† La guerra de Calderón contra el narco en Tabasco, en lo que va del 2011, ha dado como resultado cerca de 70 asesinatos, decenas de allanamientos arbitrarios por grupos policiacos y militares en los 17 municipios y una población bajo psicosis y en riesgo permanente de convertirse en lo que se conoce eufemísticamente como “daño colateral”. Esa guerra y sus “soluciones” represivas y costosas ni buscan ni logran hacer mella en el crimen organizado. Lo que es cada vez más claro es que esa represión se legalizaría con la Ley de Seguridad propuesta por Calderón y con otras como el castigo al pretendido delito de ALARMA SOCIAL que se quiere aplicar en tabasco.
† La importancia de señalar que las inundaciones recurrentes en tabasco son consecuencia de políticas que privilegian los intereses de compañías extranjeras, que la inundación del 2007 fue causa de ese pacto criminal y que en los años subsiguientes se ha aceptado una supuesta solución con obras improvisadas e interesadas que han condenado a las comunidades a una vida infrahumana o a desplazarse de sus territorios para engrosar el ejército de reserva de los empresarios o del crimen organizado; CONFIGURÁNDOSE ADEMÁS, UN VERDADERO ETNOCIDIO CONTRA LAS COMUNIDADES DE LA LLANURA TABASQUEÑA Y EN PARTICULAR DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS. † En Tabasco, con gobiernos estatales que por dos décadas han dispuesto del mayor presupuesto per capita, se han destruido los procesos productivos imponiendo una economía rentista que sólo favorece a la clase política, a los contratistas del gobierno, a funcionarios de Petróleos Mexicanos y a los monopolios comerciales, de servicios y bancarios. La instauración de dicha economía ha generado un ejército de desempleados y empleos precarios con salarios de hambre en las franquicias y grandes tiendas comerciales que ahora se nutren de la fuerza de trabajo abaratada de nuestros jóvenes. Así mismo, los sindicatos independientes y organizaciones gremiales, legítimamente constituidas, son reprimidos con sutileza o con violencia por el gobierno local.
† En Tabasco, los migrantes centroamericanos son presa de mafias del Instituto Nacional de Migración, de criminales organizados solapados por las autoridades. Como se puede observar, uno y otro eje son parte de n mismo proceso pernicioso que termina en resultados macabros ejecutados como crimen organizado en el cual, está perfectamente documentado, participa el poder económico y político. Congruente, Javier Sicilia lo expuso en su principal discurso frente al Congreso del Estado, al decirnos: “Aquí en tabasco se pueden visibilizar muy claramente las victimas que hay, las victimas estructurales del modelo económico, comunidades que están sufriendo por el modelo económico depredador, que está inundando las comunidades …
Que está, en nombre de la maximización del capital está despidiendo gente, que en nombre de la maximización del capital está mirando a la gente como un recurso utilizable y desechable y explotable y genera despojo de tierras, genera destrucción ecológica, genera falta de empleo, genera destrucción del tejido social y las víctimas de la inseguridad que son fruto de las víctimas estructurales. Porque, lo que hace el crimen organizado, en realidad, no es más que llevar hasta su última consecuencia lo que el mercado y las protecciones del estado en nombre del capital y del mercado hacen; y que es utilizar a los seres humanos como recursos explotables manipulables, humillables, en nombre del poder y del dinero. Jesús Alí, al vengarse de la denuncia merecida que ocurrió durante el mitin de los participantes de la Caravana por la PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD frente al Palacio MUNICIPAL, el cual fue clausurado simbólicamente con cartelones colocados con cinta adhesiva; y al tratar de hacer una cortina de humo como acostumbran los vividores de la política en lugar de escuchar y atender los justos reclamos sociales, castiga con toda la fuerza de la Ley que pretende manipular, a Pedro Olive y Miguel Vera de haber dañado estructuras de la Plaza de Arnas de Villahermosa. Los acusados en ningún momento cometieron el daño que se les imputa en forma dolosa por Jesús Alí. Puedo afirmarle que ellos estuvieron atendiendo las comisiones que asumieron como responsables para el desarrollo del programa en ese sábado. Me preocupa esclarecer esta injusticia pues es precisamente este abuso de poder una de las razones fundamentales de la realización de la Caravana por el país y del discurso expresado por Javier Sicilia frente al Congreso del Estado. Me preocupa, porque yo he sufrido en carne propia el abuso de poder cuando en forma arbitraria e ilegal se me retiró de mi trabajo en PEMEX por no estar de acuerdo con decisiones técnicas que al aplicarse hoy ha quedado demostrado el gigantesco daño patrimonial que le han provocado a la nación. Han tenido que pasar SIETE años para que quede legalmente demostrado que el despido que sufrí fue injustificado.
Tuve que esperar siete años por una decisión tan arbitraria y mentirosa como la que hoy comete Jesús Alí. Varios compañeros del Sindicato Mexicano de Electricistas están en la cárcel, por motivos mentirosos exactamente como los que Jesús Alí les imputa a Pedro Olive y Miguel Vera. Abusos como los que comete Jesús Alí son exactamente ejemplo de la violencia estructural que aplican los políticos y con los que se cultivan sociedades degradas como la que hoy sufrimos millones de mexicanos. ¿La razón y la bondad harán cambiar a los viejos y nuevos sátrapas? Alí demuestra lo contrario a las buenas intenciones de Javier. Es injusto que estos señoritos del poder, destruyan por sus intereses particulares y temporales, la vida de la gente más humilde que lo único que ha demandado es su derecho al trabajo y a que se les tome en cuenta en las decisiones que les afecta, tal como está señalado en la Constitución respecto a los derechos individuales de un mexicano y a los Derechos de todo ser humano. Ing. Alfredo Hernández Peñaloza
