EL SISTEMA DE PENSIONES COLAPSARÁ AL ESTADO MEXICANO
Asustan dos datos: 1) en el mes de febrero los Fondos de pensiones del gobierno federal y de los estados perdieron más de 15 mil millones de pesos, 2) los sistemas de pensiones de, al menos, 10 Estados del país son insostenibles e inviables financieramente en el corto plazo ya que únicamente cuentan con reservas para pagarlas por un máximo de 5 años (Consultoría A-Regional) –aunque está a la cola de la lista, Tabasco aparece entre los 10-, (los casos más graves son los de Querétaro, Colima y Morelos pues carecen de un sistema de pensiones propio y formal, pagan con los recursos de su gasto corriente y en los últimos tres años el monto desembolsado al respecto se disparó).
Otros 10 sistemas estatales de pensiones tienen una viabilidad financiera a mediano plazo de entre 6 y 15 años. Pero para 2030, en México ni siquiera habrá un trabajador –que pague y cotice- en activo por cada jubilado pues la relación será de 0.9 a 1 (en contraste con los 4 trabajadores en activo por cada jubilado que existían apenas en el año 2000). Asústese: Quienes hoy tienen entre 25 o 35 años serán adultos mayores en 2050, y para entonces habrá 13 mexicanos en edad de recibir una pensión por cada 10 jóvenes laboralmente activos y aportantes al sistema. O dicho de otra manera, por cada pensionado, habrá sólo tres trabajadores activos.
Ese es el gran problema de la pirámide invertida en la que, los gobiernos federales irresponsables, del pri y del pan, han sumido a la nación con el mal diseño del sistema de pensiones.
El problema es grave y ya está aquí: el pago de pensiones engrosa la deuda del Gobierno Federal y de los Estados: amenaza con quebrar las finanzas públicas. Y mientras muchos jubilados tienen que trabajar por las bajas pensiones que reciben, otros cobran pensión doble y ganan como altos ejecutivos. En su estado actual, el problema ya rebasó la capacidad financiera del Estado mexicano. Si el gobierno quisiera que los millones de trabajadores pensionados tuvieran una pensión que les permita mantener su nivel de vida, tendría que inyectar al sistema más del equivalente al 31.6% del PIB (más 4.2 billones de pesos), calcula la consultora De la Calle Madrazo Mancera.
A las pensiones insuficientes y al hueco financiero que producen, se suman casos de mal manejo, y la amenaza en miles de casos en que los entes pensionadores tengaN que destinar más dinero al pago de pensiones que al pago de su nómina de ese momento. Para tapar el hoyo que ya tienen las finanzas estatales, cada año el gobierno mexicano toma más de 528,000 mdp, equivalentes a más del 3.8% del PIB del dinero del presupuesto de ingresos. Súmele a lo anterior, el que miles de trabajadores de empresas estatales y burócratas no aportan al sistema pero reciben una pensión con cargo al presupuesto público. Para complicar más el escenario, el aumento en la expectativa de vida, que ya sobrepasa los 70 años, extiende el tiempo de cobertura de las pensiones y configura una amenaza más para los recursos públicos.
Los gobiernos panistas del momento -2000-2012-, no hicieron nada al respecto; y se sumaron al gran rezago, desorden e inoperancia en que los sesenta años del priato en el gobierno federal sumieron y hundieron el sistema de seguridad social y catapultaron al precipicio y la quiebra en especial a los sistemas de pensiones.
Peor aún, en 20 años se necesitarán más de 6 millones de empleos nuevos para mantener el sistema en equilibrio, algo que se imposible de cubrir pues hasta ahora la meta de crear un millón de empleos anuales no se ha podido alcanzar por los nefastos gobiernos priistas y panistas.
La estructura y características generales del sistema de pensiones en el país, y obviamente en Tabasco se pueden delinear con los siguientes obstáculos: 1) hay una gran fragmentación del sistema- (coexisten un sistema de reparto y uno de capitalización individual), debido a que han respondido a distintas problemáticas, muchas de ellas asociadas con negociaciones contractuales en el sector público, y no a una política social planificada; 104 programas de beneficio definido (en este esquema el trabajador no ahorra para su retiro).
2) no hay una cobertura universal, 3) no hay equidad en las prestaciones, 4) no hay sostenibilidad financiera y 5) el sistema produce una gran litigiosidad. Por tanto se tienen grandes desafíos para alcanzar la cobertura universal, la consolidación de un sistema sostenible de cobertura universal, reducir la fragmentación del sistema, preservar la sostenibilidad financiera, reducir la litigiosidad del sistema y la definición de los parámetros específicos previsibles.
Urge comenzar por fijar con precisión y claridad los tipos de contribuyentes y regímenes previsionales y asegurar la equidad en las prestaciones y, a la vez, obviamente preservar la sostenibilidad financiera.