor parte de ese dinero.
Les recuerdo, ese chaparro orejón llamado Carlos, destituyó a 19 (leyó bien, diecinueve) Gobernadorzuelos durante su sexenio. Para destituirlos acudió a la Ley del 27 de octubre de 1978 vigente en esos días.
Según la Fracción V del artículo 76 constitucional, el Senado de la República es la instancia facultada para declarar la desaparición de poderes de un Estado, a fin de que nombre un Gobernador provisional, quien, en su caso, convocará a elecciones.
La fracción V del artículo 76 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que dentro de las facultades exclusivas del Senado de la República, se encuentra la de declarar, cuando hayan desaparecido todos los poderes constitucionales de un Estado, mismo que a la letra dice:
“Artículo 76.-Son facultades exclusivas del Senado: I. A IV…
V. Declarar, cuando hayan desaparecido todos los poderes constitucionales de un Estado, que es llegado el caso de nombrarle un gobernador provisional, quien convocará a elecciones conforme a las leyes constitucionales del mismo Estado. El nombramiento de gobernador se hará por el Senado a propuesta en terna del Presidente de la República, con aprobación de las dos terceras partes de los miembros presentes, y en los recesos, por la Comisión Permanente, conforme a las mismas reglas. (,,,)”.
Y el Senado, pude desaparecer los poderes de un Estado y destituir a un Gobernador, si éste quebrantare los principios del régimen federal.
Si bien es cierto, en los últimos años, las declaraciones de desaparición de poderes han disminuido notablemente, debido a la práctica de la renuncia propiciada del titular del ejecutivo local, pero se han dado. El chaparro orejón destituyó y decretó su muerte política de 19 personas.
Baja California (Norte) Oscar Baylón Chacón fue electo para el periodo el 5 de enero de 1989 a 1995, y destituido el 31 de octubre de 1989. Salinas destituye al Gobernador para cederle al PAN la Gubernatura de ese Estado.
De ahí Salinas se pasó al Estado de México donde Mario Ramón Beteta Monsalve había sido electo para el periodo de 1987 a 1993, y lo destituyó el 11 de septiembre de 1989 y el dictadorzuelo designó a José Ignacio Pichardo Pagaza.
Llego a destituir en 1991 (el 21 de octubre), a Mario Morua Johnson gobernador de Sonora, para imponer a Manlio Fabio Beltrones Rivera.
Se fue a destituir al Gobernador de Jalisco, Francisco Rodríguez Gómez electo para el periodo de 1988 a 1994 quien fue destituido en 1989 y luego, a Guillermo Cossio Vidaurri le renunció el 30 de abril de 1992. Preparaba el orejón el camino para entregar Jalisco al PAN.
En el Estado de Veracruz, destituyó a Fernando Gutiérrez Barrios electo en 1986 y separado del cargo en 1988 para nombrar a su pupilo Dante Delgado Rannauro.
En Yucatán destituyó a Víctor Manzanilla Shaffer electo para el periodo de 1988 a 1994, destituido en 1991. Preparaba el camino para entregar la gubernatura al PAN.
En Guanajuato destituyó a Ramón Aguirre Velásquez a quien le impidió tomar posesión del cargo en 1991 para dárselo a otro panista Carlos Medina Plascencia y dejar contento a Vicente Fox.
Pasó a destituir a Luis Martínez Villicaña, Gobernador de Michoacán, electo en 1986 y renunciado en 1988; para nombrar a Genovevo Figueroa Zamudio de 1988 a 1992 a quien destituyó ese mismo año (1992); impuso la candidatura a gobernador: de Eduardo Villaseñor Peña a quien también destituyó para designar a Ausencio Chávez Hernández (1992 a 1996).
El chaparro orejón se emperró en destituir gobernadores del Estado de San Luis Potosí: el electo en 1987 fue destituido en 1991 (Leopoldino Ortiz Santos); impuso (en 1991) a Fausto Zapata Loredo a quien impidió tomara posesión del cargo para designar a Gonzalo Martínez Corbalá (de 1991 a 1992), para terminar con Teófilo Torres Corzo (periodo 1992 a 1993).
Destituyó a José Salvador Neme Castillo, Gobernador de Tabasco, electo en 1988, que tomó posesión del cargo el 1 de enero de 1989 y fue removido por Salinas el 29 de enero de 1992.
Destituyó a Genaro Borrego Estrada quien había sido electo gobernador de Zacatecas, para el periodo de septiembre de 1986 a septiembre de 1982, habiéndolo destituido como antepenúltima despedida de su sexenio, el de 14 mayo de 1992.
Por último, en el Estado de Chiapas, destituyó a José Patrocinio González Blanco Garrido, electo para el periodo de 1988 a1994, removido en 1993, para imponer a Elmar Setzer Marseille (1993 a 1994), a quien también destituyó para designar a Javier López Moreno (1994) y despedir su sexenio con la designación Eduardo Robledo Rincón (1994 a 1995).
¿Acaso quieren que alguien actúe como lo hiciera aquel nuevo chaparro orejón?
