• La Verdad del Sureste |
  • Sábado 24 de Enero de 2026

Slim gana en un segundo lo que un mexicano en una semana

Oxfam advirtió que la concentración de la riqueza en América Latina alcanzó niveles históricos, con Carlos Slim como el hombre más rico de la región.

Publicado el:

Redacción


El abismo de la desigualdad: Carlos Slim y la "Riqueza sin control" en América Latina El abismo de la desigualdad: Carlos Slim y la "Riqueza sin control" en América Latina

En el marco del inicio del Foro Económico Mundial, la organización internacional Oxfam presentó un panorama alarmante sobre la concentración de la riqueza en el mundo y, específicamente, en América Latina. 

El informe "Contra el imperio de los más ricos" revela que, mientras gran parte de la población lucha contra el costo de vida, las élites económicas han alcanzado fortunas sin precedentes, con el mexicano Carlos Slim Helú a la cabeza de la región.

El "efecto Slim" y la brecha temporal del trabajo

Carlos Slim, dueño de América Móvil, se mantiene como el hombre más rico de América Latina y ocupa la posición número 19 a nivel global. 

Un dato que ilustra la magnitud de su fortuna es que su patrimonio representa la mitad de la riqueza total de todos los milmillonarios en México.

Oxfam destaca una comparativa temporal devastadora: desde el inicio de la pandemia, Slim ha ganado en un solo segundo lo que a un trabajador promedio en México le toma una semana completa de labor

A pesar de que Forbes reportó una fluctuación en sus activos (cerrando 2025 con 101.6 mil millones de dólares tras haber rozado los 102 mil millones en 2024), su dominio económico sigue siendo absoluto.

Radiografía de la región: Un club exclusivo de 109 magnates

América Latina y el Caribe registran un récord histórico de 109 milmillonarios, 14 más que el año anterior. 

La riqueza conjunta de este grupo suma casi 622 mil millones de dólares, una cifra que iguala al Producto Interno Bruto (PIB) combinado de naciones enteras como Chile y Perú.

PaísNúmero de Magnates
Brasil66
México22
Resto de la región21

Oxfam advierte que la riqueza de los milmillonarios crece más rápido que los ingresos de la mayoría de la población.

Exportar a Hojas de cálculo

Gloria García-Parra, directora regional de Oxfam, advirtió sobre la "eternidad" de la desigualdad: "Mientras un milmillonario suma casi medio millón de dólares al día a su cuenta, un trabajador con salario mínimo tardaría 102 años en reunir esa misma cantidad".

Dinastías y vacíos fiscales: El modelo de la desigualdad heredada

El informe pone énfasis en que la riqueza en la región no siempre es fruto del emprendimiento reciente, sino de la herencia. El 53.8% de los superricos latinoamericanos heredaron su fortuna, una cifra muy superior al promedio mundial (37.3%).

Oxfam identifica tres factores que perpetúan este sistema:

  1. Vacíos impositivos: Solo cinco países en la región gravan el patrimonio neto, y apenas nueve tienen impuestos a las herencias o donaciones.
  2. Sectores estratégicos: El 65% del patrimonio de estos magnates está en sectores clave y desregulados: finanzas, telecomunicaciones, energía y medios de comunicación.
  3. Influencia política: La cercanía al poder permite a estas élites condicionar políticas públicas que benefician sus intereses, creando "dinastías de ultrarricos" que debilitan la democracia.

El fenómeno global: El "efecto Trump" y los 3,000 milmillonarios

A nivel mundial, el informe señala que desde la elección de Donald Trump en noviembre de 2024, la riqueza de los más acaudalados ha crecido tres veces más rápido que en el lustro anterior. Por primera vez en la historia, el mundo cuenta con más de 3,000 personas en el estatus de milmillonario, mientras que una de cada cuatro personas padece hambre.

La propuesta de Oxfam: Regular el poder

Para frenar lo que consideran una amenaza a la democracia, la organización insta a los gobiernos a:

  • Implementar planes nacionales de reducción de desigualdad con metas auditables.
  • Gravar con impuestos progresivos la riqueza y las herencias del 1% más rico.
  • Regular la influencia de las élites en los medios de comunicación y redes sociales para evitar la impunidad y garantizar la transparencia.

"Que el poder económico decida nuestro futuro no es aceptable", concluyó García-Parra, haciendo un llamado a recuperar la capacidad redistributiva del Estado frente a un mercado que asfixia el bienestar de las mayorías.