Efectivamente, en el año 2000, Ricardo Aldana, como tesorero del sindicato petrolero, recibió diversas cantidades por parte de Pemex, escudados en diversos convenios administrativos sindicales, que después se confirmó, habían sido irregulares, como el número 9356, de fecha 8 de mayo del 2000, 350 millones de pesos, con el convenio 9442, de fecha 1 de septiembre del 2000, recibió 1100 millones de pesos. Con el convenio número 9358, recibió 540 mil pesos, con el oficio ANCS-418-2000 de fecha, 6 de marzo del 2000, 12 millones 500 mil pesos, en total, Ricardo Aldana, como Tesorero y artífice del ‹›Pemexgate››, recibió 1580 millones,354 mil 414 pesos, así como 640 millones de pesos, derivado del convenio 9442, de fecha 11 de septiembre del 2000.
Al descubrirse el fraude, llamado primero ‹›operación cruda,›› y después, ‹›Pemexgate››, se abrieron las averiguaciones previas en la P.G.R. AP-UEDO-102-2002, por los delitos de peculado simple, y la de peculado electoral con el número 055-FEPADE-2002, además de abrirse dos procesos penales, el número 106-2003 y la 107-2003, donde el Juez de Distrito, José Luis Moya, giro ordenes de aprehensión, solo a Carlos Romero Deschamps, ya que Ricardo Aldana tenia fuero como Senador del PRI, por delitos electorales y Peculado, en agravio de Pemex.
Esos préstamos trataron de encubrirlos bajo la cláusula 246 del C.C.T.V. donde Pemex puede otorgar préstamos a cuenta de las cuotas sindicales del S.T.P.R.M. y para evitar ir a prisión, Ricardo Aldana Prieto, y Carlos Romero Deschamps, hipotecaron las cuotas sindicales por 30 años, hasta el 2034, bajo un documento llamado, ‹›declaración de reconocimiento de adeudo››, elaborado por Ricardo Aldana Prieto y dirigido a Pemex. Hoy, Ricardo Aldana se niega a dejar el poder. Sabe que habrá rendición de cuentas y auditorias forenses, pero será, en cuestión de días, en que se defina su situación como secretario general del S.T.P.R.M. En fin.
