Efectivamente, en las redes sociales tundieron al Secretario de Gobernación, Adán Augusto, llamándolo traidor a México y a los petroleros por darle legitimidad a Ricardo Aldana, aun cuando existe un Recurso de Amparo de Cesar Pecero Lozano, en la S.C.J.N. donde se demostró que la elección, de Ricardo Aldana, fue ilegal, por ser trabajador de confianza de Pemex y por haber violado la L.F.T. los estatutos, el C.C.T. y el Reglamento de Trabajo del Personal de Confianza de Pemex.
Es por ello, que en México aún no puede hablarse de que existe Democracia Sindical, debido a que esa elección fue por medio de una Plataforma Electrónica llamada SIRVOLAB, que la Secretaria de Trabajo, Luisa María Alcalde, puso en manos de la delincuencia sindical petrolera para que ellos, el ‹›charrismo sindical››, pudiera manejar los votos de sus agremiados, a favor de Ricardo Aldana, aun siendo trabajador de confianza de Pemex.
Trascendió que efectivamente hubo fraude, ya que la mayoría de los petroleros exigían el cambio en el S.T.P.R.M. y votaron a favor de Cesar Pecero Lozano, a quien la Comisión Nacional Electoral, le dio el segundo lugar, pero el clamor sindical es que la delincuencia sindical echo mano de las viejas y sucias prácticas, del fraude electoral. Como si en el poder, estuviese el PRI.
Claro, sería un error del Gobierno de la 4 T, no estar atentos a los acontecimientos que se darán en cuestión de días que podría suceder, cuando la S.C.J.N. dictamine el Recurso de Amparo de Cesar Pecero y que ha trascendido podría venir a su favor. Este candidato ha exigido, como un solo hombre, poner fin, a la dictadura sindical, al cacicazgo, y a la falta de transparencia y rendición de cuentas que existe en el sindicato petrolero. Pero tal parece que el Gobierno de la 4 T, y el Secretario de Gobernación, se empeñan en lo contrario, aun cuando en la campaña presidencial, prometieron acabar, con los caciques petroleros. Pero todo fue demagogia pura. Al tiempo. En fin.
