Efectivamente, Irma Márquez Montiel lucho por un mejor sindicato petrolero en México. Arriesgo frecuentemente su trabajo por unirse con sindicalistas que buscaban la justicia laboral para todos sus compañeros. Reconoce, con humildad, que tuvo como resultado el haber hecho buenos lazos de amistad, y para ella, eso vale más que todo. Nunca estuvo de acuerdo con las injusticias. Lo vi.
Este columnista tuvo el gusto de conocer, en Salina Cruz, Oaxaca, el 14 de septiembre del 2018, a Irma Márquez Montiel. Ahí la vi, ante más de mil trabajadores de las 36 secciones sindicales, dando la cara, protestando por la situación que priva en el S.T.P.R.M. Nunca se ocultó. Posteriormente, al ver que ese grupo no reunía sus expectativas, emigro. Pero no cejo en su lucha por rescatar al S.T.P.R.M.
Desde ese día hice amistad con ella, siempre me sentí orgulloso de la lucha de Irma Márquez Montiel, que se extendió a su familia, ya que para este columnista su arraigo y valentía, era para mí, símbolo de heroísmo de la mujer mexicana que sabe luchar por sus principios y convicciones, y que sabe ser, solidaria, con quien lo necesita.
Irma Márquez se ira jubilada a partir del 27 de marzo, hasta ahorita labora en el Complejo Petroquímico Morelos, y la recuerdo en uno de sus últimas batallas que fue el 9 de enero, cuando ante el Director de Pemex, Octavio Romero Oropeza denuncio la corrupción que existe con la gasificación de plazas. Sabia, Irma Márquez, que el quedarse callada, ante lo que sucede en las 36 secciones sindicales, era ser cómplice.
La denuncia fue hecha de frente, sin miedo, y pidió vigilar, el estricto cumplimiento de las instrucciones sobre la gasificación. Quizás su jubilación fue debido a que el proceso de cambio no fue lo vertiginoso que reclamaban los trabajadores petroleros. Quizás, ese atraso, este permitiendo, que verdaderos luchadores sindicales, estén siendo jubilados por Pemex. Lo que no deja de ser considerado una injusticia.
A Irma Márquez Montiel, desde esta humilde columna, le agradezco, el brindarme su amistad. No tan fácil se encuentra a este tipo de personas guerreras, valientes, verdaderos ejemplos de honestidad y de principios. En algún momento, fue candidata a la secretaria general, y al final, se unió a una planilla de unidad, luchando por el cambio, y por el beneficio, de sus compañeros. En fin.
