En nuestro país debemos estar atentos al proceso electoral en EEUU (que tendrá sus elecciones el 3 de noviembre) ya que, haciendo un balance histórico de cuál partido político en el gobierno de EEUU gobernaba cuando a México le ha ido mejor, resulta ser que nos han beneficiado y tratado con más respeto los del Republicano que los del Demócrata. Baste ver quiénes eran Presientes de EEUU cuando nos han invadido y cercenado territorio para darnos cuenta (3 invasiones).
Así que no solo hemos de estar pendientes del Corona sino también del proceso electoral en el vecino rico del norte, aunque también de nuestro vecino pobre del sur, Guatemala, que no solo nos manda migrantes.
Los resultados de las encuestas parecen sorprendentes, pues, a pesar de los infortunados días que vive EEUU, la aprobación de Trump sigue en ascenso. Esto se refleja en la multitud de aportaciones a su campaña por parte de millones de estadounidenses.
Las aportaciones económicas a las campañas del Republicano son inmensas, como nunca en su historia: Trump llevaba recaudados, hasta finales de abril, 742 millones de dólares, 288 millones más que Barack Obama a la misma altura de su contienda de reelección. Hasta ahora, la elección de Obama en 2012 había sido la que más dinero había juntado en la historia.
Y aunque el Fondo Monetario Internacional ya advirtió que la economía mundial está en una “desaceleración sincronizada” que también afecta a EE.UU y mientras en Europa se desvelan por una epidemia que ha enfermado a príncipes y ministros y ha dejado 110 mil muertes, en EEUU, sus 110 mil muertos no son para abrumarlos.
Trump se siente fuerte. La tasa de paro a nivel nacional cayó al 3,5%, su nivel más bajo en medio siglo, y la economía creó 266.000 nuevos puestos de empleo solo en noviembre de 2019, según datos del Departamento de Trabajo.
Fuerte porque, tres de cada cuatro estadounidenses (76%) ven positivamente las condiciones económicas de EEUU, según una encuesta conducida para CNN en diciembre pasado. En un discurso luego de la elección primaria en Wisconsin, afirmó: “Hace tres años, lanzamos el gran regreso de Estados Unidos [...] Hoy, el estado de nuestra unión nunca ha estado más fuerte.”
Y la pandemia, contrario a lo que acá se piensa, no ha debilitado al Republicano.
Para el Sábado de Gloria ya Trump había acumulado 1330 Delegados para ser postulado candidato del Partido Republicano. Solo necesitaba 1237 Delegados. Su competidos William Weld acumulaba, en esa fecha, !1 Delegado! Weld con su Delegado y aspiración, sirve para legitimar el proceso democrático al interior del Partido Republicano, corporación que con esos datos lanza el mensaje de su unidad monolítica y concreción.
Llaman la atención dos datos reveladores que evidencia en qué andan los vecinos. Ni la pandemia del Corona detiene ese proceso electoral.
Eso se demostró hace 2 meses, cuando, en plena contingencia y ante un panorama de más de 15 mil muertos para esa fecha por la epidemia, en el Estado de Wisconsin salieron a votar y a elegir a Trump como candidato del Partido Republicano.
Y se demostró en las dos semanas pasadas, cuando, con más de 101 mil decesos por el virus y en pleno crecimiento del contagio, miles de estadounidenses salieron a las calles a manifestarse, valiéndoles gorro la pandemia.
En el caso del Partido Demócrata, las elecciones en Wisconsin determinaron que Bernie Sanders se bajara del caballo de la contienda contando con 884 Delegados dejándole libre el camino a Joe Biden (ex vicepresidente con Barack Obama) quien para esa fecha, contaba ya con 1180 Delegados. Necesita 1991 delegados para ser postulado, los cuales ya puede afirmarse los aseguró con la declinación de Sanders luego de la elección en Wisconsin.
La postulación de Biden es la contradicción de los pronósticos del Estado de Iowa (en el medio oeste y escaparate de la denominada “América Profunda” y el mayor productor de maíz para ganado y para etanol en EEUU. Es el primer Estado en votar en un caucus –asamblea a mano alzada- para elegir candidatos. Tradicionalmente el Estado que abre las primarias. En los últimos 20 años su elegido ha resultado ser el candidato final del Partido Demócrata: Al Gore en 2000, John Kerry en 2004, Barack Obama en 2008 y Hillary Clinton en 2016. Ahora el 1 de febrero le dio el triunfo a Pete Buttigieg aportándole 14 Delegados.
A Iowa usted le ha de recordar por la legendaria película “Los Puentes de Madisón” (el famoso Puente Roseman) y porque ahí nació John Wayne. Son tan influyentes los puentes de Madison, que en Iowa para esta elección sólo aspiran a tener un Presidente que “reconstruya puentes”.
Y Trump, que sabe cual es la fortaleza de Iowa en la producción de maíz para el ganado y el etanol, les clavó un dardo mortal: dispenso a las compañías petroleras de la obligación de usar etanol, resultando que Iowa dejara de producir 5 millones de galones de etanol y así amarró el respaldo económico y político de las petroleras. A pesar de eso, Iowa le dio el triunfo a Trump aportándole 39 Delegados de 40 que son y a Weld el único que tiene.
Esta circunstancia le ratificaba al Demócrata que, en EEUU: el único candidato que puede impedir la reelección de Trump, es… la recesión.
