En un punto de inflexión para la industria energética nacional, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha reportado cifras históricas que consolidan la estrategia de autosuficiencia impulsada por el Gobierno de México. Al cierre del ciclo operativo reciente, la institución no solo ha incrementado su volumen de procesamiento, sino que ha transformado la eficiencia de sus refinerías, priorizando la producción de combustibles de alto valor sobre los residuos.
De acuerdo con los indicadores operativos consolidados al inicio de este 2026, el Sistema Nacional de Refinación (SNR) alcanzó un procesamiento de crudo de 1.27 millones de barriles diarios. Esta cifra ha permitido que la elaboración total de productos petrolíferos escale hasta los 908 mil barriles diarios, el nivel más alto registrado en años recientes.
Este crecimiento no es solo cuantitativo, sino cualitativo. La empresa productiva del Estado logró un avance estructural en su "dieta de refinación", logrando que el 70% del total refinado corresponda a destilados de alto valor, como gasolina, diésel y turbosina.
Uno de los pilares de esta modernización es la reducción progresiva del combustóleo. La estrategia se ha centrado en optimizar las plantas para obtener productos más limpios y rentables.
- Incremento en destilados: Se registró un aumento de 119 mil barriles diarios en la producción de combustibles especializados.
- Proyección a futuro: La meta a corto plazo es elevar el rendimiento de destilados al 80% de la mezcla, minimizando los residuos que históricamente afectaban los márgenes de ganancia.
- Rentabilidad: Gracias a esta eficiencia, el margen variable de refinación se situó en un promedio de 12 dólares por barril, fortaleciendo las finanzas de la institución.
Pemex elevó a 1.27 millones de barriles diarios el procesamiento de crudo y busca que 80% sean combustibles de alto valor.
El éxito en las plantas de refinación ha tenido un impacto directo en el bolsillo de la nación y en la seguridad energética. Durante el último semestre del año pasado, las ventas internas de gasolinas, diésel y turbosina experimentaron un crecimiento del 8%, lo que equivale a desplazar 81 mil barriles diarios que anteriormente podían provenir de la importación.
Este dinamismo comercial demuestra que Pemex está recuperando su capacidad para abastecer la demanda nacional con recursos propios, reduciendo la vulnerabilidad ante la volatilidad de los precios internacionales.
El fortalecimiento del Sistema Nacional de Refinación no se detiene. Con una hoja de ruta clara, el Gobierno de México mantiene el objetivo de alcanzar un procesamiento de 1 millón 560 mil barriles diarios de petróleo crudo. Este ambicioso plan se sustenta en tres ejes fundamentales:
- Inversión Pública Sostenida: Destinada exclusivamente al mantenimiento preventivo y correctivo de las seis refinerías existentes.
- Modernización Tecnológica: Integración de nuevas tecnologías para el aprovechamiento de residuales (coquización).
- Soberanía Energética: Entendida como la facultad de producir en territorio nacional lo que el país consume, garantizando precios estables y desarrollo para los sectores productivos.
Con estos resultados, Pemex reafirma su papel como el motor energético de México, transformando el recurso natural en valor social y seguridad para todos los mexicanos.
