• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 05 de Marzo de 2026

REMENDANDO/EL CAPOTE/ Juan J. Zúñiga Torres

Publicado el:

Juan J. Zúñiga Torres


Nos referimos en nuestro aporte anterior al caso del ex-edil de Jalapa Antonio Priego quien conforme a lo que señala el artículo 23 de la Constitución General de la República, no puede ser enjuiciado dos veces por el mismo delito.
    No obstante, el Organo Superior de Fiscalización acaba de presentar, no una sino dos denuncias, ante la Procuraduría General de Justicia en contra del referido jalapaneco. Y según el diputado José Carlos Ocaña, ahora sí, con tal contundencia probatoria que no queda duda alguna de su culpabilidad.
    Después de ser acusado Toño Priego por Peculado y quedar absuelto luego de 20 meses de estadía en el CRESET, sobrevinieron declaraciones tanto del Subprocurador Primero en cuanto a que “ellos no podían inventar pruebas” y, luego, las del Magistrado del Tribunal Superior de Justicia Rufino Pérez Alejandro quien reiteró que “hicieron falta pruebas de todas partes”.
    Esto indica con suficiente claridad que en su primera denuncia ante la PGJ contra Antonio Priego Jiménez, el Organo Superior de Fiscalización no aportó la suficiente carga probatoria que permitiera someterlo a un proceso y culminarlo con una sentencia condenatoria.
    Ahora y no obstante la imposibilidad constitucional de someterlo a juicio otra vez por el mismo delito, el Organo Superior de Fiscalización pretende justificar su garrafal y primerizo error, presentando dos nuevas denuncias. Si ocultó pruebas pensando utilizarlas con posterioridad en contra del Toño Priego Jiménez, en el pecado llevará la penintencia. No bastan las declaraciones del diputado José Carlos Ocaña de que “personal del OSF acudió a la Procuraduría a presentar las pruebas correspondientes en contra del ex-edil del PRI.” Para el “intachable tabasqueño” Procurador el caso no será nada nuevo. Tiene experiencia en cuanto a consignar a ex-presidentes municipales como lo hizo hace casi 20 años, con la única diferencia de que aquél se convirtió en prófugo de la justicia por obra y gracia del poder político. Pero, como dice la nana Goya....esa será otra historia.
He dicho.