Y efectivamente, ya algunos que aspiraban a competir por la secretaria general del sindicato petrolero se han ido quedando en el camino, ya desgastaron a sus seguidores, algunos, y otros fueron desactivados por la Secretaria del Trabajo por no reunir los requisitos, los trabajadores que confiaron en ellos se convirtieron en “agentes libres”, y han estado brindando su respaldo a la llamada Embajadora de la Unidad. Esos que aspiraban, algunos, sin ser trabajadores petroleros como Mario Ross o Maria de Lourdes Diaz, Lula. Algunos que podrían tener los mismos derechos a participar, han permanecido callados ante esta Pandemia del COVID 19, no se les ha visto gestionar los protocolos de higiene en beneficio de sus compañeros. Esperan, quizás, el dedazo o la imposición, no están sacando la cabeza, no acuden, inclusive, a los medios de comunicación para apoyar a los trabajadores que quieren representar algún día, tampoco han buscado al Director de Pemex, o al Director de los Servicios médicos, exigiendo se cumplan los protocolos en las áreas laborales , solo se ve a la Senadora Cecilia Sanchez en Puntos de Acuerdos, en Sesión a Distancia, exponiendo su preocupación y denunciando que los trabajadores de plataforma y tierra no están siendo atendidos por el COVID 19, por los cobros indebidos que les hacen, por la falta de atención oportuna, por la falta de atención a la clausula 43, que ampara al personal vulnerable, por las claves de descuento que no justifican los corruptos lideres, etc
Y a medida que pase la Pandemia del COVID 19, y se acerque el día de la elección en el sindicato petrolero, surgirán otras Pandemias, de quienes quieren que las cosas sigan igual, las pandemias de mentiras, de fraudes, de chantajes, de charlatanes, y de trabajadores asustados que usaron las redes sociales para dividir, para crear odio y confundir a sus compañeros. En si, es necesario la unidad, para limpiar y renovar al sindicato petrolero. Al cascaron que quedo.
