Para develarles y revelares el método, les presentaré un problema que analizamos cuando estudiamos filosofía, que casualmente viene al caso y que se actualiza reiteradamente en el actuar de ONU, OMS y Banco Mundial.
El entramado se devela con éste anécdota ficticia:
Era primavera, y los indios de la reserva le preguntaron a su nuevo jefe si el invierno iba a ser muy duro y muy frio. Educado en los métodos del mundo moderno, al jefe no le habían enseñado los viejos secretos de entender y adivinarle a la naturaleza y no tenía modo alguno de saber si el invierno iba a ser frío o no. Para curarse en salud, aconsejó a la tribu que, al finalizar la primavera, hiciera un buen acopio de provisiones y madera y se preparara para un invierno frío. Procedió la tribu a ello evidenciando su acopio.
Algunos días después, el jefe de la tribu tuvo la ocurrencia de pedir consejo práctico a quienes suponía sabrían, llamó al servicio de meteorología nacional y les preguntó si predecían un invierno muy duro. El meteorólogo le respondió que, efectivamente, creía que el invierno iba a ser duro. El jefe aconsejó a los miembros de la tribu que fueran a buscar mucha más leña y muchas más provisiones por todas partes y habilitar unos silos y bodegas. Recopilación y habilitación que llamaron la atención en toda la región.
Un par de semanas después, el jefe llamó de nuevo al servicio meteorológico.—¿Le sigue pareciendo que el invierno va a ser duro? —preguntó el jefe de la tribu al meteorólogo. —Naturalmente bastante frio— respondió el meteorólogo—. Va a ser un invierno francamente duro. El jefe instó a los miembros de la tribu a que recogieran cualquier trozo de madera, por pequeño que fuera y la mayor cantidad posible de provisiones y las almacenaran en dos gigantescos y nuevos almacenes.
Terminando el verano, un par de semanas después, el jefe de la tribu llamó a los meteorólogos y les preguntó cómo les parecía entonces que iba a ser el invierno. El técnico le dijo: — ¡Nuestra previsión actual es que será uno de los inviernos más fríos de todos los tiempos!-¿Pero cómo lo sabe?- preguntó el jefe de la tribu al técnico del meteorológico. -Pues porque los indios desde finales de la primavera han estado y están frenéticamente almacenando provisiones y guardando madera por grandes cantidades; todos sabemos que para anticipar a la naturaleza los indios son expertos.-. Fin del uróboro.
Un uróburo mas, o entramado circular ficticio se ha desarrollado respecto al Corona en donde el jefe de la tribu es el Banco Mundial, el técnico del meteorológico es la OMS, el duro y frio invierno será cualquiera actual o futura epidemia, y la tribu… ¡la que sale jodida!
La ONU y la OMS, tienen la actitud que asume siempre el conejo blanco (aquel que habla con Alicia en el país de las maravillas). Cuando yo, conejo blanco, digo que algo es como yo digo que es, tu, Alicia, debes entender que eso es, porque yo lo digo; y cuando Alicia le riposta, ¿cómo puede entenderse con los demás si sólo lo que usted dice, conejo blanco, solo se puede entender como usted dice que es?, el conejo blanco responde, bástele ver quién tiene el sartén por el mango.
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, alertó el 14 de abril que a la par de la epidemia del Corona se extiende por el mundo una peligrosa epidemia de desinformación y noticias falsas. Según denunció, cuando el mundo debería vivir el momento de la ciencia y la solidaridad, proliferan los consejos de salud perjudiciales y los falsos tratamientos médicos; las ondas radiales se llenan de falsedades; el odio se vuelve viral, estigmatizando y vilipendiando a personas y grupos, por lo que llamó a vacunarnos mediante una confianza sustentada en un gobierno y un liderazgo receptivo, responsable y basado en evidencias.
Y aunque la expresión habemus, es latín y el vocablo uróburo es griego, las Naciones Unidas han logrado expresar unidas: ¡Habemus uróburos!
