Las, y los trabajadores buscaban tomarse una “selfie” con el considerado ganador de la elección sindical realizada aquel 31 de enero del 2022, Cesar Pecero, quien busco hacer respetar la voluntad del trabajador de elegir libremente a sus representantes.
Vi, a trabajadores agraviados por la diligencia sindical que se niega a dejar el poder en el S.T.P.R.M. Vi a trabajadores cansados de que sus diligencias sindicales violaran los estatutos sindicales, el C.C.T. y sus derechos contractuales.
Vi a trabajadores afligidos por el abuso de sus diligencias de no informarles de lo que recibe la sección, por concepto de cuotas y renta del transporte de personal a Pemex, igual por la arrogancia de los comisionados sindicales.
Vi a trabajadores angustiados por faltas de equipos de trabajo, de representación sindical, y de la falta de mantenimiento a las instalaciones petroleras.
Vi a trabajadores que simpatizan con Cesar Pecero Lozano porque sienten, que, como líder, los llevará a mejores pastos, no como la actual diligencia que los ha llevado al descrédito, al barranco, a la falta de respeto a sus derechos estatutarios y contractuales.
Las miradas de los trabajadores, en los eventos hacia Cesar Pecero Lozano, eran de esperanza, y vi que están dispuestos a sumar su esfuerzo para alcanzar el cambio de diligencia nacional para alcanzar la transparencia, democracia, y rendición de cuentas, igual, solución a los problemas que, desde que fue impuesto Ricardo Aldana Prieto, enfrentan.
Vi, que el trabajador observo, que Cesar Pecero Lozano se propone encabezar un sindicato petrolero para rescatar a todos los Petroleros de las manos en que se encuentran, activos, transitorios, jubilados, y a las familias petroleras. Vi, que observaron, que Cesar Pecero, encabezará un cambio con rumbo, y responsabilidad, ese cambio, que ya no puede esperar más. En fin.
