Este martes 26 de agosto por la madrugada, el doctor Guillermo Morelos exhaló su último suspiro; poco después de la una, su cuerpo finalmente se rindió y cedió al eterno descanso, con todo y la gravedad de sus enfermedades, su esposa, hijos y amigos, en cada recaída, siempre guardábamos la esperanza de que una vez más, recobraría, un poco de salud y su lucidez.
Ya parecía recuperarse del infarto cerebral que lo llevó por enésima vez al hospital hace poco más de una semana, todo indicaba que el tratamiento aplicado daba buenos resultados, salió de ese internamiento y de nuevo esperábamos el mejor momento para visitarlo, no llegó, el lunes una nueva hospitalización y este martes nos levantamos con el doloroso anuncio de su fallecimiento.
El doctor Morelos García, oriundo de San Luis Potosí, es uno de muchos ciudadanos y profesionistas llegados de otros estados que han demostrado con sus acciones más amor por Tabasco y su pueblo que algunos de los que nacimos en esta tierra.
Quienes tuvimos la suerte de contar con su amistad y la de su familia a lo largo de muchos años no sabemos cuál Guillermo García Morelos admirábamos más:
Si al brillante y bondadoso oftalmólogo que nunca se negó a ayudar, con su sapiencia y experiencia médica a los pobres y amigos que acudían a su consultorio de Sánchez Mármol.
O al activista del Movimiento Ciudadano por la Democracia y de la insurrección social que levantó Andrés Manuel López Obrador, en la década de los 80s en Tabasco; o al militante del PRD que mantuvo su presencia en el plantón de Plaza de Armas hasta antes del desalojo violento o al simpatizante del frente zapatista en que se convirtió, luego de su desilusión por el rumbo que tomaba el partido del sol azteca.
O bien al hombre que poniendo en riesgo su seguridad, su vida y la de su familia, albergó en su casa a perseguidos políticos como al ex rector de la Universidad Autónoma de Oaxaca Benito Juárez, el doctor Felipe Martínez Soriano o a la delegación de indígenas chiapanecos del Frente Zapatista de Liberación Nacional, que recorría el país en plena insurrección del EZLN.
Como pasar por alto su preocupación por recuperar la memoria histórica de nuestro país, con la organización de noches del “grito” de independencia en su casa, los 15 de septiembre, a la que invitaba a los amigos y amigas y para imitar la gesta del cura Hidalgo, a personajes convertidos en esos momentos en luchadores sociales.
Recordamos que a dar “el grito” se subieron, a la especie de torreta que construyó en su casa, Andrés Manuel López Obrador y el sacerdote Francisco Goitia, uno de sus entrañables amigos, para después gozar de la convivencia, la música y el banquete para el cual todos los invitados colaborábamos con nuestros respectivos platillos.
Y qué decir de las veladas organizadas por la familia Morelos cada 2 de noviembre, Día de Muertos” en torno a un difunto célebre o popular, hubo fiestas con tintes teatrales, poesía o lecturas y música, la última, hace dos años al escritor uruguayo, Mario Benedetti, en donde como en todas las demás reinaba la alegría, porque el doctor Morelos también era un hombre de buen humor, bromista y buen bailarín.
Cómo dejar de mencionar al amigo capaz de escuchar, dar un consejo sensato, amoroso, con la experiencia de la vida, desde el corazón y al mexicano crítico ante los acontecimientos políticos, económicos y sociales de Tabasco y el país, que en estos momentos, como a muchos mexicanos nos angustian.
O al padre que con su amor y la gran ayuda de Chelita (Graciela) en su caminar juntos a lo largo de 46 años, formaron una familia unida, brillante y destacada, pero sobre todo amorosa y solidaria con el pensamiento y accionar del doctor Morelos.
El doctor Morelos será un personaje y amigo difícil de reemplazar, para quienes, sobre todo los que habíamos llegado de fuera, tuvimos la fortuna de convivir con él, de formar un círculo en torno a coincidencias e inquietudes políticas, culturales y sociales, en el que el centro era él y su familia. Descanse en paz, doctor Guillermo Morelos García
Cecilia Vargas Simón, 29 de agosto del 2014
Voces
En memoria del doctor Guillermo Morelos García