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La Verdad del Sureste

Urdimbres y texturas

EL PODER CIUDADANO NO SE HA VALORADO


 

Si bien en el ámbito político se hace necesaria la experiencia, también es fundamental el tiempo, las situaciones, y el contexto.  Tabasco sin duda requiere de una construcción de ciudadanía.
     “Los ciudadanos de a pie que normalmente no tienen ningún poder tenían una oportunidad histórica y la hemos aprovechado”, ha dicho Ada Colau en su primer discurso, tras ganar las elecciones municipales en  Barcelona, España. Un ejemplo para México y el mundo.
    La historia de Ada Colau inicia en 2009 con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), creado a partir de las crisis hipotecarias que se viven  en España y de las duras medidas fiscales que el gobierno implementó . Ésta activista catalana se sumó al movimiento social que nació para ayudar a los más golpeados por la crisis económica, y que enfrentaban desalojos de sus casas al no poder pagar a los bancos.
    Su activismo le llevó a encabezar el movimiento que recaudó más de un millón 400 mil firmas ante el parlamento, para exigir un cambio en la ley hipotecaria. Lo trascendente de esta mujer es que siendo un ciudadana que apoyaba a través del movimiento social de la plataforma de afectados por la hipoteca, decidió junto a otros formar “Barcelona en Comú”, una plataforma que este año, para ser precisos el fin de semana pasado, ganó las elecciones municipales en Barcelona, España. Dejó atrás a los  grandes conglomerados políticos como el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). No fue un triunfo individual, lo hizo junto a otros ciudadanos indignados y cansados  por los niveles de corrupción en los partidos tradicionales (PP, PSOE, CiU).
    Barcelona en Comú  participó con un presupuesto inferior al resto de las candidaturas, pero contó con el apoyo de muchos sectores de Barcelona, sobre todo los barrios, y los voluntarios que se sumaron a un objetivo en común: derrocar al partido con más actos corruptos, Convergéncia i Unió.
    Ada Colau , llamada la “activista antipobreza” no va sola en este proyecto, donde los indignados españoles pueden decir que gobernaran Barcelona y Madrid, pues Esperanza Aguirre y Manuela Carmena harán lo propio. Todas ellas salieron de movimientos de ciudadanos y de indignados, que pasaron de estar en casa quejándose, llorando, temerosos de lo que sus gobiernos hacían, a tomar las plazas, manifestarse, enfrentando a la policía antimotines (jornadas intensas donde sobraban golpes, balas de goma, cabezas rotas, y el uso de perros de caza que les echaban encima a los manifestantes) y finalmente llegaron a los Ayuntamientos a través de las elecciones.
    Lo cierto y abrumador para  el Partido Popular, que por dos décadas gobernó Madrid, es que desmorona toda oportunidad de regresar al poder, golpeados de frente, sin balas de goma, antimotines, y sin perros de caza,  por los ciudadanos organizados. El poder del voto organizado.
    Tabasco no es España, pero cabe la reflexión al trabajo coherente entre el sentir, el hacer y el querer. Mucho podemos quejarnos, pero si no hacemos nada como habitantes de uno de los estados con más recursos explotados abusivamente y desperdiciados, de poco sirve quejarnos por la ocupación de plazas por personas de otras latitudes, por asignaciones presupuestales de risa, y convenios que no favorecen al desarrollo.
    ¿De qué tamaño fue ese sismo electoral? Se llevó los titulares de periódicos internacionales como “Le monde”, “The Guardian”  “Le Figaro”, “La Stampa “ “La Republica”, “Clarin”, “The New York Time”. Este último tomó las palabras de Ada Colau: “la gente común tomó la oportunidad histórica y la ha utilizado”.
    Ya en MORENA se hizo un ejercicio que quizá no se acerque a estos movimientos ciudadanos, pero adelanta en algo que puede convertirse en una experiencia democrática, y que ha pasado desapercibido, que incluso fue causa de ironía: la tómbola.
    De esa tómbola resultó elegida una de las candidatas a ocupar una plurinominal federal: Guadalupe Hernández Correa, ciudadana como cualquier otra persona que decidió hacer activismo en apoyo a uno de los líderes que más admira: Andrés Manuel López Obrador. Es una activista de a pie.
    Otro punto a destacar es la ausencia de candidatos independientes en nuestro país. A este tiempo decidieron dejar las candidaturas, 7 de cada 10 (PAR: Periódicos Asociados en Red). Su falta de experiencia política y la recaudación de firmas, que sin simpatizantes no hacen posible la participación.
    Ada Colau es una promesa de cambio, que no llegó sola, y eso hace la diferencia. Ciudadanos, personas, juntos, organizados hacen posible que los cambios sucedan. Estamos en los tiempos de la insurgencia civil, pero no sólo para los cargos sino para la acción diaria.

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