Seguro de sí mismo, y firme en su decisión de rescatar los principios y convicciones sindicalistas, y al S.T.P.R.M. Cesar Pecero Lozano destaco que la Audiencia Constitucional se reprogramo para el día 23 de febrero a la 1.20 P.M. debido a que un Juicio de Amparo, relacionado con el suyo, que se tramita en el mismo juzgado, estaba pendiente de realizarse una notificación, por lo que el Poder Judicial de la Federación pretende resolver, de manera conjunta, los 3 Recursos de Amparo que existen en contra de la elección de secretario general del S.T.P.R.M. de ahí, que resulta importante, que no existan detalles pendientes en ninguno de ellos que pudiera provocar mayor retraso en el procedimiento.
Cesar Pecero ha sido el único de los candidatos que mantiene informados a sus seguidores del avance de la impugnación contra la ilegal elección de Ricardo Aldana Prieto. Preciso que le expuso a la Juez, la necesidad de dar certeza, Justicia, y una solución definitiva a las, y los trabajadores petroleros del País. Y así, no permitir mayor dilación.
Menciono que el trato, con los representantes del Poder Judicial de la Federación, fue cordial y respetuoso, de ahí, que confía, en que el día 23 de febrero, será la última reprogramación, de la Audiencia Constitucional.
Para muchos trabajadores petroleros Cesar Pecero Lozano mantiene ‹›empinado,›› a Ricardo Aldana Prieto y a la cúpula sindical, desde que el Decimoquinto Tribunal Colegiado le rechazo, a Ricardo Aldana, los 3 Recursos de Queja que interpuso en contra del Recursos de Amparo promovido por Pecero Lozano.
Pero desde que Cesar Pecero mostro su aspiración a dirigir al sindicato petrolero ha mantenido informado a los trabajadores de lo que sucede. Ha demostrado ser un candidato a la secretaria general del S.T.P.R.M. que no se dobla y mucho menos, se quiebra ante algunos señalamientos o críticas en su contra a los cuales responde con un Proyecto de Trabajo.
Y mientras la Audiencia Constitucional se acerca, los ‹›peceristas›› están en pie de guerra. Cesar Pecero no cae en provocaciones y ha impuesto su propio estilo de hacer política sindical. No responde a la ‹›guerra sucia›› que ha disminuido considerablemente al considerar, los opositores, que es la única esperanza del cambio que tienen para mejorar el estado de cosas que guarda el sindicato petrolero, transparencia y rendición de cuentas, y sobre todo, barrer las escaleras, de arriba hacia abajo.
En fin.
