José del Pilar Córdoba, y José de Jesús Zamudio han permanecido en la Secretaria General, de la sección 44 del S.T.P.R.M. desde 1990 y fueron considerados “dedos chiquitos” del extinto Carlos Romero Deschamps, a tal grado que a José del Pilar Córdoba lo beneficio con con diputaciones locales y dos Federales, y fíe en esta última donde aprobó, en el año 2013 ,y como miembro del Consejo de Administración de Pemex, la compra de la Planta chatarra Agronitrogerada que mantiene en problemas legales al ex director de Pemex Emilio Lozoya, igual, aprobó la famosa Reforma Energética de Enrique Peña Nieto, que buscaba la privatización de la empresa.
La sanción impuesta, a los caciques Petroleros de la sección 44, que se han eternizado en el Poder a base del terrorismo sindical, demuestra que ya se les acabó el poder, que ya se acerca el cambio de diligencia en la Secretaria general y se vislumbra a una trabajadora petrolera de planta que labora en la Pirámide Tabasco de nombre Taimir, quien aspira a dirigir esa fracción sindical y es conocedora de la Ley Federal del Trabajo, de los estatutos internos de la organización sindical, y del Contrato Colectivo de Trabajo.
José del Pilar Córdoba, y José de Jesús Zamudio, han despotricando con plantones permanentes contra la Administración de Pemex, contra el Servicio Médico, y contra el mismo presidente de México licenciado Andrés Manuel López Obrador, a quien han llamado descerebrado e inepto.
De igual forma, en sus ilegales reelecciones han retado a AMLO diciéndoles, “Andrés Manuel López Obrador no nos espanta con su cuento del voto libre y secreto. Y desde Tabasco le decimos, aquí estaremos con los pantalones bien puestos para defender a nuestros compañeros Petroleros”.
Previamente José del Pilar Córdoba incitaba, a los Petroleros, a que no hiciesen sus declaraciones patrimoniales, de haberle hecho caso, ya estuvieran en la calle, demostrando que ya no es un líder confiable, ya que hasta en las manadas de animales llevan a su rebaño a mejores pastos, no hacia el barranco.
En fin.
