Urdimbres y texturas
LAS MUJERES COMO OPCIÓN PENSANTE EN TABASCO
El continuo debate de si se incluyen o no mujeres a la acción política aparece de nuevo en el panorama local. Empiezan los movimientos para organizar las futuras elecciones y ese es un tema que los partidos deberán revisar.
En medio de las decisiones que como partido tomen algunos integrantes, queda pendiente en su agenda uno de los ejercicios democráticos demandante de seso y no de solucionar el problema como si de una gotera se tratara. Me refiero al ejercicio de la acción política de las mujeres.
Aparece de nuevo en el escenario de los debates internos, la situación de la cuota de género, que sinceramente no les ocupa la agenda diaria; lo ven como un último punto en la lista de pendientes. Ya ocurrió, y las medidas tomadas para solucionar ese punto, no fueron precisamente las más adecuadas. El resultado fue en la mayoría de los casos una simulación.
La atención está centrada en ganar a costa de lo que sea, dejando de lado una opción que no ha sido explorada de manera adecuada. Precisamente porque los espacios para la participación femenina en la política, al menos en Tabasco, no se han establecido como espacios serios en donde las mujeres opinen, participen directamente del diálogo en la toma de decisiones de la ciudad, en la comunidad, y en los aspectos en donde, como ciudadana es necesario conocer su perspectiva de observar, plantear, proponer y resolver situaciones en la vida social.
En esta guerra de espacios políticos, donde algunos venden y desmantelan partidos que se constituyeron como la mejor opción y ahora aceptan de todo, y de otros que están en proceso de desmantelamiento por no tener liderazgos fuertes, o de otros más que han vivido del partido mismo sin ofrecer mayormente propuestas reales, y activas. La meta es convencer al electorado con trabajo y compromiso. Las mujeres deben ser integradas a los espacios de toma de decisión. El oficio político no sólo se aprende de escuchar y observar. Requiere de formación académica, y del desarrollo de habilidades para la gestión, el trabajo en equipo, un liderazgo que integre y sume personas a la acción en villas, rancherías, la ciudad.
Ya no se trata de echarle montón al presupuesto y dejar en la inanición la estructura de municipio y gobierno. Deben saber los que se dedican a la actividad política que el daño que ocasionan mal administrando los recursos es muy grave. Provocan desconfianza, ausencia de desarrollo social, que a la larga genera pobreza, ausencia de programas sociales, rezago, y una larga lista de efectos rebote que a su vez alimenta el actual esquema de pensar, actuar y “trabajar” en política. Las mujeres en otras latitudes se han convertido en líderes comprometidos que han llevado adelante proyectos productivos para sus comunidades. Ejercen de empresarias, capacitadoras, granjeras, maestras, arquitectas, artesanas, atletas, y de jefas de familia. Esa es una de las características de las mujeres: son un elemento clave y fuerte para el desarrollo de tareas complejas de organización. El asunto es que ellas se acerquen al ejercicio político, y participen sin miedo, al final de cuentas, los hombres haciendo política se han equivocado mucho, y se siguen equivocando. Deben dentro del presupuesto que se les otorga a cada partido, destinar una parte al desarrollo del liderazgo de sus militantes mujeres, porque de que está establecido, lo está. No sólo se trata de la preparación doctrinal, es fundamental llevar a cabo talleres, diplomados, y cursos que verdaderamente formen mujeres líderes. Que se les vincule con universidades, centros de investigación, empresas, y en general organizaciones que les permitan acercarse a la realidad y solución de los problemas de manera conjunta, con personas que en su quehacer diario investigan, proponen, desarrollan y aplican soluciones a los problemas del país. Al final de cuentas, la misma fuerza de la realidad que se acerca a Tabasco, terminará por (esperemos así sea) presionar a las estructuras de poder en la entidad a defender los recursos del Estado, porque en serio que no hay peor cosa que sus habitantes se dañen a sí mismos por la ambición y la inmediatez. Las mujeres son esa opción pensante que puede aportar mucho al ejercicio político en Tabasco.